Una noche de mayo a la una y treinta y cuatro a eme
Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle
Una noche de mayo a la una y treinta y cuatro a eme
que siento por las flores feas
no puede convertirme en poeta,
tus latidos, que detienen hasta a los pájaros,
no pueden convertirte en poesía.
Carezco de talento,
no sé ubicar tu olor entre puntos,
ni soy capaz de ponerle a tu sudor una coma.
Siempre apuesto a encontrar la palabra apropiada,
pero por educación nunca pago mis deudas.
La belleza es el disimulo de la muerte
Ara López