¡Cobardes! (A los cobardes de Miguel Hernández)

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Alejandro Costa
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Registrado: Dom, 13 Mar 2016 18:27

¡Cobardes! (A los cobardes de Miguel Hernández)

Mensaje sin leer por Alejandro Costa »

Los cobardes (Miguel Hernández)

Hombres veo que de hombres
sólo tienen, sólo gastan
el parecer y el cigarro,
el pantalón y la barba.

En el corazón son liebres,
gallinas en las entrañas,
galgos de rápido vientre,
que en épocas de paz ladran
y en épocas de cañones
desaparecen del mapa.

Estos hombres, estas liebres,
comisarios de la alarma,
cuando escuchan a cien leguas
el estruendo de las balas,
con singular heroísmo
a la carrera se lanzan,
se les alborota el ano,
el pelo se les espanta.
Valientemente se esconden,
gallardamente se escapan
del campo de los peligros
estas fugitivas cacas,
que me duelen hace tiempo
en los cojones del alma.

¿Dónde iréis que no vayáis
a la muerte, liebres pálidas,
podencos de poca fe
y de demasiadas patas?
¿No os avergüenza mirar
en tanto lugar de España
a tanta mujer serena
bajo tantas amenazas?
Un tiro por cada diente
vuestra existencia reclama,
cobardes de piel cobarde
y de corazón de caña.
Tembláis como poseídos
de todo un siglo de escarcha
y vais del sol a la sombra
llenos de desconfianza.
Halláis los sótanos poco
defendidos por las casas.
Vuestro miedo exige al mundo
batallones de murallas,
barreras de plomo a orillas
de precipicios y zanjas
para vuestra pobre vida,
mezquina de sangre y ansias.
No os basta estar defendidos
por lluvias de sangre hidalga,
que no cesa de caer,
generosamente cálida,
un día tras otro día
a la gleba castellana.
No sentís el llamamiento
de las vidas derramadas.
Para salvar vuestra piel
las madrigueras no os bastan,
no os bastan los agujeros,
ni los retretes, ni nada.
Huis y huis, dando al pueblo,
mientras bebéis la distancia,
motivos para mataros
por las corridas espaldas.

Solos se quedan los hombres
al calor de las batallas,
y vosotros, lejos de ellas,
queréis ocultar la infamia,
pero el color de cobardes
no se os irá de la cara.

Ocupad los tristes puestos
de la triste telaraña.
Sustituid a la escoba,
y barred con vuestras nalgas
la mierda que vais dejando
donde colocáis la planta.


¡Cobardes! (A los cobardes de Miguel Hernández)

Demos un paso adelante
aunque la barba no aflore,
demos un paso de frente
con valor y con derroche.

Llama en la llama de fuego
de cenizas se destruye
si no alimentan las brasas
y que la leña no moje
el deseo de ese miedo
que tanto y tanto os corroe.

Dejad atrás la maleza
y mirar hacia delante
que las hojas que pisaste
ya no tienen buen talante,
ni dibujan el valor
que aquel día te dejaste,
y aún dormitan tus venas
en el círculo de un nadie.
Llora si cobarde naces
no seas sombra de olvido,
olvidar no borra lo hecho,
sufre en tus carnes el frío
ese frío que le ahoga
la piel muerta a tu vecino.

Solo a ti te llueve, piensas,
¿y aquellos que te rodean?
los que sufrís sin luchar
a los que el sudor les quema.
¡No te mires al espejo!
Si la madera se astilla,
no es corteza de buen árbol.
No cierres más esa puerta
no hay llave para el destierro,
carga con toda tu lacra,
con el sonrojo de tu alma,
con la vergüenza del miedo.
Aún no se para el tiempo,
no se frena vuestro mundo,
las canas solo son blancas
porque el tiempo las marchita,
la fuerza yace y se agota
cuando se lucha y trabaja,
no intentes bajar de arriba
si no fuiste capaz de ello,
el deber es el principio
la valentía, su gloria,
¡qué pobre vida sin ella!
la sangre no te calcina
pero te envenena el alma.
Ves al luchador con celo,
al que te cubre la vez,
el que protege tu luz,
el que cae de rodillas
mientras tú miras atrás.

Me duele tanto el ayer,
me sangra un hoy adormecido,
el saber que aún existes
pero nunca lo he sentido,
miro al cielo y llueve sangre,
bajo mis pies, barro rojo,
mis huellas y las de aquellos,
pero nunca vi las tuyas.
¿Equivocaste el camino,
o no supiste seguirlo?

¿Dónde te encuentras ahora?
¿dónde dormitan tus huesos?
¿en algún osario ocultos?
¿Dónde reside tu ejército?
¿Siguen las torres teñidas
con la sangre del guerrero?

Vivid si sabéis hacerlo,
el fuego os seguirá ardiendo,
os seguirá calcinando,
ceniza será el rescoldo
de un cuerpo sin ningún credo,
vosotros sois la vergüenza
de ayer, la sombra del miedo.


Me vi en la necesidad de continuar este potente y real poema de Miguel Hernández que me impactó en su momento y que con el transcurrir de los años continúa estando vigente.
Con todos mis respetos al gran genio oriolano.
Salud, paz y felicidad.



No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.…


Me sobra el corazón (Miguel Hernández)
Ana Muela Sopeña
Mensajes: 14307
Registrado: Sab, 29 Dic 2007 14:18
Ubicación: España

Re: ¡Cobardes! (A los cobardes de Miguel Hernández)

Mensaje sin leer por Ana Muela Sopeña »

Gran poema el de Miguel Hernández, es como un grito.

Gran romance el tuyo, Alejandro, dedicado al gran Miguel Hernández. Has sabido plasmar el mismo tono, emoción y sentimiento del gran poeta por ti adorado y admirado.

Gracias por compartir.

Felicitaciones
Un abrazo
Ana
La Luz y la Tierra, explosión que abre el corazón del espacio.
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