
Recorriendo los caminos,
buscando lo que alcanzar,
entendí que los destinos
son para los peregrinos
la esperanza de llegar.
Así vivo cada paso,
y me lleno del paisaje.
Y la alegría la baso
en aceptar el acaso
que forma parte del viaje.
Si tengo sed una fuente,
en algún lado escondida,
mágica mi alma la siente,
y cojo de su corriente
agua, cantos, paz y vida.
Y si en los cruces dudé
no volví la vista atrás,
los caminos que tomé
es todo cuanto seré
y lo que tú en mi verás.
Ven conmigo en el sendero,
une tu mano a la mía,
descansa en mi tu madero,
pues solo junto a ti quiero
terminar la travesía.