Mis manos, otra vez
Publicado: Dom, 25 Ene 2026 15:33
...
Es curioso.
Hoy, al lavarlas,
mis manos parecen por primera vez realmente mías.
Las reconozco.
Se ajustan a algo que estaba en mí
sin forma visible.
Antes estaban escondidas,
cargaban demasiado peso,
quizás demasiada herencia.
Cuesta hacerlas propias:
que abandonen el ruido,
que no se sientan prestadas,
atadas al cuerpo
como un fragmento de vidrio aterciopelado,
suave
y capaz de herir,
como una madrugada cubierta de escarcha.
No sé aún cómo usarlas.
Solo percibo que pueden surgir autónomas,
desde un silencio que me acompaña,
modeladas por la sorpresa,
por una voluntad que aprende a resistir.
Voy a dejarlas asentarse en mí,
crecer como ramas invisibles
hasta tocar
ese lugar donde el corazón se queda quieto,
dormido.
Que derramen entonces
lo que he guardado sin palabras.
Tienen una gran labor por delante, hoy,
que el principio suena a una cuesta dulce hacia la luz lejana.
Quizás sean mi verdadera compañía:
en silencio,
el gesto mínimo
de una libertad que siempre estuvo ahí,
esperando ser reconocida.
.
.
.
Es curioso.
Hoy, al lavarlas,
mis manos parecen por primera vez realmente mías.
Las reconozco.
Se ajustan a algo que estaba en mí
sin forma visible.
Antes estaban escondidas,
cargaban demasiado peso,
quizás demasiada herencia.
Cuesta hacerlas propias:
que abandonen el ruido,
que no se sientan prestadas,
atadas al cuerpo
como un fragmento de vidrio aterciopelado,
suave
y capaz de herir,
como una madrugada cubierta de escarcha.
No sé aún cómo usarlas.
Solo percibo que pueden surgir autónomas,
desde un silencio que me acompaña,
modeladas por la sorpresa,
por una voluntad que aprende a resistir.
Voy a dejarlas asentarse en mí,
crecer como ramas invisibles
hasta tocar
ese lugar donde el corazón se queda quieto,
dormido.
Que derramen entonces
lo que he guardado sin palabras.
Tienen una gran labor por delante, hoy,
que el principio suena a una cuesta dulce hacia la luz lejana.
Quizás sean mi verdadera compañía:
en silencio,
el gesto mínimo
de una libertad que siempre estuvo ahí,
esperando ser reconocida.
.
.
.