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Arado #11

Publicado: Mar, 17 Feb 2026 14:30
por Àlex Gállego
Si las almas tuvieran edad,
la mía dicen que sería anciana,
pero nació conmigo.
No obstante,
renquea de lunes a domingo
porque creció como los pobres:
Con la calculadora en la mano
y una maraña de cables en la esquina;
con cortinas que tapan a los críos
y jornadas inacabables.
Porque creció echando de menos a mi tío
y después a mi abuela
y después a mi primo,
hasta llegar a mi padre,
pa volverme raíz
cuando empezaba mi estío.

Porque nada me borra de la memoria
el chaval lindo y el cabrón frívolo que he sido.
Por eso le rezo al mundo con los ojos cerrados
y las alas abiertas,
con mis ángeles bajo la manga
y mis ases en los colmillos,
con la ternura
entrometida en las costillas
y el amor inmenso que te tengo
haciendo luz y relámpagos
de mis quejidos.
Sin embargo pasan los días
y respiro,
escucho tu voz
en lugar de mis latidos.
He sufrido suficientes días
para sonreirle a la Luna
y suficientes noches
para sonreirle al Sol.

Quedarme en casa sería la verdadera prisión
y es que cada vez que mi birreme ha encontrado Ítaca,
he buscado huir de nuevo a una Troya desconocida y exuberante,
casi seguro, inexistente...
y es que en mi nueva y aprendida santidad
he visto que el barco era mi verdadero hogar,
que el mar estaba en mis ojos...
mi gente en mi alma...
mi felicidad en mis entrañas.

Re: Arado #11

Publicado: Mar, 17 Feb 2026 20:03
por Mar G. Romero
Álex, un poema "de la experiencia" para leer y releer.
Comienzas con la posible edad del alma y desarrollas tus porqués como una escueta biografía poética. No pueden faltar aquellos arquitectos del amor y la palabra: tus seres queridos que ahora son parte de ti.
Los ojos cerrados y las alas abiertas, la ternura en las costillas, la luz y el relámpago del amor...
El cierre, con Ítaca detrás y Troya esperando, ¡me parece soberbio!
Te felicito.
Un abrazo.
Mar

Re: Arado #11

Publicado: Mar, 17 Feb 2026 20:17
por Francisco Javier Costa
Àlex Gállego escribió: Mar, 17 Feb 2026 14:30 Si las almas tuvieran edad,
la mía dicen que sería anciana,
pero nació conmigo.
No obstante,
renquea de lunes a domingo
porque creció como los pobres:
Con la calculadora en la mano
y una maraña de cables en la esquina;
con cortinas que tapan a los críos
y jornadas inacabables.
Porque creció echando de menos a mi tío
y después a mi abuela
y después a mi primo,
hasta llegar a mi padre,
pa volverme raíz
cuando empezaba mi estío.

Porque nada me borra de la memoria
el chaval lindo y el cabrón frívolo que he sido.
Por eso le rezo al mundo con los ojos cerrados
y las alas abiertas,
con mis ángeles bajo la manga
y mis ases en los colmillos,
con la ternura
entrometida en las costillas
y el amor inmenso que te tengo
haciendo luz y relámpagos
de mis quejidos.
Sin embargo pasan los días
y respiro,
escucho tu voz
en lugar de mis latidos.
He sufrido suficientes días
para sonreirle a la Luna
y suficientes noches
para sonreirle al Sol.

Quedarme en casa sería la verdadera prisión
y es que cada vez que mi birreme ha encontrado Ítaca,
he buscado huir de nuevo a una Troya desconocida y exuberante,
casi seguro, inexistente...
y es que en mi nueva y aprendida santidad
he visto que el barco era mi verdadero hogar,
que el mar estaba en mis ojos...
mi gente en mi alma...
mi felicidad en mis entrañas.
Una especie de breviario poético, lleno de simbolismos, con estructura en progresión. Se nota un lamento o queja que en su final, descubre que todo cuanto pidió ser, lo encuentra en su propio interior siempre que sea libre.
El alma no tiene edad, efectivamente, es eterna, atemporal, pero su «psique» sí. De ahí que la conjunción de materia y carne sea un misterio milenario. En esa simbiosis, se dan dos velocidades del tiempo: la eternidad y la fugacidad. La fugacidad nos corresponde a los mortales, registrada en etapas que nos marcan y que a la postre nos hacen reconocer nuestros errores, pero, estos errores nos han dado los aciertos de hoy, la posibilidad de ser lo que somos y la oportunidad de saber que lo vivido, bueno o malo, es la vida, tal como escribe el poeta:

...he visto que el barco era mi verdadero hogar,
que el mar estaba en mis ojos...
mi gente en mi alma...
mi felicidad en mis entrañas.


Saludos

Re: Arado #11

Publicado: Mar, 17 Feb 2026 21:09
por Ramón Carballal
Te felicito por este poema tan logrado. Muestras además que tienes una voz poética de altura. Un saludo.

Re: Arado #11

Publicado: Mié, 18 Feb 2026 1:41
por Alejandro Costa
Tus arados siguen ganando en intensidad y sabor poético.

Buenas muestra es esta entrega.

Interesante y con mucha profundidad.

Un abrazo.

Re: Arado #11

Publicado: Mié, 18 Feb 2026 10:23
por Ulises C.J.
Gran interioridad nos has dejado.
Con tu alma de poeta.
Como el pájaro errante de Julián Marchena: "con las alas abiertas para el vuelo".
Gracias por compartirlo.
Abrazos.

Re: Arado #11

Publicado: Mar, 24 Feb 2026 19:32
por Àlex Gállego
Gracias por tu comentario Mar. Me alegro que disfrutaras de la lectura.

Un abrazo

Re: Arado #11

Publicado: Mar, 24 Feb 2026 19:33
por Àlex Gállego
Me alegra que disfrutaras del poema, Francisco Javier. Gracias por pasar a dejarme tu comentario.

Un abrazo

Re: Arado #11

Publicado: Mar, 24 Feb 2026 19:33
por Àlex Gállego
Gracias por tu comentario Ramón. Me alegra que disfrutaras de la lectura.

Un abrazo

Re: Arado #11

Publicado: Mar, 24 Feb 2026 19:34
por Àlex Gállego
Me alegra que te gustara el poema, Alejandro. Gracias por tus palabras.

Un abrazo

Re: Arado #11

Publicado: Mar, 24 Feb 2026 19:35
por Àlex Gállego
Me alegra que hayas disfrutado de la lectura Ulises. Gracias por tu comentario.

Un abrazo

Re: Arado #11

Publicado: Mié, 25 Feb 2026 17:34
por Julio Gonzalez Alonso
Mis felicitaciones. Te han hecho estupendos y acertados comentarios que ilustran a la perfección el alcance de tu poema. Un abrazo.