Morí como el rocío,
a causa del sol,
cegado por el astro.
Morí en la madrugada,
a la luz del alba.
Elevándome, morí en el aire, evaporado;
morí precipitándome,
cayendo en lluvia,
con un sol rojo,
en el ocaso.
El ciclo se repite.
En la umbría,
gota, en una flor posada
mi destino será la misma vía.