Un provinciano viaja a la gran ciudad
Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle
- Ramón Carballal
- Mensajes: 22520
- Registrado: Vie, 28 Dic 2007 16:24
- Ubicación: A Coruña
- Contactar:
Un provinciano viaja a la gran ciudad
llega, arriba a la estación del sueño,
en su interior los rostros callan,
son espejismo,
mímesis de bienvenida a la espesura,
a las calles sin alma,
al neón que anuncia
en rojo y azul
promesas de edén.
Cruzo, como si transitara un puente de abril,
bajo la lluvia de arco iris,
la línea invisible que une el color de los semáforos.
A través de este río de músculos vencidos por la lentitud
viajo con el horizonte en llamas hacia el corazón de una metrópoli
que recibe a mi perdida adolescencia y envía mensajes al alba
de banderas que el aire mece bajo un cielo de ángeles
aplaudiendo a los círculos del misterio.
Me asomo al laberinto que el azar dibuja
antes de que mis pasos inscriban la huella del nómada
con su telaraña de signos
como índices pétreos
en el corredor sin salida de la infatigable noche.
"El poema eres tú recomponiendo el espejo que cada día rompes".
"Comprender es unificar lo invisible".
"Elijo la lluvia, porque al derramarse, muere".
"El mar está aquí, en tu silencio".
-
Pilar Morte
- Mensajes: 31209
- Registrado: Mié, 09 Abr 2008 10:21
Re: Un provinciano viaja a la gran ciudad
Muy bien poema. Has descrito con imágenes muy bellas la llegada del hombre provinciano a la ciudad. Me encantó. Felicidades.Ramón Carballal escribió: ↑Mar, 01 Sep 2026 8:48 El tren surca las avenidas del futuro,
llega, arriba a la estación del sueño,
en su interior los rostros callan,
son espejismo,
mímesis de bienvenida a la espesura,
a las calles sin alma,
al neón que anuncia
en rojo y azul
promesas de edén.
Cruzo, como si transitara un puente de abril,
bajo la lluvia de arco iris,
la línea invisible que une el color de los semáforos.
A través de este río de músculos vencidos por la lentitud
viajo con el horizonte en llamas hacia el corazón de una metrópoli
que recibe a mi perdida adolescencia y envía mensajes al alba
de banderas que el aire mece bajo un cielo de ángeles
aplaudiendo a los círculos del misterio.
Me asomo al laberinto que el azar dibuja
antes de que mis pasos inscriban la huella del nómada
con su telaraña de signos
como índices pétreos
en el corredor sin salida de la infatigable noche.
Abrazos y paz