La Editorial Alaire, auspiciada por la Academia de Poesía Alaire, pone gratuitamente a disposición de sus foristas registrados, varios foros de poesía, prosa literaria, debates…, para que puedan publicar sus obras e interactuar entre ellos, así como, la tienda de libros donde se muestran las publicaciones, tanto en papel como en formato digital, estos mediante descarga gratuita. La razón de ser de nuestros foros se centra en promocionar la poesía, mediante las obras de los autores que participan en la plataforma de la Academia de Poesía Alaire. La promoción de la poesía, a nivel del mundo de habla hispana, conlleva una enorme responsabilidad, por ello, pedimos la máxima implicación de todos los miembros de Alaire. Vale recordar al gran maestro Dumas: uno para todos y todos para uno. Muchas gracias por todo, queridos compañeros.
Ahora variamos en busca de los sueños,
ni una sola palabra nos corona
cuando no sabemos dónde hemos vivido
el último letargo de una herida, de un poema.
Acaso tu corazón respira en otro vientre,
acaso el aliento nos lleva
a la mirada de niña melancólica
que siempre vuelve a mí
cuando te amo en los jazmines,
cuando no sabemos quién te puso el nombre
que aparece en los muros
que levantaste con amor,
con el mensaje que siempre perseguías.
¿Quién llegará a nuestro puerto
perdido en la impronta que nos hiere?
¿Quién removerá la imagen
que lleve a la existencia cansada
de tu rostro y de tu voz
cuando anida el olvido
de la alcuza en un tren
y los brazos en cruz
reivindican las lágrimas
de los últimos besos que caminan
por las calles que tiemblan
y tuvieron la fuerza de tu verso
donde Pavese llora la soledad del mundo
que se amontona en el diario
que escribiste en las paredes
y no podrás borrar aunque quieras?
También el sol, el sol también ha amado,
y como todos los que amamos, sonriente,
puede llevar la luz sobre la frente,
pero lleva la muerte en el costado.
(José Martí - Abril)
Tus preguntas, y sobre todo la última y larga pregunta, nos conducen por el desamor, el tiempo y la memoria desde ese "no saber dónde hemos vivido" que sería el lugar donde una vez nos nombramos y amamos. La melancolía lo impregna todo y Cesare Pavese viene a subrayar esa muerte reflejada en los ojos de la amante. Hay una tristeza profunda que se viste de simbolismo en los trenes, la alcuza, las calles y los muros de un edificio del amor en ruinas.
Buena composición, presentada en un formato que a mí particularmente no me gusta (el texto centrado), pero que ayuda a la intención del poema creativo, como esa herida hecha poesía. Texto con tintes surrealistas en el que lo más duro, en mi opinión, es esa imposibilidad de olvidar en la que nos encontramos atrapados.
Un abrazo. Salud.
Un poema intimista escrito con ese yo poético tan personal que creo podría reconocer aún no constando el autor. En tu línea de buena poesía. Me alegra verte publicando de nuevo por aquí. Un abrazo.
Ahora variamos en busca de los sueños,
ni una sola palabra nos corona
cuando no sabemos dónde hemos vivido
el último letargo de una herida, de un poema.
Acaso tu corazón respira en otro vientre,
acaso el aliento nos lleva
a la mirada de niña melancólica
que siempre vuelve a mí
cuando te amo en los jazmines,
cuando no sabemos quién te puso el nombre
que aparece en los muros
que levantaste con amor,
con el mensaje que siempre perseguías.
¿Quién llegará a nuestro puerto
perdido en la impronta que nos hiere?
¿Quién removerá la imagen
que lleve a la existencia cansada
de tu rostro y de tu voz
cuando anida el olvido
de la alcuza en un tren
y los brazos en cruz
reivindican las lágrimas
de los últimos besos que caminan
por las calles que tiemblan
y tuvieron la fuerza de tu verso
donde Pavese llora la soledad del mundo
que se amontona en el diario
que escribiste en las paredes
y no podrás borrar aunque quieras?
No es solo la Intensidad emocional e intimista, a ello se suma"la soledad del mundo" . Gran poema, Enrique. Abrazos