La Editorial Alaire, auspiciada por la Academia de Poesía Alaire, pone gratuitamente a disposición de sus foristas registrados, varios foros de poesía, prosa literaria, debates…, para que puedan publicar sus obras e interactuar entre ellos, así como, la tienda de libros donde se muestran las publicaciones, tanto en papel como en formato digital, estos mediante descarga gratuita. La razón de ser de nuestros foros se centra en promocionar la poesía, mediante las obras de los autores que participan en la plataforma de la Academia de Poesía Alaire. La promoción de la poesía, a nivel del mundo de habla hispana, conlleva una enorme responsabilidad, por ello, pedimos la máxima implicación de todos los miembros de Alaire. Vale recordar al gran maestro Dumas: uno para todos y todos para uno. Muchas gracias por todo, queridos compañeros.
Javier Dicenzo escribió: ↑Dom, 08 Feb 2026 20:11
interesante propuesta , y digo que a veces los errores en literatura son necesarios, yo despuès de muchos años me quedo con la poesìa, y eso que el error y el publicar de mas a veces enseña como te lo dije varias veces Ferreiro.
javier
Gracias, Javier, por pasar. Celebro que el poema, por lo menos, te haya parecido interesante.
Me surgen algunas dudas en tus comentarios.
¿Con esos errores en literatura, te refieres a errores concretos en este poema o a errores en la concepción o valoración de la literatura en general?
Me refiero a la valoración, de la poesìa o la narrativa, de hecho hice las dos cosas pero soy poeta, tal vez son cuestiones ambiguas, por ahi, pero hablo de la calidad, igual es subjetivo yo seguirè escribiendo mi diario inèdito para que quede inèdito, pero si en lo personal apuntarè a la poesìa, como me lo hizo notar Ana Garcìa.
Pilar Morte escribió: ↑Mié, 04 Feb 2026 16:38
Hay que leerlo más de una vez, pero es un disfrute pasar por los primeros versos para llegar a un final espléndido que nos hace mirar al infinito. Felicidades.
Un abrazo grande y salud para los dos
Gracias, Pilariña, por tu paso y siempre generosos comentarios. Sí, yo creo que no solamente este, todos los poemas hay que leerlos por lo menos un par de veces para poder llegar a ellos en toda la extensión de su propuesta.
Ya soy lo que amanece,
la devoción de estas luces que pienso,
la mano hacia delante, siempre abierta.
En este poema lleno de enigmáticas señales, me quedo con esta última estrofa que es como una oración agradecida y de entrega con la mano tendida a un empezar de nuevo.
Un lujo leerte y dejar volar la imaginación, gracias Ferreiriño.
Bicos.
Gracias, Marisiña, por pasar y dejar tan generosos comentarios. Ya sabes que siempre es celebrada tu visita en este sitio.
Ignacio Mincholed escribió: ↑Jue, 05 Feb 2026 12:46
J.J., no es un poema fácil este. Como otros tuyos, se adentra desde algunos automatismos subconscientes en terrenos complejos mediante mecanismos que tú dirás simbolistas y que desde mi punto de vista diría suprarrealistas. Sea como sea, posiblemente mezcla de ambos medios; el simbolismo de la naturaleza, siempre muy presente en tus poemas, el viento, el mar, el desierto… pulsiones que se combinan con la introspección y con aspectos simbólicos y sinestesias.
En definitiva, leo un renacer de los sentidos desde la asunción de lo vivido y la aspiración latente en cada ser humano por trascender a través de ese incrustarse «en las rendijas de la madera oscura"»
Un fuerte abrazo.
Ignacio
Toda una celebración tenerte de nuevo por aquí, Ignacio. Lo dicho ya muchas veces, son siempre todo un lujo la profunidad crítica de tus comentarios, siempre aportando nuevas capas para analizar y entender mejor las diferentes propuesta poéticas.
Julio Gonzalez Alonso escribió: ↑Vie, 06 Feb 2026 20:10
En este poema de exquisita madurez exploras el paso del tiempo y la identidad pasando por la vida en lo emocional en un ejercicio de reconciliación con la propia existencia. Dejado atrás el paso de los años, su peso y sus heridas, el poema nos conduce a la primitiva inocencia de la sabiduría. El estilo que te caracteriza erizado de imágenes y fuerte evocación surrealista (las ballenas relinchan, el aire viste turbantes...) nos descubre, no obstante, un sentimiento profundamente humano que se aferra al presente. Un abrazo, amigo Ferreiro. Y salud.
Gracias, Julio, por dejar tan profundos e interasantísimos comentarios. Celebro que lo hayas disfrutado.
El engaño de los sentidos o que estos se hallen superpuestos u entrelazados, es lo propio del paisaje que muestras, lo que más me seduce es comprobar el gran acierto de la poesía: todo es simultáneo, sin partes, un solo movimiento en la observación u atención, donde el observador es lo observado. Me gustó este paisaje tan tierno en la devoción.
Un gusto leerte, Ferreiro.
Abrazos
Tu profecía, poeta.
-Mañana hablarán los mudos:
el corazón y la piedra.
-¿Mas el arte?..
-Es puro juego,
que es igual a pura vida,
que es igual a puro fuego.
Veréis el ascua encendida.
Ventura Morón escribió: ↑Dom, 08 Feb 2026 23:21
Poema muy intenso y sugerente, amigo Ferreiro. Las imágenes se suceden con una fuerza casi física, construyendo un viaje interior donde el yo se transforma, se disuelve y vuelve a amanecer. Hay ese paso del tiempo y la identidad, que culmina en un cierre luminoso y abierto. Un poema que deja poso. Un fuerte abrazo, un placer leerte
Gracias, Ventura, por tu generosa implicación en el poema. Celebro que lo hayas disfrutado.
J. J. Martínez Ferreiro escribió: ↑Mar, 03 Feb 2026 20:29Estoy,
y mi aspecto es calor,
olor, tensa mudez.
Observo el tulipán que nos engaña.
Siento un vagido de ballenas
retumbando las tierras bajas,
donde los días se acumulan.
Después de tantos años,
regreso como un mar predispuesto al exceso,
vestido con un traje sin importancia.
Ahora alzan mis manos
la dulce y sorda luz del tacto;
a veces acaricio
pieles delicadas y plumas
que apenas me sostienen.
Vengo con la extrañeza
de las miradas sin pensar,
y el silencio
que amplía la torsión
de una campana enloquecida.
Me incrustaré entre las rendijas
de la madera viva.
Caminaré sin miedo
a los abismos íntimos
del paso que no pasa,
del camino que borra los pasos.
Penetra el día balbuciente;
entre los pliegues va su aroma.
A un lado corre el agua,
al otro, el viento.
Al frente, el charco que hierve las palabras.
Ya soy lo que amanece:
la devoción de estas luces que pienso,
la mano hacia delante,
siempre abierta.
Impresionante poema destaco estos versos.
"Me incrustaré entre las rendijas
de la madera viva.
Caminaré sin miedo
a los abismos íntimos
del paso que no pasa,
del camino que borra los pasos."
"Ya soy lo que amanece:
la devoción de estas luces que pienso,
la mano hacia delante,
siempre abierta"
Un placer leerte. Un abrazo grande.
Me acostumbré a perseverar
lo que otros tenían
hasta que el azar me descubrió
Silvia Savall[/i]