Página 1 de 1

El Lenguaje del Oro (Kintsugi del Alma)

Publicado: Jue, 11 Jun 2026 15:21
por E. R. Aristy
El Lenguaje del Oro (Kintsugi del Alma)


La palabra fue mi verdugo.
Eran maldiciones amorfas,
una denigrante cuchilla
desfigurando mi ser en el silencio

Me escondí de esas caras lindas,
aquellas que al abrir la boca
incineraban mi presencia.
Las voces y sus tonos punzantes
pasaron a ser un poemario insufrible,
una cárcel de fría filosofía.
Barrotes hechos de etimología
e inventos erógenos del mentalista,
que elevaba una Babel hasta el cielo.

Y allí me oculté un buen tiempo,
para que nadie supiera
quién me había desfigurado.
Protegí los restos de mi templo
con el escudo de términos rebuscados.

Tenía la urgencia de expresarme,
pero no podía revelar al verdugo.
No sé si por pura vergüenza,
o por proteger la identidad de quien,
entre tantos abandonos,
también hizo tanto por mí.

En una selva densa iba mi alma desnuda,
huyendo de la ciudad iluminada
por sus propios infiernos.
Antes de emigrar en busca de grutas,
yo solía querer entender otros lenguajes;
ahora solo busco el refugio
donde la voz no pueda herirme.

Hoy suelto el lastre de los términos rebuscados,
mi templo ya no necesita escudos ni Babeles.
Miro al verdugo sin rabia y sin deuda;
lo perdono en el silencio de este suelo sagrado,
no para absolver su sombra,
sino para arrancar sus raíces de mi pecho.

La selva me abraza con su medicina verde,
y en las cicatrices de mi carne desfigurada,
comienza a brotar un oro antiguo.
Ya no soy el eco de sus maldiciones,
sino el trueno de mi propia divinidad.

E.R.Aristy

Re: El Lenguaje del Oro (Kintsugi del Alma)

Publicado: Jue, 11 Jun 2026 19:57
por Hallie Hernández Alfaro
E. R. Aristy escribió: Jue, 11 Jun 2026 15:21 El Lenguaje del Oro (Kintsugi del Alma)


La palabra fue mi verdugo.
Eran maldiciones amorfas,
una denigrante cuchilla
desfigurando mi ser en el silencio.

Me escondí de esas caras lindas,
aquellas que al abrir la boca
incineraban mi presencia.
Las voces y sus tonos punzantes
pasaron a ser un poemario insufrible,
una cárcel de fría filosofía.
Barrotes hechos de etimología
e inventos erógenos del mentalista,
que elevaba una Babel hasta el cielo.

Y allí me oculté un buen tiempo,
para que nadie supiera
quién me había desfigurado.
Protegí los restos de mi templo
con el escudo de términos rebuscados.

Tenía la urgencia de expresarme,
pero no podía revelar al verdugo.
No sé si por pura vergüenza,
o por proteger la identidad de quien,
entre tantos abandonos,
también hizo tanto por mí.

En una selva densa iba mi alma desnuda,
huyendo de la ciudad iluminada
por sus propios infiernos.
Antes de emigrar en busca de grutas,
yo solía querer entender otros lenguajes;
ahora solo busco el refugio
donde la voz no pueda herirme.

Hoy suelto el lastre de los términos rebuscados,
mi templo ya no necesita escudos ni Babeles.
Miro al verdugo sin rabia y sin deuda;
lo perdono en el silencio de este suelo sagrado,
no para absolver su sombra,
sino para arrancar sus raíces de mi pecho.

La selva me abraza con su medicina verde,
y en las cicatrices de mi carne desfigurada,
comienza a brotar un oro antiguo.
Ya no soy el eco de sus maldiciones,
sino el trueno de mi propia divinidad.

E.R.Aristy
Oh, qué maravilloso poema; fructificación de la esencia y de sus nobles causas.
Es un trabajo muy bien desarrollado, querida Roxanne.
Ovación en primera fila hasta que duelan las palmas.
Un abrazo de los grandes.