Caos fractal
Publicado: Mié, 21 Ene 2026 19:27
En mi refugio lleno de calor recuerdo con sonrisas tu energía y me digo a mí misma que tengo mucha suerte.
Caos en el mundo,
infernal en su herida.
Apocalipsis.
Rememoro los tiempos de la infancia, cuando mi padre me llevaba a coger moras y luego las comíamos despacio con azúcar. También cuando íbamos al monte a buscar setas. Me encantaban los níscalos.
Leo las noticias en la red.
Parece que este mundo
gira más loco que nunca.
Geopolítica fuera de control.
Profecías que asustan.
Noticias de la IA que amenazan
con hacer de nosotros
objetos inservibles.
Irrelevantes sujetos
susceptibles de ser sustituidos.
Respiro quietamente en mis sueños de arena y de crepúsculos. Amanezco con ganas de crear versos encadenados a la luz. El instinto me lleva por lugares donde las nubes saben de frecuencias de sonidos adheridos al amor.
En la televisión todo es terrible.
Las guerras, la violencia,
la crisis, las mentiras,
la corrupción teñida de secretos.
Mientras miro el paisaje me pregunto cómo esta maravilla de planeta puede estar atrapado en cárceles de líderes sectarios. No encuentro la respuesta.
Futuro extraño,
cada día es un reto.
Revelación.
Nuestras vidas son bellas en su esencia, mas no podemos prescindir de lo real. Lo político moldea nuestro entorno. Nos desliza por mundos de conflictos. No es posible estar bien mientras todo se está descomponiendo.
Segundos trepidantes,
mientras mueren los niños en las guerras
y seguimos viviendo
como si nada...
Lo privado y lo público se mezclan
en una nebulosa sin cabeza
que nos lleva por mundos
adictos a evitar lo inevitable.
Nos hacemos insensibles
a tanta tropelía
para preservar nuestra salud.
Evitamos mirar el caos fractal,
pero ya no es posible
permanecer con ojos bien cerrados.
Respiramos la luz de lo inefable mientras dormimos siempre en la esperanza de que el futuro está en nuestras manos.
Ana Muela Sopeña
Caos en el mundo,
infernal en su herida.
Apocalipsis.
Rememoro los tiempos de la infancia, cuando mi padre me llevaba a coger moras y luego las comíamos despacio con azúcar. También cuando íbamos al monte a buscar setas. Me encantaban los níscalos.
Leo las noticias en la red.
Parece que este mundo
gira más loco que nunca.
Geopolítica fuera de control.
Profecías que asustan.
Noticias de la IA que amenazan
con hacer de nosotros
objetos inservibles.
Irrelevantes sujetos
susceptibles de ser sustituidos.
Respiro quietamente en mis sueños de arena y de crepúsculos. Amanezco con ganas de crear versos encadenados a la luz. El instinto me lleva por lugares donde las nubes saben de frecuencias de sonidos adheridos al amor.
En la televisión todo es terrible.
Las guerras, la violencia,
la crisis, las mentiras,
la corrupción teñida de secretos.
Mientras miro el paisaje me pregunto cómo esta maravilla de planeta puede estar atrapado en cárceles de líderes sectarios. No encuentro la respuesta.
Futuro extraño,
cada día es un reto.
Revelación.
Nuestras vidas son bellas en su esencia, mas no podemos prescindir de lo real. Lo político moldea nuestro entorno. Nos desliza por mundos de conflictos. No es posible estar bien mientras todo se está descomponiendo.
Segundos trepidantes,
mientras mueren los niños en las guerras
y seguimos viviendo
como si nada...
Lo privado y lo público se mezclan
en una nebulosa sin cabeza
que nos lleva por mundos
adictos a evitar lo inevitable.
Nos hacemos insensibles
a tanta tropelía
para preservar nuestra salud.
Evitamos mirar el caos fractal,
pero ya no es posible
permanecer con ojos bien cerrados.
Respiramos la luz de lo inefable mientras dormimos siempre en la esperanza de que el futuro está en nuestras manos.
Ana Muela Sopeña