El frío
Publicado: Mar, 28 Jul 2026 16:30
El frío
El invierno destacaba por el frío,
pero más destacaba el frío en aquel corazón herido.
Heridas en las que la sangre ya se había congelado
y el corazón estaba totalmente paralizado.
Todo el mundo la juzgaba por su poco cariño,
ya que nadie sabía de la existencia de aquel niño.
Aquel niño de los arañazos y los ojos tristes,
aquel que la obligó a rendirse.
Había aguantado muchos meses,
la habían obligado un millón de veces.
Su alma pedía ayuda,
y él ya había perdido por completo la cordura.
Su triste corazón estaba empezando a abrirse,
se abría más cada vez que recordaba todo antes de dormirse.
Ella ya no se quería,
ahora odiaba respirar cada día.
Él estaba formado de veneno,
veneno que muchos notaban nada más verlo.
Las marcas de sus manos doloridas,
eran una clave de lo que aquel ser escondía.
¿Nadie lo nota? Se preguntaba ella cada día,
quería pensar que era así y no que la ignoraban por ser una tía.
A pesar de que ella intentaba esconderlo,
sus ojos habían perdido el brillo que transmitían al verlos.
El veneno era tan fuerte,
que tantas veces pensó en acabar con su vida desde un puente.
No mató al débil cuerpo,
mató a esa chica y su alma pero en silencio.
Ella siempre quiso demostrar su amor,
era impedida por el dolor que guardaba en su interior.
Todos la criticaban,
cuando ella solo era una chica con la inocencia arrebatada.
Se abrazó a sí misma por todo lo vivido,
mientras susurraba bajito que no quería volver a ver a ese niño.
No quería volver a sentir su doloroso frío,
aquel que le dijo que sería abrigo.
El invierno destacaba por el frío,
pero más destacaba el frío en aquel corazón herido.
Heridas en las que la sangre ya se había congelado
y el corazón estaba totalmente paralizado.
Todo el mundo la juzgaba por su poco cariño,
ya que nadie sabía de la existencia de aquel niño.
Aquel niño de los arañazos y los ojos tristes,
aquel que la obligó a rendirse.
Había aguantado muchos meses,
la habían obligado un millón de veces.
Su alma pedía ayuda,
y él ya había perdido por completo la cordura.
Su triste corazón estaba empezando a abrirse,
se abría más cada vez que recordaba todo antes de dormirse.
Ella ya no se quería,
ahora odiaba respirar cada día.
Él estaba formado de veneno,
veneno que muchos notaban nada más verlo.
Las marcas de sus manos doloridas,
eran una clave de lo que aquel ser escondía.
¿Nadie lo nota? Se preguntaba ella cada día,
quería pensar que era así y no que la ignoraban por ser una tía.
A pesar de que ella intentaba esconderlo,
sus ojos habían perdido el brillo que transmitían al verlos.
El veneno era tan fuerte,
que tantas veces pensó en acabar con su vida desde un puente.
No mató al débil cuerpo,
mató a esa chica y su alma pero en silencio.
Ella siempre quiso demostrar su amor,
era impedida por el dolor que guardaba en su interior.
Todos la criticaban,
cuando ella solo era una chica con la inocencia arrebatada.
Se abrazó a sí misma por todo lo vivido,
mientras susurraba bajito que no quería volver a ver a ese niño.
No quería volver a sentir su doloroso frío,
aquel que le dijo que sería abrigo.