Elegía a Renée Nicole Good, poeta asesinada por sicarios de Donald Trump
Publicado: Sab, 17 Ene 2026 13:40
He aquí la muerte intrusa.
Llega con su desproporción
y desorden
para arrebatarte con violencias
y catástrofes,
envolviéndote en la nada
de su manto,
cuando aún el rápido murmullo
de la sangre,
como un potro salvaje, alegre
te busca el corazón,
cuando tus palabras brotan feraces
en el yermo papel
reclamando la pasión por todo lo imposible,
por cada delicado fulgor
y grácil átomo
estremecidos por el bello hálito
de la inmortalidad.
He aquí la muerte perversa.
Sin remedio, por un tajo poderoso,
perdida
desde ahora bajo una lápida,
ya no puedes desplazarte alrededor
de tus hijos
para apagar con un abrazo sin fin la luz
de sus lágrimas;
mas, en torno a tu fosa, han de saber
que el aire
se está llenando de flores, que llegan
cartas de amor
y retratos, que se establecen alianzas
y resuenan canciones
que te nombran y ansias de paz
y sueños de victoria
elevándose como ciclópeas olas rugientes
contra tus asesinos.
Llega con su desproporción
y desorden
para arrebatarte con violencias
y catástrofes,
envolviéndote en la nada
de su manto,
cuando aún el rápido murmullo
de la sangre,
como un potro salvaje, alegre
te busca el corazón,
cuando tus palabras brotan feraces
en el yermo papel
reclamando la pasión por todo lo imposible,
por cada delicado fulgor
y grácil átomo
estremecidos por el bello hálito
de la inmortalidad.
He aquí la muerte perversa.
Sin remedio, por un tajo poderoso,
perdida
desde ahora bajo una lápida,
ya no puedes desplazarte alrededor
de tus hijos
para apagar con un abrazo sin fin la luz
de sus lágrimas;
mas, en torno a tu fosa, han de saber
que el aire
se está llenando de flores, que llegan
cartas de amor
y retratos, que se establecen alianzas
y resuenan canciones
que te nombran y ansias de paz
y sueños de victoria
elevándose como ciclópeas olas rugientes
contra tus asesinos.