Realidad vs. Fantasía (Un cuento de niños)
Publicado: Lun, 23 Mar 2026 0:40
Si yo pretendiera anidar entre las nubes,
flotar como las mariposas,
volaría entre los sueños que las estrellas esparcen durante la noche,
clavaría el cuadro de los ángeles en la ensenada de una vida en paz,
aromatizaría el ocaso y daría un color verde esperanza a la oscuridad.
Levantaría los brazos hacia el cielo mientras lloviera
y refrescaría el cuerpo con las gotas de lluvia ornamentadas en la tormenta,
agitaría el sol para exprimir la humedad de los cielos apagados,
me vestiría con los harapos de gala para recibir el nuevo día,
y con el alba, bailaría un vals de ensueño en un amanecer en el paraíso.
Borraría la maldad del mundo con el azafrán de la inocencia,
marcaría el camino por donde todos deberíamos andar
mientras llenaba la tierra angosta de pétalos de seda y
el fondo del lienzo con los colores inmaculados de las flores en primavera.
Llamaría al viento para que se convirtiera en brisa
para que meciera las copas de los árboles,
hiciera llegar una ola limpia y calmada hasta la orilla de una playa escondida,
el cauce de los ríos brillara como un cristal en su movimiento,
y los cielos pintaran su fondo con un azul suave, mágico, de fantasía,
cómo se escribe un cuento para niños.
Pero yo no puedo anidar entre las nubes,
no puedo cambiar la realidad,
la realidad es naturaleza, esa que tanto hemos maltratado,
que tanto maltratamos y que ya se ha cansado de sufrir.
Mas todo es tan solo nada y en esa encrucijada tan solo nos queda soñar.
Y en mis sueños, la realidad se convierte en fantasía,
como si fuera un cuento de niños.
flotar como las mariposas,
volaría entre los sueños que las estrellas esparcen durante la noche,
clavaría el cuadro de los ángeles en la ensenada de una vida en paz,
aromatizaría el ocaso y daría un color verde esperanza a la oscuridad.
Levantaría los brazos hacia el cielo mientras lloviera
y refrescaría el cuerpo con las gotas de lluvia ornamentadas en la tormenta,
agitaría el sol para exprimir la humedad de los cielos apagados,
me vestiría con los harapos de gala para recibir el nuevo día,
y con el alba, bailaría un vals de ensueño en un amanecer en el paraíso.
Borraría la maldad del mundo con el azafrán de la inocencia,
marcaría el camino por donde todos deberíamos andar
mientras llenaba la tierra angosta de pétalos de seda y
el fondo del lienzo con los colores inmaculados de las flores en primavera.
Llamaría al viento para que se convirtiera en brisa
para que meciera las copas de los árboles,
hiciera llegar una ola limpia y calmada hasta la orilla de una playa escondida,
el cauce de los ríos brillara como un cristal en su movimiento,
y los cielos pintaran su fondo con un azul suave, mágico, de fantasía,
cómo se escribe un cuento para niños.
Pero yo no puedo anidar entre las nubes,
no puedo cambiar la realidad,
la realidad es naturaleza, esa que tanto hemos maltratado,
que tanto maltratamos y que ya se ha cansado de sufrir.
Mas todo es tan solo nada y en esa encrucijada tan solo nos queda soñar.
Y en mis sueños, la realidad se convierte en fantasía,
como si fuera un cuento de niños.