Página 1 de 1

Muestras para un abanico de color

Publicado: Mar, 27 Oct 2026 18:15
por Julio Bonal
Se desordena algo. Se desordena algo
en el cuerpo, que no es un cofre cerrado,
sinó el umbral por donde entran y salen cosmos
o, más allá aún, lo que embebe cuanto existe
y se embebe en ello, lo que ha de beber
el sediento para que la sed no sea.
¿Qué?

Sábanas, lejanas, con el aire encinta, viento y decoro.
La mancha insomne que, pareciera, se va. Y ella,
en el tragaluz, desnuda, una, o nada, el cero
un conjunto vacío, no en paz.

En momentos así, se desploma el blanco
sobre el corazón, lo acongoja, lo oprime, lo somete,
hasta que recula la palabra, en quiebra,
del ondulante borde. De haberla, esa palabra,
se inflaría el blanco a vela mayor
y no habría las bastantes aguas para desfallecerla
de vida. Amor se da. Luego, el miedo
rasga las pieles y perfora las quillas de los poderosos
navíos, incluso con las mares quietas, charcas.

Pero va del brazo con el amor. Amamos
con lamparones, en las extensiones sin fin medible
de este desvarío todo. Todo habita en él,
nosotros, los otros, las inmensas sabanas
por donde galopan los paraísos que sabe nadie
si han de existir. Duele, el cuerpo vivo. Siente.


.