La maravilla de ver por el microscopio

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Raul Muñoz
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La maravilla de ver por el microscopio

Mensaje por Raul Muñoz »

Sentado frente a la mesa de mi escritorio, con el microscopio delante, temblaba por la emoción al pasar las páginas del manual de microbiología. Mis ojos expectantes se detuvieron en las siguientes líneas:

"La Vorticella es un género de protozoo con más de dieciséis especies conocidas. Es un microorganismo unicelular ciliado de agua dulce. Se presenta solitario. Su cuerpo, acampanado o vesicular, se une al sustrato con su pedúnculo contráctil. Se recomienda prestar especial atención a su aparato oral con una corona de cilios, de varios estratos; allí forma una corriente de la cual va extrayendo la luz".

Palpitaba mi corazón al mirar por el microscopio el cultivo de heno que tenía preparado. Cuando pude ver a la Vorticella casi salto de la silla, lleno de asombro. Llevaba un buen rato contemplando al protozoo cuando, de repente, vi algo muy extraño. Moví la preparación, enfocando la lente hasta ver bien aquella cosa nadando en el cultivo. Entré en éxtasis advirtiendo que tenía forma humanoide, era un homínido microscópico.

Seguí con atención sus movimientos. Conforme me iba acercando a la Vorticella, sus pupilas oscilaban a la velocidad de la luz y se deshacían la escafandra y el traje de neopreno. Su cuerpo se tornaba traslúcido. Podían verse los tejidos, la sangre circulando; el conglomerado de células. Incluso las hélices del ADN aparecían a mi vista que por alguna razón desconocida comenzaba a nublarse. El nanocuerpo era ya una masa de gelatina cuando entrando en la órbita del protozoo comenzó a girar en espiral. La Vorticella desplegaba hilos de estambre ciliado a los que se enredaba el homínido microscópico. Finalmente, en un baile armonioso terminaron juntos.

Sentía la dicha en todo mi cuerpo. Y volvía a mirar por el microscopio. Me empleaba a fondo observando los fractales de las naturaleza, la belleza de la vida en la maravillosa réplica de las formas.
Tu profecía, poeta.
-Mañana hablarán los mudos:
el corazón y la piedra.

-¿Mas el arte?..
-Es puro juego,
que es igual a pura vida,
que es igual a puro fuego.
Veréis el ascua encendida.

Antonio Machado ( Proverbios y cantares ).

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