
Tiene el amor tantos trazos:
al juntarse con la "a"
me trae aroma,
si lo junto con la "b"
se hace una broma
y al unirlo con la "c"
se vuelve macro.
Por domar un corazón
se une a la "d",
y se convierte en mareo
si lo junto con la "e".
Con la "f" se hace forma
y sugiere con descaro
con la “g”, que su veneno,
es eficaz con un gramo.
Desde Roma a tierra mora,
del camino en cada tramo
(que ha creado con la "t"),
vas a encontrarte su ramo.