Cicatrices en las manos
Publicado: Mié, 18 Feb 2026 23:48
A Ana García
La noche se presenta silenciosa
en
mitad
de
la
niebla
de
un
blues
lento,
al caminar sin rumbo por los bares
y sentir cicatrices en las manos.
Un hombre susurrante llama y sueña
al doblar una esquina en un semáforo.
Todo
parece
humo
sin
sentido,
mas el reloj del tiempo es de nostalgia.
Los pasos en la bruma son presagio
de la respiración de lo escondido,
envuelta en besos dulces del ayer,
que
amanece
despacio
en
una
playa.
El
miedo
es
combustible
de
las
lágrimas
cuando miras las fotos de otra época
y comprendes que el mundo es un teatro
con representaciones de papel.
Deambulas por las calles sin certezas
y
anotas
en
tu
móvil
lo
que
ves,
para sobrellevar ese calvario
que sabe a despedida sin palabras.
Las nubes del pasado son las huellas
que ralentizan todo lo que tocan
en
señal
de
aquel
duelo
no
vivido
en la raíz sin voz de alguna grieta.
El instinto de muerte se entrelaza
con el ansia de amor sobre la herida
y la sangre enfrentada de suburbios
atrapa
los
adioses
en
la
sombra...
Ana Muela Sopeña
La noche se presenta silenciosa
en
mitad
de
la
niebla
de
un
blues
lento,
al caminar sin rumbo por los bares
y sentir cicatrices en las manos.
Un hombre susurrante llama y sueña
al doblar una esquina en un semáforo.
Todo
parece
humo
sin
sentido,
mas el reloj del tiempo es de nostalgia.
Los pasos en la bruma son presagio
de la respiración de lo escondido,
envuelta en besos dulces del ayer,
que
amanece
despacio
en
una
playa.
El
miedo
es
combustible
de
las
lágrimas
cuando miras las fotos de otra época
y comprendes que el mundo es un teatro
con representaciones de papel.
Deambulas por las calles sin certezas
y
anotas
en
tu
móvil
lo
que
ves,
para sobrellevar ese calvario
que sabe a despedida sin palabras.
Las nubes del pasado son las huellas
que ralentizan todo lo que tocan
en
señal
de
aquel
duelo
no
vivido
en la raíz sin voz de alguna grieta.
El instinto de muerte se entrelaza
con el ansia de amor sobre la herida
y la sangre enfrentada de suburbios
atrapa
los
adioses
en
la
sombra...
Ana Muela Sopeña