Los adioses infinitos
Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle
Los adioses infinitos
esas rosas fugaces duran
lo que dura tu sonrisa,
lo que tarda en desaparecer
la gente en la parada del bus.
Vivo en una avenida llena
de edificios vacíos,
lo pasajero instaló un piano
en mi corazón.
Se aleja el bus,
ojos cristalizados,
dormidos con la resonancia metálica
de este piano,
el diamante líquido brota
de perlas oscuras,
brotan para florecer en otra tierra.
El café rápido, apurado,
una máquina del futuro
sobre el escritorio,
matando el insomnio,
abriendo los ojos moribundos,
volviendo a la parada,
entre edificios vacíos.
Desde la altura es fácil observar,
vivo en una avenida llena,
te vi a ti saliendo con rosas,
perdiéndote en la marea del ritmo,
mientras sonaba Erik Satie,
se apagaba el fuego
de lo que fuiste a buscar,
el bus se llevaba gratis mi pesar,
para volver en la mañana
con otras caras, otros pasajeros,
que se llevarán las flores para siempre.
se me empezó a morir como un niño en la noche,
y yo mismo era un niño con mis años a cuestas por las calles, un ángel
ciego, terrestre, oscuro,
con mi pecado adentro, con tu belleza cruel, y la justicia
sacándome los ojos por haberte mirado." Gonzalo Rojas
-
Mar G. Romero
- Mensajes: 54
- Registrado: Jue, 22 May 2025 17:56
- Ubicación: Zaragoza
Re: Los adioses infinitos
Un piano en el corazón, los edificios vacíos, el bus como una alegoría de la fuga del tiempo, todo fluye y converge en la historia que dan cuenta los versos.
Te felicito.
Un abrazo.
Mar