Horas veladas
Publicado: Jue, 07 May 2026 14:42
Un animal nocturno enciende el código
en las horas veladas del crepúsculo.
El quiebre se vislumbra en la distancia,
en su efímera esencia.
El misterio custodia la verdad
del mutismo escondido en el exilio.
La incertidumbre oculta lo más hondo,
en el silencio aguarda la penumbra.
Un árbol sumergido en la zozobra
abre paso a otros mundos más amables.
La niebla va calando poco a poco
mientras la lluvia cae.
La tristeza se filtra por las nubes
mientras una mujer contempla el cielo.
Hay un hombre que piensa cuando sueña
y dormita en la gruta de las sombras.
Los enigmas del río van sonando
con el rumor del agua y la nostalgia.
Un presagio sin tiempo nos avisa
de cambios en la tierra melancólica.
Todo es una visión remota y fría
de escenarios bañados por la bruma,
donde tiembla un gorrión ensimismado
mientras pasa la vida sin un límite...
En el sonambulismo de la herida
transcurre la belleza de lo eterno.
Ana Muela Sopeña
en las horas veladas del crepúsculo.
El quiebre se vislumbra en la distancia,
en su efímera esencia.
El misterio custodia la verdad
del mutismo escondido en el exilio.
La incertidumbre oculta lo más hondo,
en el silencio aguarda la penumbra.
Un árbol sumergido en la zozobra
abre paso a otros mundos más amables.
La niebla va calando poco a poco
mientras la lluvia cae.
La tristeza se filtra por las nubes
mientras una mujer contempla el cielo.
Hay un hombre que piensa cuando sueña
y dormita en la gruta de las sombras.
Los enigmas del río van sonando
con el rumor del agua y la nostalgia.
Un presagio sin tiempo nos avisa
de cambios en la tierra melancólica.
Todo es una visión remota y fría
de escenarios bañados por la bruma,
donde tiembla un gorrión ensimismado
mientras pasa la vida sin un límite...
En el sonambulismo de la herida
transcurre la belleza de lo eterno.
Ana Muela Sopeña