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Que los árboles no te impidan ver el bosque

Publicado: Mar, 21 Jul 2026 11:35
por Rafael Valdemar
La selección española de fútbol capitaneada por Luis de la Fuente Castillo ha conseguido la gloriosa proeza de ganar el campeonato del mundo, ole sus huevos. Que ahora van a sacar pecho los futboleros de la selección española en cada partido cuando luzcan públicamente la segunda estrella en la camiseta, no tengo duda. Que ha sido una catarsis colectiva de alegría y disfrute con el triunfo de la selección, no lo discuto; como tampoco cuestiono que ahora en adelante España va a ser el no vas más dentro del panorama futbolístico a nivel del mundo mundial. Yo la verdad es que no se hasta cuanto durará esta “resaca” originada por el “pan y circo” moderno que nos brinda el fútbol, el cual consumimos el producto en cantidades industriales con tanta devoción, tanto interés, tanta ansia, que al final acabamos anestesiados, por que para el populacho el fútbol es su particular opio. Hay que reconocer que resulta muy satisfactorio y alucinante gritar eso de ¡Campeones, Campeones, oe, oe, oe!….Pero el caso es que hoy mismo, entre gritos silenciosos y placentera resaca me ha dado por mirar a modo grosso datos relacionados con la situación social-económica del país, por si tan exaltada y patriótica euforia había logrado liberar al país de sus miserias socioeconómicas , y tristemente me he encontrado con el déja vu de costumbre, y después de el subidón que me dio el ser campeones, me he venido anímicamente abajo porque es una triste realidad saber que la alegría en casa del pobre dura muy poco. Ahí van algunos datos para que juzguen y valores ustedes mismos:

España sigue entre los primeros puestos de pobreza en la UE: cuarto país con más población en riesgo de pobreza y exclusión
Hoy día acceder a una vivienda en España se ha convertido en el principal problema del país, con los precios de compra y alquiler en máximos históricos impulsados por la falta de oferta y la alta demanda.
La juventud en España enfrenta un futuro marcado por la incertidumbre, donde hasta un 82% de los jóvenes de 18 a 34 años teme que vivirá peor que sus padres. La tasa de paro juvenil (menores de 25 años) en España se sitúa en el 24,5%, superando ampliamente la media de la Unión Europea.

El discurso de odio y la xenofobia en España han experimentado un endurecimiento significativo, impulsados por formaciones de ultraderecha como Vox y otros movimientos radicales…

Y así un suma y sigue de funestos episodios que sufre la situación socioeconómica del país. Que iluso soy, me creí que el haber sido campeones del mundo libraría al país de sus miserias, y nada de nada. Por que hoy vivimos la misma situación de inseguridad que ayer, y me temo que igual que la de mañana, y vete tú a saber cuanto tiempo más durará esta incertidumbre con la que está cayendo: un diluvio de frustración que de continuo está poniendo la Democracia a prueba. Pero está claro que los fastos para celebrar tan prestigiosa victoria tienen que seguir su protocolario curso: Baño de masas por las calles de Madrid en autobús descapotable, Cibeles, TV… hay que seguir al rebaño porque nada podrá detener tan espectacular e histórica celebración: un fiestón de muchos quilates para regocijo de la masa y vítores a los campeones. Ya se que todo este discurso barato que escribo tiene todas las papeletas de ganarse el calificativo de aguafiestas, o amargado. Aunque en principio me trae al pairo tal epíteto, lo acepto, lo asumo; pero, ¡ostras, Pedrín!, si dejamos que literalmente nos absorba el cerebro esta especie de opio futbolero, sin darle un poco rienda suelta a la auto critica, a cuestionar tanta información abusiva e interesada de los Medios de Comunicación sobre este asunto, a resignarnos y aceptar al fútbol como elemento de distracción espuria acabaremos sometidos a su narcotizante dictadura. Y por ahí no paso. Puedo alegrarme con la victoria de la selección como el que más, pero eso no quita para que siga opinando que el fútbol sigue siendo un arma de poder narcotizante que los políticos la utilizan cuando les conviene, mayormente como cortina de humo para que desvíe la atención de lo que realmente importa y resulta denunciable a todas luces.. Y por cierto, el fútbol hoy en día ha perdido su primigenia esencia, su romanticismo, todo por causa de los dirigentes que mueven el cotarro dentro de los estamentos de la FIFA y la UEFA. Y es que Gianni Infantino, Aleksander Ceferín y demás prebostes relacionados con ambas organizaciones Internacionales vinculadas al Fútbol, lo han convertido en puro y duro negocio para lucrarse. Y el populacho tan entusiasta de este "deporte" , incondicional ahí permanece, lo mimo que una marioneta manipulable y sometida, porque sus movimientos están dirigidos por esa chusma de políticos y dirigentes futboleros, cuando sin escrúpulo alguno, manejan sus hilos. ¿Que esto de ganar España por segunda vez el campeonato del mundo es alegría para el cuerpo, y la necesitamos porque debido a tanta incertidumbre socioeconómica, estamos a falta de ella? De acuerdo, lo compro y hasta me me alegra, además lo encuentro estupendo, porque resulta muy loable y brillante esta “hazaña deportiva”, pero hay un refrán que dice: “Pocas alegrías me da el que a mi padre le llamen tragaldabas y yo sea un muerto de hambre." Yo ahí lo dejo, y este refrán él quiera entender su moraleja, que la entienda. Y el que no, oye con la morfina que genera el fútbol uno se puede sentir perfectamente feliz. Y yo no soy quien para matar sus ilusiones.