No supe decir no –
No supe decir no al nacimiento del alba
y aquí estoy ...
tan entregada que mi alma parió mirtos
mientras tus dedos,
danzaban valses de mariposas en los bieses de mi enagua.
Y aquí estoy...
... enamorada.

(Domingo de Ramos y abril de este dos mil nueve en Alicante, juega el sol a las escondida mientras las nubes lloran a ratos, se abanican las palmas)

