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De aquel momento no queda nada

Publicado: Dom, 17 May 2026 23:24
por Alejandro Costa
De aquel momento no queda nada.

Reíamos bajo la ternura que nos proporcionaba la luna,
cerrábamos los ojos como si de un culto al cielo se tratara,
dejábamos volar los sentidos mientras la piel erizaba nuestros instintos,
moríamos de pasión a la vez que nuestros huesos amalgaman la felicidad,
el sudor ejercía de lubricante de unos cuerpos dominados por el deseo,
tu pecho era la colina que siempre quise conquistar,
tus manos,
dos mariposas posadas sobre la delicada textura del verbo amar,
tus labios,
un arroyo carnoso humedecido por los nutrientes de la sensualidad.

Tú eras mía,
yo, el eslabón donde te encadenaste,
los dos, aborígenes del placer, simples desconocidos.

Fuera de ello, éramos dos incultos,
dos seres con matrícula de honor en erotismo,
con un cero absoluto en convivencia.

Reímos, sí,
como lo hacen simples bebés sin sentido,
más nunca nos preguntamos por qué lo hacíamos,
porque nunca fuimos capaces de ir más allá de nuestros cuerpos.

Y aún recuerdo esos instantes: la luna, la piel, el sudor,
pero no recuerdo nada de tus ojos,
quizás porque siempre estaban cerrados.

Me pregunto qué fue de entonces,
qué sería hoy,
y siempre llego a la misma respuesta,
de aquel momento no queda nada.

Tal vez,
porque nunca hubo nada que pudiera perdurar.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Lun, 18 May 2026 20:36
por Julio Gonzalez Alonso
Nada es perdurable, todo es efímero; pero del amor quedan las risas , los besos, la pasión, grabados en la memoria de los sentimientos y las emociones. Un abrazo, Alejandro. Salud.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Mar, 19 May 2026 4:23
por José Manuel Palomares
Un poco de envidia, Alejandro, y un poco de alivio, porque nunca he vivido esa pasión tan voraz. Aunque ahora me dan pena hombres y mujeres, porque, dicen las encuestas, cada vez sienten menos deseo sexual.

Al menos supiste lo que es. Un abrazo.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Mar, 19 May 2026 7:49
por Pilar Morte
Siempre nos quedarán los recuerdos , sobre todo tan bien expresados en tus hermosísimos versos. Me gustó el poema.
Abrazos y salud

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Mié, 20 May 2026 8:58
por Ramón Carballal
La juventud es una invitación a la pasión y al erotismo. Nos describes una relación que no tuvo futuro pero que se vivió intensamente y lo haces con la maestría en el versar que te caracteriza. Me encantó leerte. Un abrazo.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Mié, 20 May 2026 17:39
por A. Satír
Esto encierra perfectamente lo que quieres decir en tu poema "pero no recuerdo nada de tus ojos,
quizás porque siempre estaban cerrados.".
Un poema lleno de imágenes hermosas, apasionado, pero que en el final te deja ese saborcillo amargo.

Te dejo un abrazo!
Satír.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Vie, 22 May 2026 18:32
por Alejandro Costa
Julio Gonzalez Alonso escribió: Lun, 18 May 2026 20:36 Nada es perdurable, todo es efímero; pero del amor quedan las risas , los besos, la pasión, grabados en la memoria de los sentimientos y las emociones. Un abrazo, Alejandro. Salud.
Y a veces, Julio, es suficiente.

Acertado comentario.

Gracias.

Un abrazo.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Vie, 22 May 2026 18:38
por Alejandro Costa
José Manuel Palomares escribió: Mar, 19 May 2026 4:23 Un poco de envidia, Alejandro, y un poco de alivio, porque nunca he vivido esa pasión tan voraz. Aunque ahora me dan pena hombres y mujeres, porque, dicen las encuestas, cada vez sienten menos deseo sexual.

Al menos supiste lo que es. Un abrazo.
Y lo de menos es el placer sexual.

Es mucho peor el trato humano, lo que últimamente llena las portadas de los periódicos, la violencia de género.

Gracias por tu visita y comentario.

Saludos.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Dom, 24 May 2026 13:04
por Silvia Savall
Alejandro Costa escribió: Dom, 17 May 2026 23:24 De aquel momento no queda nada.

Reíamos bajo la ternura que nos proporcionaba la luna,
cerrábamos los ojos como si de un culto al cielo se tratara,
dejábamos volar los sentidos mientras la piel erizaba nuestros instintos,
moríamos de pasión a la vez que nuestros huesos amalgaman la felicidad,
el sudor ejercía de lubricante de unos cuerpos dominados por el deseo,
tu pecho era la colina que siempre quise conquistar,
tus manos,
dos mariposas posadas sobre la delicada textura del verbo amar,
tus labios,
un arroyo carnoso humedecido por los nutrientes de la sensualidad.

Tú eras mía,
yo, el eslabón donde te encadenaste,
los dos, aborígenes del placer, simples desconocidos.

Fuera de ello, éramos dos incultos,
dos seres con matrícula de honor en erotismo,
con un cero absoluto en convivencia.

Reímos, sí,
como lo hacen simples bebés sin sentido,
más nunca nos preguntamos por qué lo hacíamos,
porque nunca fuimos capaces de ir más allá de nuestros cuerpos.

Y aún recuerdo esos instantes: la luna, la piel, el sudor,
pero no recuerdo nada de tus ojos,
quizás porque siempre estaban cerrados.

Me pregunto qué fue de entonces,
qué sería hoy,
y siempre llego a la misma respuesta,
de aquel momento no queda nada.

Tal vez,
porque nunca hubo nada que pudiera perdurar.
Siempre queda algo mi querido Jandro, los buenos momentos dejan huella. Pero sí sé que siempre me quedan tus versos. Es maravilloso leerte. Un abrazo grande.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Lun, 25 May 2026 7:43
por Gustavo Cavicchia
Pero queda este poema. Con el tiempo, qué es cruel, aunque el tiempo no quiera ser cruel, van a ser estos buenos momentos. Salud por la vida y por los versos de amor.

100% libre de inteligencia artificial :coffee:

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Jue, 04 Jun 2026 12:52
por E. R. Aristy
Alejandro Costa escribió: Dom, 17 May 2026 23:24 De aquel momento no queda nada.

Reíamos bajo la ternura que nos proporcionaba la luna,
cerrábamos los ojos como si de un culto al cielo se tratara,
dejábamos volar los sentidos mientras la piel erizaba nuestros instintos,
moríamos de pasión a la vez que nuestros huesos amalgaman la felicidad,
el sudor ejercía de lubricante de unos cuerpos dominados por el deseo,
tu pecho era la colina que siempre quise conquistar,
tus manos,
dos mariposas posadas sobre la delicada textura del verbo amar,
tus labios,
un arroyo carnoso humedecido por los nutrientes de la sensualidad.

Tú eras mía,
yo, el eslabón donde te encadenaste,
los dos, aborígenes del placer, simples desconocidos.

Fuera de ello, éramos dos incultos,
dos seres con matrícula de honor en erotismo,
con un cero absoluto en convivencia.

Reímos, sí,
como lo hacen simples bebés sin sentido,
más nunca nos preguntamos por qué lo hacíamos,
porque nunca fuimos capaces de ir más allá de nuestros cuerpos.

Y aún recuerdo esos instantes: la luna, la piel, el sudor,
pero no recuerdo nada de tus ojos,
quizás porque siempre estaban cerrados.

Me pregunto qué fue de entonces,
qué sería hoy,
y siempre llego a la misma respuesta,
de aquel momento no queda nada.

Tal vez,
porque nunca hubo nada que pudiera perdurar.
Aunque sea una vez se protagoniza este amor. Un placer de lectura Alejandro.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Lun, 08 Jun 2026 22:53
por Alejandro Costa
Pilar Morte escribió: Mar, 19 May 2026 7:49 Siempre nos quedarán los recuerdos , sobre todo tan bien expresados en tus hermosísimos versos. Me gustó el poema.
Abrazos y salud
Gracias, Pilar.

Me alegra verte de nuevo y que estés a mi lado.

Un beso.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Lun, 08 Jun 2026 22:54
por Alejandro Costa
Ramón Carballal escribió: Mié, 20 May 2026 8:58 La juventud es una invitación a la pasión y al erotismo. Nos describes una relación que no tuvo futuro pero que se vivió intensamente y lo haces con la maestría en el versar que te caracteriza. Me encantó leerte. Un abrazo.
Gracias, Ramón.

Tus palabras me son muy necesarias.

Un fuerte abrazo.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Sab, 13 Jun 2026 19:46
por Alejandro Costa
A. Satír escribió: Mié, 20 May 2026 17:39 Esto encierra perfectamente lo que quieres decir en tu poema "pero no recuerdo nada de tus ojos,
quizás porque siempre estaban cerrados.".
Un poema lleno de imágenes hermosas, apasionado, pero que en el final te deja ese saborcillo amargo.

Te dejo un abrazo!
Satír.
Gracias, compañero.

Celebro que te gustase.

Abrazos.

Re: De aquel momento no queda nada

Publicado: Sab, 13 Jun 2026 19:47
por Alejandro Costa
Silvia Savall escribió: Dom, 24 May 2026 13:04
Alejandro Costa escribió: Dom, 17 May 2026 23:24 De aquel momento no queda nada.

Reíamos bajo la ternura que nos proporcionaba la luna,
cerrábamos los ojos como si de un culto al cielo se tratara,
dejábamos volar los sentidos mientras la piel erizaba nuestros instintos,
moríamos de pasión a la vez que nuestros huesos amalgaman la felicidad,
el sudor ejercía de lubricante de unos cuerpos dominados por el deseo,
tu pecho era la colina que siempre quise conquistar,
tus manos,
dos mariposas posadas sobre la delicada textura del verbo amar,
tus labios,
un arroyo carnoso humedecido por los nutrientes de la sensualidad.

Tú eras mía,
yo, el eslabón donde te encadenaste,
los dos, aborígenes del placer, simples desconocidos.

Fuera de ello, éramos dos incultos,
dos seres con matrícula de honor en erotismo,
con un cero absoluto en convivencia.

Reímos, sí,
como lo hacen simples bebés sin sentido,
más nunca nos preguntamos por qué lo hacíamos,
porque nunca fuimos capaces de ir más allá de nuestros cuerpos.

Y aún recuerdo esos instantes: la luna, la piel, el sudor,
pero no recuerdo nada de tus ojos,
quizás porque siempre estaban cerrados.

Me pregunto qué fue de entonces,
qué sería hoy,
y siempre llego a la misma respuesta,
de aquel momento no queda nada.

Tal vez,
porque nunca hubo nada que pudiera perdurar.
Siempre queda algo mi querido Jandro, los buenos momentos dejan huella. Pero sí sé que siempre me quedan tus versos. Es maravilloso leerte. Un abrazo grande.
Es maravilloso que te encuentres siempre tan cerca.

Es maravilloso que te siga sintiendo como en aquella noche en Alcira.

Es maravilloso que me quieras y que te quiera.

Es maravilloso sentir que la distancia tan solo es una escusa que no tiene que ver nada con la amistad y el cariño.

Un besazo, cariño.

No te olvido.