La Editorial Alaire, auspiciada por la Academia de Poesía Alaire, pone gratuitamente a disposición de sus foristas registrados, varios foros de poesía, prosa literaria, debates…, para que puedan publicar sus obras e interactuar entre ellos, así como, la tienda de libros donde se muestran las publicaciones, tanto en papel como en formato digital, estos mediante descarga gratuita. La razón de ser de nuestros foros se centra en promocionar la poesía, mediante las obras de los autores que participan en la plataforma de la Academia de Poesía Alaire. La promoción de la poesía, a nivel del mundo de habla hispana, conlleva una enorme responsabilidad, por ello, pedimos la máxima implicación de todos los miembros de Alaire. Vale recordar al gran maestro Dumas: uno para todos y todos para uno. Muchas gracias por todo, queridos compañeros.
Quizás todo fue un coloquio de profetas -ciego de palabras-
un alter/ego que balanceaba su cuerpo fetiche en la agonía sepultada.
No fuí dueña de mis lágrimas cuando la cruz pendía en el seno nocturno
y tus ojos dividían el paso del tiempo; soledad -fusta de arcángeles-
Expiamos con labios abiertos, la balanza de los renacidos,
la otra faz de un sol titiritero -deshojado antes de las margaritas-
hundimos los dedos en el poema blando de tu sangre limpia,
en el pasado centáurico de la despedida -con el vientre en pena-
Una y otra vez conquistamos el albredío de los dioses,
reincidimos en la pureza horizontal del veneno dulce,
en los aros de fuego que salvaron la tarde sin gaviotas.
Todavía somos la índiga palestra de un enero que anochece.
Hallie
Hallie, este poema es precioso, conmovedor. un baño de nostalgías y recuerdos.
Das una sensación de ternura muy emotivo con tue versos. Las imágenes me trasladan a otros mundos, a otros Eneros.
Óscar Distéfano escribió:Un hermoso poema, mi admirada poeta. Con recursos
de una altísima cultura, de un dominio del lenguaje, de
rica lexicografía, nos describes la esencia del amor en
un tiempo determinado. Tus imágenes, salpicadas de
pinceladas surrealistas, le dan un encanto especial
a la estructura del poema. Estás en el camino correcto
de tu poética, y le tienes a tu estro de las astas.
Un saludo afectuoso.
Óscar
Óscar! Gracias por reflejarme cosas tan hermosas, no puedo evitar que mi ego levite jajaja!
Cada una de tus impresiones me compromete a seguir formándome y aprendiendo de cada uno de los compañeros. Es un honor inmenso verte entre mis cosas, que lo sepas.
José Manuel Sáiz escribió:El verso largo casa muy bien con el fondo y tema de este precioso poema. Le da rotundidad y acrecienta su tono melancólico. Un acierto.
Un abrazo con mi admiración para ti.
J. manuel
Gracias por tu abrazo, tu generosidad y tu cercanía, José Manuel!
Rafel Calle escribió:Hermoso poema, querida amiga Hallie.
Un torrente de imaginería se derrama por eco lejano de una foresta de tiempo inclemente; un grito entre la multitud proclama la pasión por estandarte.
Hay un alud presagio, crepitando en la albura de los eneros, sin nombre en el epitafio.
Ha sido un placer leerte. Felicidades.
Te mando un fuerte abrazo.
Gracias, Rafael! Tus comentarios solidarios son siempre una fuente viva de muchísimo ánimo.
Esteban Granado escribió:Me seduce el intenso colorido de tu lenguaje poético, el decidido ritmo que sabes imponerle al verso. Partiendo de tan sólidas bases, la consecución del hallazgo resulta inevitable.
Muy grata lectura.
Un fuerte abrazo,
Esteban
Eres muy generoso, Esteban. Gracias por acercarte y dejar tu valioso reflejo!
Quizás todo fue un coloquio de profetas -ciego de palabras-
un alter/ego que balanceaba su cuerpo fetiche en la agonía sepultada.
No fuí dueña de mis lágrimas cuando la cruz pendía en el seno nocturno
y tus ojos dividían el paso del tiempo; soledad -fusta de arcángeles-
Expiamos con labios abiertos, la balanza de los renacidos,
la otra faz de un sol titiritero -deshojado antes de las margaritas-
hundimos los dedos en el poema blando de tu sangre limpia,
en el pasado centáurico de la despedida -con el vientre en pena-
Una y otra vez conquistamos el albredío de los dioses,
reincidimos en la pureza horizontal del veneno dulce,
en los aros de fuego que salvaron la tarde sin gaviotas.
Todavía somos la índiga palestra de un enero que anochece.
Hallie
Hallie, este poema es precioso, conmovedor. un baño de nostalgías y recuerdos.
Das una sensación de ternura muy emotivo con tue versos. Las imágenes me trasladan a otros mundos, a otros Eneros.
Mis felicitaciones y un fuerte abrazo
Joan
Gracias, Joan. Tu presencia y tu compañía son un tesoro!
Quizás todo fue un coloquio de profetas -ciego de palabras-
un alter/ego que balanceaba su cuerpo fetiche en la agonía sepultada.
No fuí dueña de mis lágrimas cuando la cruz pendía en el seno nocturno
y tus ojos dividían el paso del tiempo; soledad -fusta de arcángeles-.
Expiamos con labios abiertos la balanza de los renacidos,
la otra faz de un sol titiritero -deshojado antes de las margaritas-
hundimos los dedos en el poema blando de tu sangre limpia,
en el pasado centáurico de la despedida -con el vientre en pena-.
Una y otra vez conquistamos el albredío de los dioses,
reincidimos en la pureza horizontal del veneno dulce,
en los aros de fuego que salvaron la tarde sin gaviotas.
Todavía somos la índiga palestra de un enero que anochece.
Hallie
La soledad teje sus imágenes y proyectarse el antídoto gris que el paso del tiempo filtra en la espesura de la selva (ya me estoy yendo, je, je)
Qué bien se te da, leona, hacer de los enero poema y de las emociones creatividad.
¿2009?... y cómo pasan los eneros.
Un abrazote, Hallie, y encantado de llegar a tiempo.
Quizás todo fue un coloquio de profetas -ciego de palabras-
un alter/ego que balanceaba su cuerpo fetiche en la agonía sepultada.
No fuí dueña de mis lágrimas cuando la cruz pendía en el seno nocturno
y tus ojos dividían el paso del tiempo; soledad -fusta de arcángeles-.
Expiamos con labios abiertos la balanza de los renacidos,
la otra faz de un sol titiritero -deshojado antes de las margaritas-
hundimos los dedos en el poema blando de tu sangre limpia,
en el pasado centáurico de la despedida -con el vientre en pena-.
Una y otra vez conquistamos el albredío de los dioses,
reincidimos en la pureza horizontal del veneno dulce,
en los aros de fuego que salvaron la tarde sin gaviotas.
Todavía somos la índiga palestra de un enero que anochece.
Hallie
Ovación, Hallie. Digo como Ferreiro, donde andaba yo que se me fue volando este poema? Me alegra que varios compañeros lo suban aún más. Excelente y bello!