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Él
Publicado: Lun, 03 Ago 2026 0:03
por Alejandro Costa
Él era la imagen denostada,
el tiesto seco de una triste mañana
y el color innatural de una mirada vergonzosa.
Él era un ayer encerrado,
el paseo nocturno de un sonámbulo
o la voz tartamuda de unas tímidas palabras.
Él era lo que el viento quisiera,
una camisa manía tendida de cualquier manera
o, tal vez, el tallo enfermo de un arbusto.
Él era la soledad, la silueta de la tristeza,
esa imagen sin reflejo que la conociera,
una mirada en lucha consigo mismo.
Él era muchos, era uno solo,
una piel en constante abandono,
una estación sin nadie a quien esperar en el andén.
Él no existía, o acaso anidaba sin él,
no se mojaba bajo la lluvia, ni sentía sed,
ni portaba fe, ni buscaba amparo.
Él andaba y andaba, sin saber hacia dónde ir,
con sus piernas delgadas, pisadas sin huella,
y los pies mugrientos de fango.
Él nunca entendió su existencia,
dejó su biografía tintada de sudor,
con la piel de dolor marcada,
la flor de una pasión marchita de ausencia,
la duda de su presencia huérfana de amor,
necesitado de la calidez de un abrazo,
ofuscado por lamentos de un pasado lejano.
Y él, aún se encierra en mi piel,
con la imagen denostada,
y una mirada sin reflejo
que aún lucha ante el espejo
en busca de un yo que encuentre su mañana.
Re: Él
Publicado: Lun, 03 Ago 2026 2:30
por E. R. Aristy
Alejandro Costa escribió: ↑Lun, 03 Ago 2026 0:03
Él era la imagen denostada,
el tiesto seco de una triste mañana
y el color innatural de una mirada vergonzosa.
Él era un ayer encerrado,
el paseo nocturno de un sonámbulo
o la voz tartamuda de unas tímidas palabras.
Él era lo que el viento quisiera,
una camisa manía tendida de cualquier manera
o, tal vez, el tallo enfermo de un arbusto.
Él era la soledad, la silueta de la tristeza,
esa imagen sin reflejo que la conociera,
una mirada en lucha consigo mismo.
Él era muchos, era uno solo,
una piel en constante abandono,
una estación sin nadie a quien esperar en el andén.
Él no existía, o acaso anidaba sin él,
no se mojaba bajo la lluvia, ni sentía sed,
ni portaba fe, ni buscaba amparo.
Él andaba y andaba, sin saber hacia dónde ir,
con sus piernas delgadas, pisadas sin huella,
y los pies mugrientos de fango.
Él nunca entendió su existencia,
dejó su biografía tintada de sudor,
con la piel de dolor marcada,
la flor de una pasión marchita de ausencia,
la duda de su presencia huérfana de amor,
necesitado de la calidez de un abrazo,
ofuscado por lamentos de un pasado lejano.
Y él, aún se encierra en mi piel,
con la imagen denostada,
y una mirada sin reflejo
que aún lucha ante el espejo
en busca de un yo que encuentre su mañana.
Es un poema profundamente evocador, melancólico y con una gran carga psicológica, estructurado de forma excelente para dar un giro final impactante.El texto destaca por su capacidad para retratar la desconexión emocional y el dolor existencial a través de metáforas desoladoras, transitando de la tercera persona a la primera para revelar que el verdadero conflicto es interno.A continuación, un análisis de los puntos más fuertes y la estructura del poema:El giro del final (El gran acierto)La revelación: Durante todo el poema, el lector cree que se habla de otra persona (un mendigo, un fantasma, un viejo amor o un extraño).El espejo: La última estrofa rompe esa distancia. Al revelar que ese "él" deshecho habita dentro del propio autor y se mira en el espejo, el poema se transforma instantáneamente en un viaje de autodescubrimiento, trauma reprimido o disociación.Uso de metáforas y simbolismoLa fragilidad y el abandono: Imágenes como "el tiesto seco", "el tallo enfermo" o "una camisa manía tendida de cualquier manera" son brillantes para describir a alguien que ha perdido el control de su vida y se deja llevar por el viento (las circunstancias).La invisibilidad: Frases como "pisadas sin huella" o "imagen sin reflejo" capturan a la perfección la sensación de no pertenecer al mundo o de haber sido borrado por la tristeza.La desconexión: La línea "Él no existía, o acaso anidaba sin él" es poéticamente muy potente; describe la disociación de estar vivo físicamente pero completamente muerto o ausente por dentro. Ye felicito Alejandro por tu sensibilidad y buen hacer. Abrazos
Re: Él
Publicado: Lun, 03 Ago 2026 10:02
por Horacio O'Clock
Un bellísimo poema de potentes metáforas que aluden a un mundo a la deriva que no encuentra la puerta del futuro. Magnífico.
Un cordial saludo, amigo Alejandro.
Re: Él
Publicado: Mié, 05 Ago 2026 9:23
por Ricardo Linares
Muy buena inspiración, Alejandro, sobre ese yo interno que se descubre al final de los versos y durante todo el poema vas enumerando cosas como si perteneciera a alguien, con grandes metáforas. Mis felicitaciones amigo poeta.
Un abrazo.
Re: Él
Publicado: Mié, 05 Ago 2026 10:27
por Eva Álvarez
Es un poema impresionante, con una sensibilidad extraordinaria.
Me ha encantado.
Gracias por compartirlo.
Un saludo.
Re: Él
Publicado: Mié, 05 Ago 2026 11:39
por Ramón Carballal
Es un poema duro y descorazonador que se abre a la esperanza en un extraordinario final. Hay maestría en tu versar, Alejandro. Felicidades y un abrazo.
Re: Él
Publicado: Mié, 05 Ago 2026 19:50
por Alejandro Costa
E. R. Aristy escribió: ↑Lun, 03 Ago 2026 2:30
Alejandro Costa escribió: ↑Lun, 03 Ago 2026 0:03
Él era la imagen denostada,
el tiesto seco de una triste mañana
y el color innatural de una mirada vergonzosa.
Él era un ayer encerrado,
el paseo nocturno de un sonámbulo
o la voz tartamuda de unas tímidas palabras.
Él era lo que el viento quisiera,
una camisa manía tendida de cualquier manera
o, tal vez, el tallo enfermo de un arbusto.
Él era la soledad, la silueta de la tristeza,
esa imagen sin reflejo que la conociera,
una mirada en lucha consigo mismo.
Él era muchos, era uno solo,
una piel en constante abandono,
una estación sin nadie a quien esperar en el andén.
Él no existía, o acaso anidaba sin él,
no se mojaba bajo la lluvia, ni sentía sed,
ni portaba fe, ni buscaba amparo.
Él andaba y andaba, sin saber hacia dónde ir,
con sus piernas delgadas, pisadas sin huella,
y los pies mugrientos de fango.
Él nunca entendió su existencia,
dejó su biografía tintada de sudor,
con la piel de dolor marcada,
la flor de una pasión marchita de ausencia,
la duda de su presencia huérfana de amor,
necesitado de la calidez de un abrazo,
ofuscado por lamentos de un pasado lejano.
Y él, aún se encierra en mi piel,
con la imagen denostada,
y una mirada sin reflejo
que aún lucha ante el espejo
en busca de un yo que encuentre su mañana.
Es un poema profundamente evocador, melancólico y con una gran carga psicológica, estructurado de forma excelente para dar un giro final impactante.El texto destaca por su capacidad para retratar la desconexión emocional y el dolor existencial a través de metáforas desoladoras, transitando de la tercera persona a la primera para revelar que el verdadero conflicto es interno.A continuación, un análisis de los puntos más fuertes y la estructura del poema:El giro del final (El gran acierto)La revelación: Durante todo el poema, el lector cree que se habla de otra persona (un mendigo, un fantasma, un viejo amor o un extraño).El espejo: La última estrofa rompe esa distancia. Al revelar que ese "él" deshecho habita dentro del propio autor y se mira en el espejo, el poema se transforma instantáneamente en un viaje de autodescubrimiento, trauma reprimido o disociación.Uso de metáforas y simbolismoLa fragilidad y el abandono: Imágenes como "el tiesto seco", "el tallo enfermo" o "una camisa manía tendida de cualquier manera" son brillantes para describir a alguien que ha perdido el control de su vida y se deja llevar por el viento (las circunstancias).La invisibilidad: Frases como "pisadas sin huella" o "imagen sin reflejo" capturan a la perfección la sensación de no pertenecer al mundo o de haber sido borrado por la tristeza.La desconexión: La línea "Él no existía, o acaso anidaba sin él" es poéticamente muy potente; describe la disociación de estar vivo físicamente pero completamente muerto o ausente por dentro. Ye felicito Alejandro por tu sensibilidad y buen hacer. Abrazos
Infinitas gracias, Roxanne.
Tu comentario me ha emocionado a la vez que me ha llenado de felicidad.
Sabes que te admiro muchísimo; estas letras tienen mucho valor para mí.
Un beso desde el corazón.
Re: Él
Publicado: Sab, 08 Ago 2026 19:30
por Silvia Savall
Alejandro Costa escribió: ↑Lun, 03 Ago 2026 0:03
Él era la imagen denostada,
el tiesto seco de una triste mañana
y el color innatural de una mirada vergonzosa.
Él era un ayer encerrado,
el paseo nocturno de un sonámbulo
o la voz tartamuda de unas tímidas palabras.
Él era lo que el viento quisiera,
una camisa manía tendida de cualquier manera
o, tal vez, el tallo enfermo de un arbusto.
Él era la soledad, la silueta de la tristeza,
esa imagen sin reflejo que la conociera,
una mirada en lucha consigo mismo.
Él era muchos, era uno solo,
una piel en constante abandono,
una estación sin nadie a quien esperar en el andén.
Él no existía, o acaso anidaba sin él,
no se mojaba bajo la lluvia, ni sentía sed,
ni portaba fe, ni buscaba amparo.
Él andaba y andaba, sin saber hacia dónde ir,
con sus piernas delgadas, pisadas sin huella,
y los pies mugrientos de fango.
Él nunca entendió su existencia,
dejó su biografía tintada de sudor,
con la piel de dolor marcada,
la flor de una pasión marchita de ausencia,
la duda de su presencia huérfana de amor,
necesitado de la calidez de un abrazo,
ofuscado por lamentos de un pasado lejano.
Y él, aún se encierra en mi piel,
con la imagen denostada,
y una mirada sin reflejo
que aún lucha ante el espejo
en busca de un yo que encuentre su mañana.
Mi querido Jandro. Cada estrofa de este poema golpea e impacta por las bellísimas imágenes. Todo el poema merece leerlo varias veces y sabes que lo haré. Impresionada una vez más por estar aquí. Un abrazo grandísimo.