Página 1 de 1

Pequeñas cosas

Publicado: Sab, 17 Ene 2026 14:35
por Marisa Peral
Pequeñas cosas

Yo soy la depositaria de las ruinas de todas aquellas pequeñas cosas:

La alcoba donde la pasión era ciega.
La sentina del alma maltratada.
La expresión del rostro preñado de rocío.
La muerte asida al ensueño aún vivo.
La aldaba del desván, donde las picardías coleccionaban brisas.
La estación que me corroe con sus intuiciones irracionales.
La emoción gastada goteando sobre la estirpe moldeada en porcelana.

Retrocedo ante el espejo que te delata.

Y me invento islas sin cráteres,
lluvias revoltosas que inundan el tálamo,
lienzos entrelazando caminos,
duendes escurridizos.

Me miro y no me reconozco.

En estas circunstancias
no sé si tú adivinas este lazo primario,
no sé si tú prefieres tirar dardos a los pájaros
o lanzar botellones de esperanza a este mar que te explora.

Me miro y te acaricio.

Y ya no sé si eres dársena o esclusa.
Sin embargo prefiero el azogue, argento vivo,
para ver, una vez más tu risa rodando a borbotones.

---

© MAR - 2006

Imagen

Rescatando cosas del baúl...

Re: Pequeñas cosas

Publicado: Sab, 17 Ene 2026 17:53
por Ana Muela Sopeña
Qué bonito este poema intimista de amor, de reconocimiento, de canto a una unión imperecedera, Marisa:

Me ha encantado tu poema por su tono emocional y por su lenguaje.

Felicidades
Un abrazo
Ana

Re: Pequeñas cosas

Publicado: Sab, 17 Ene 2026 18:18
por Marisa Peral
Gracias, Ana, es un poema antiguo que voy rescatando para “agradecer” todo lo que me ha dado o me ha arrebatado la vida a pesar del dolor de las pérdidas.

Gracias por venir a dejarme tan bonito comentario.

Besos.

Re: Pequeñas cosas

Publicado: Sab, 17 Ene 2026 19:45
por Mar G. Romero
Marisa, estas " pequeñas cosas" han crecido en tu voz, dan significado y significante a versos bellisimos. Todo un universo poético que he disfrutado mucho.
Esta parte del poema me ha llegado, resonado, en mí sobremanera:

En estas circunstancias
no sé si tú adivinas este lazo primario,
no sé si tú prefieres tirar dardos a los pájaros
o lanzar botellones de esperanza a este mar que te explora.

Me miro y te acaricio.

Y ya no sé si eres dársena o esclusa.
Sin embargo prefiero el azogue, argento vivo,
para ver, una vez más tu risa rodando a borbotones.

Te felicito. Es un verdadero placer tu lectura.
Un abrazo.
Mar