
Escondí mis azules.
Y cuando quise ser mar
fui un mar de claroscuros.
De blanca espuma y alma gris.
Y ya nadie entró en mí,
pararon en la orilla.
Escondí mis azules.
Y los cielos se hicieron arreboles
entre amaneceres blancos
y negros ocasos.
Se silenciaron los blues
que habitaban mi corazón.
Escondí mis azules.
Y se volvieron mis venas amarillas.
Amarillas venas con sangre escarlata,
los colores del fuego
quemaron los senderos
para nunca volver.
Escondí mis azules.
Y desaparecieron los verdes.
Se borraron sus ojos,
aquellos ojos verdes que miraron
el amor que soñamos
con todos sus colores.
Y pasó el tiempo, y yo
olvidé los azules.
Y no supe ver su azul.
Y ahora se ha ido.