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El boxeador
Publicado: Vie, 24 Jul 2026 18:26
por Ramón Carballal
Mi adversario soy yo, en la luna del espejo sangra mi carne, siento
la herida que el puño causa y es mi alma quien verdaderamente
sufre el inacabable martirio, resbalan hilos púrpura por mi torso desnudo,
en mis ojos hay islas que supuran lágrimas carmesí, danzo en pos
de mi sombra, golpeo sin pausa, cada golpe que dirijo contra mis cejas,
mi mandíbula, mi boca, mi costado, mi pecho, mis pómulos, mi abdomen
me vuelve más insensible al dolor, ya no noto la luz de neón en los párpados,
ni respiro casi el oxígeno vital, apenas me llega la algarabía que rodea
el inexistente cuadrilátero, el espejo es mi tapiz, los segundos crecen
en secuencia, no podré levantarme al alcanzar el diez, la toalla del sueño
vuela entre las nubes del azogue, en el instante en que yazgo vencido
tú vienes a mí y aunque no eres real me abraza tu cariño, tu consuelo,
tu ansia de curar mis heridas, soy a la vez el ganador y el perdedor
de un combate que no cesa de vivirse, mañana, como cada día, regresará la lid,
el rival, que me conoce desde siempre, habita en el espejo y no tiene piedad.
Re: El boxeador
Publicado: Vie, 24 Jul 2026 21:27
por Julio Gonzalez Alonso
El texto, en forma de prosa poética, es una alegoría en la que el boxeo funciona como como una lucha mental, lucha interior y sentimiento de culpa en una atmósfera bastante violenta y agobiante. El final nos redime de lo cotidiano en su autodestrucción para encontrar el alivio de la redención final. Abrazo hasta las tierras gallegas. Salud.
Re: El boxeador
Publicado: Sab, 25 Jul 2026 10:15
por Pilar Morte
Suscribo las palabras de Julio ante un poema duro y que muestra las heridas con sinceridad y logrados versos. Siempre me gusta leerte.
Un abrazo grande y paz
Re: El boxeador
Publicado: Dom, 26 Jul 2026 11:25
por Ramón Carballal
Julio Gonzalez Alonso escribió: ↑Vie, 24 Jul 2026 21:27
El texto, en forma de prosa poética, es una alegoría en la que el boxeo funciona como como una lucha mental, lucha interior y sentimiento de culpa en una atmósfera bastante violenta y agobiante. El final nos redime de lo cotidiano en su autodestrucción para encontrar el alivio de la redención final. Abrazo hasta las tierras gallegas. Salud.
Gracias, Julio, por leer y por el comentario que dejas. Un abrazo.
Re: El boxeador
Publicado: Dom, 26 Jul 2026 23:25
por Alejandro Costa
La lucha continua contra nosotros mismos es el hilo conductor de esta prosa que, bajo su título, ha sido construida como ese ring angustioso que es la propia vida.
El resto ya te has encargado tú de darle vida y mostrarte como ese boxeador derrotado ante la adversidad de su propia vida..
Como siempre lo has bordado, compañero.
Eres único.
Un fuerte abrazo.
Re: El boxeador
Publicado: Lun, 27 Jul 2026 4:12
por E. R. Aristy
Ramón Carballal escribió: ↑Vie, 24 Jul 2026 18:26
Mi adversario soy yo, en la luna del espejo sangra mi carne, siento
la herida que el puño causa y es mi alma quien verdaderamente
sufre el inacabable martirio, resbalan hilos púrpura por mi torso desnudo,
en mis ojos hay islas que supuran lágrimas carmesí, danzo en pos
de mi sombra, golpeo sin pausa, cada golpe que dirijo contra mis cejas,
mi mandíbula, mi boca, mi costado, mi pecho, mis pómulos, mi abdomen
me vuelve más insensible al dolor, ya no noto la luz de neón en los párpados,
ni respiro casi el oxígeno vital, apenas me llega la algarabía que rodea
el inexistente cuadrilátero, el espejo es mi tapiz, los segundos crecen
en secuencia, no podré levantarme al alcanzar el diez, la toalla del sueño
vuela entre las nubes del azogue, en el instante en que yazgo vencido
tú vienes a mí y aunque no eres real me abraza tu cariño, tu consuelo,
tu ansia de curar mis heridas, soy a la vez el ganador y el perdedor
de un combate que no cesa de vivirse, mañana, como cada día, regresará la lid,
el rival, que me conoce desde siempre, habita en el espejo y no tiene piedad.
El símbolo del Espejo: Representa la autoevaluación descarnada. La "luna del espejo" y las "nubes del azogue" (el material del espejo) son el lienzo donde se proyecta el autocastigo.
Per si, somos nuestros propios adversarios y muchas veces el autosabotaje nos desvía, o nos detiene del camino. Muy buen piema, Ramón. Abrazos
Re: El boxeador
Publicado: Mar, 28 Jul 2026 17:54
por Ramón Carballal
Pilar Morte escribió: ↑Sab, 25 Jul 2026 10:15
Suscribo las palabras de Julio ante un poema duro y que muestra las heridas con sinceridad y logrados versos. Siempre me gusta leerte.
Un abrazo grande y paz
Gracias, Pilar, por leer y por tus amables palabras. Un abrazo.
Re: El boxeador
Publicado: Mié, 29 Jul 2026 18:18
por Ricardo Linares
Muy buenas letras, Ramón, sobre la lucha interna que a veces uno se enfrenta, ganar o perde,r uno lo sabe cuando la mente está despejada de miseria. Un placer pasar por tu escrito.
Un abrazo.
Re: El boxeador
Publicado: Mié, 05 Ago 2026 20:56
por Ramón Carballal
Alejandro Costa escribió: ↑Dom, 26 Jul 2026 23:25
La lucha continua contra nosotros mismos es el hilo conductor de esta prosa que, bajo su título, ha sido construida como ese ring angustioso que es la propia vida.
El resto ya te has encargado tú de darle vida y mostrarte como ese boxeador derrotado ante la adversidad de su propia vida..
Como siempre lo has bordado, compañero.
Eres único.
Un fuerte abrazo.
Gracias, Alejandro, por leer y comentar. Un abrazo.
Re: El boxeador
Publicado: Sab, 08 Ago 2026 12:39
por Margarita Vidal
Un poema tremendo que transmite perfectamente ese cansancio absoluto de tener que levantarse cada mañana a pelear contra uno mismo. Es un ciclo agotador pero muy real. Me quedé con una duda ¿tirar la toalla en este poema significa rendirse ante el dolor o simplemente permitirse descansar?
Un cordial saludo
Re: El boxeador
Publicado: Dom, 09 Ago 2026 8:40
por Ramón Carballal
E. R. Aristy escribió: ↑Lun, 27 Jul 2026 4:12
Ramón Carballal escribió: ↑Vie, 24 Jul 2026 18:26
Mi adversario soy yo, en la luna del espejo sangra mi carne, siento
la herida que el puño causa y es mi alma quien verdaderamente
sufre el inacabable martirio, resbalan hilos púrpura por mi torso desnudo,
en mis ojos hay islas que supuran lágrimas carmesí, danzo en pos
de mi sombra, golpeo sin pausa, cada golpe que dirijo contra mis cejas,
mi mandíbula, mi boca, mi costado, mi pecho, mis pómulos, mi abdomen
me vuelve más insensible al dolor, ya no noto la luz de neón en los párpados,
ni respiro casi el oxígeno vital, apenas me llega la algarabía que rodea
el inexistente cuadrilátero, el espejo es mi tapiz, los segundos crecen
en secuencia, no podré levantarme al alcanzar el diez, la toalla del sueño
vuela entre las nubes del azogue, en el instante en que yazgo vencido
tú vienes a mí y aunque no eres real me abraza tu cariño, tu consuelo,
tu ansia de curar mis heridas, soy a la vez el ganador y el perdedor
de un combate que no cesa de vivirse, mañana, como cada día, regresará la lid,
el rival, que me conoce desde siempre, habita en el espejo y no tiene piedad.
El símbolo del Espejo: Representa la autoevaluación descarnada. La "luna del espejo" y las "nubes del azogue" (el material del espejo) son el lienzo donde se proyecta el autocastigo.
Per si, somos nuestros propios adversarios y muchas veces el autosabotaje nos desvía, o nos detiene del camino. Muy buen piema, Ramón. Abrazos
Gracias, ERA, por tu lectura y comentario. Un abrazo.
Re: El boxeador
Publicado: Dom, 09 Ago 2026 8:41
por Ramón Carballal
Ricardo Linares escribió: ↑Mié, 29 Jul 2026 18:18
Muy buenas letras, Ramón, sobre la lucha interna que a veces uno se enfrenta, ganar o perde,r uno lo sabe cuando la mente está despejada de miseria. Un placer pasar por tu escrito.
Un abrazo.
Gracias, Ricardo, por leer y comentar. Un abrazo.
Re: El boxeador
Publicado: Dom, 09 Ago 2026 8:44
por Ramón Carballal
Margarita Vidal escribió: ↑Sab, 08 Ago 2026 12:39
Un poema tremendo que transmite perfectamente ese cansancio absoluto de tener que levantarse cada mañana a pelear contra uno mismo. Es un ciclo agotador pero muy real. Me quedé con una duda ¿tirar la toalla en este poema significa rendirse ante el dolor o simplemente permitirse descansar?
Un cordial saludo
Rendirse nunca, Margarita. Hay quien vive en un combate interior perpetuo, creo que la mayoría en mayor o menor grado. Es lo que intenta reflejar el poema. Gracias por tu visita y el comentario que dejas. Un abrazo.