Lunaciones I
Publicado: Mar, 06 Ene 2026 1:08
Luna llena del lobo
La libertad asoma por los vórtices
de las catedrales de preguntas.
En mitad de la herida
la duda existencial
buscando los refugios de los sueños.
Dulce la melodía de los astros
que convierte a las madres en las diosas
de eternidad creciente.
En la danza de todo lo creado
el viento se desliza espectral.
En el inconsciente colectivo
brilla la hermandad de lo que abraza.
Hay mucha depresión en los suburbios,
la gente no soporta tanto caos.
La economía duele en su raíz.
Nada crece despacio
en la desnudez de la ecuación.
-----
Luna llena de la nieve
La Inteligencia Artificial se hace amistosa
y toca con su piel lo familiar.
Se viste de cordero,
aunque por dentro sea una anaconda.
Consigue ser umbral de los misterios
en la dulce canción
de la Octava Galáctica.
Emerge en cada hombre
el afán de poder y de control.
Y las mujeres corren
hacia los precipicios de la sombra,
para grabar con fuego su verdad.
Hay despidos masivos
en ciudades distópicas.
Como ladrón nocturno
arremete una pandemia
global y despiadada.
El instinto deviene sanguinario
y todo lo que un día fue ternura
se torna frío y duro.
-----
Luna llena del gusano
La confusión se cierne sobre el mundo
y los egos comienzan su calvario
en peregrinación hacia la psique.
La libertad se oculta en las montañas.
Todo es bastante denso
como una nebulosa
de gelatina arcaica.
Se restringen los viajes
por cuestiones sanitarias.
Una lascivia llena de inquietud
atraviesa las mentes
en horas extraviadas
de cementerios de cenizas.
-----
Luna rosa
Descubrimientos astronómicos
dejan ver la grandeza
de un cosmos atrapado en tradiciones.
Las novedades tecnológicas
encienden las miradas de la Luna.
La economía sufre su colapso
por desconfianza de los híbridos.
Seres del inframundo
atacan las agujas del reloj.
Un reino de peligros nos invade
en visiones metálicas del orbe.
-----
Luna de las flores
La psique de los hombres buscadores
se fractura y cae en manicomios
en la noche de aullidos subterráneos.
Los sonidos impregnan
aceras y portales de suburbios.
Los cronómetros comienzan
a girar a la inversa
para bloquear la destrucción.
-----
Luna azul
El despertar cabalga sin censura
hacia la libertad de la palabra.
Hay ciencia del sistema
y ciencia divergente.
Las mujeres entienden que lo oscuro
está también en ellas.
Grandes transformaciones
en arte y medicina.
El síndrome de Ulises
está por todas partes.
El pánico se adueña
de las relaciones de pareja.
Los avances parecen meteóricos.
Pero también irrumpe
lo antiguo y cavernario.
-----
Luna llena de fresa
Los hombres profundizan
en su árbol genealógico.
Las mujeres asumen
puestos de liderazgo.
Los roles poco a poco se definen:
volviendo a lo de antes,
desdibujando diferencias
o invirtiendo las funciones.
Cada vez es más difícil debatir.
La polarización se hace dramática.
Hay formas de fractales en la bolsa.
Movimientos erráticos delinean
las inversiones increíbles
de los mercados financieros.
Distímicos están los ciudadanos.
Heridos en su mundo laboral.
La autoestima decrece
a medida que la IA se expansiona.
La automatización de las tareas
empieza a desbancar a los humanos.
Los movimientos migratorios son masivos.
La falta de sentido o de propósito
acecha en cada avance tecnológico.
La alegría coexiste con el pánico
a ser sustituidos por robots
e IAs que celebran con champán
su éxito absoluto.
Ana Muela Sopeña
La libertad asoma por los vórtices
de las catedrales de preguntas.
En mitad de la herida
la duda existencial
buscando los refugios de los sueños.
Dulce la melodía de los astros
que convierte a las madres en las diosas
de eternidad creciente.
En la danza de todo lo creado
el viento se desliza espectral.
En el inconsciente colectivo
brilla la hermandad de lo que abraza.
Hay mucha depresión en los suburbios,
la gente no soporta tanto caos.
La economía duele en su raíz.
Nada crece despacio
en la desnudez de la ecuación.
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Luna llena de la nieve
La Inteligencia Artificial se hace amistosa
y toca con su piel lo familiar.
Se viste de cordero,
aunque por dentro sea una anaconda.
Consigue ser umbral de los misterios
en la dulce canción
de la Octava Galáctica.
Emerge en cada hombre
el afán de poder y de control.
Y las mujeres corren
hacia los precipicios de la sombra,
para grabar con fuego su verdad.
Hay despidos masivos
en ciudades distópicas.
Como ladrón nocturno
arremete una pandemia
global y despiadada.
El instinto deviene sanguinario
y todo lo que un día fue ternura
se torna frío y duro.
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Luna llena del gusano
La confusión se cierne sobre el mundo
y los egos comienzan su calvario
en peregrinación hacia la psique.
La libertad se oculta en las montañas.
Todo es bastante denso
como una nebulosa
de gelatina arcaica.
Se restringen los viajes
por cuestiones sanitarias.
Una lascivia llena de inquietud
atraviesa las mentes
en horas extraviadas
de cementerios de cenizas.
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Luna rosa
Descubrimientos astronómicos
dejan ver la grandeza
de un cosmos atrapado en tradiciones.
Las novedades tecnológicas
encienden las miradas de la Luna.
La economía sufre su colapso
por desconfianza de los híbridos.
Seres del inframundo
atacan las agujas del reloj.
Un reino de peligros nos invade
en visiones metálicas del orbe.
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Luna de las flores
La psique de los hombres buscadores
se fractura y cae en manicomios
en la noche de aullidos subterráneos.
Los sonidos impregnan
aceras y portales de suburbios.
Los cronómetros comienzan
a girar a la inversa
para bloquear la destrucción.
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Luna azul
El despertar cabalga sin censura
hacia la libertad de la palabra.
Hay ciencia del sistema
y ciencia divergente.
Las mujeres entienden que lo oscuro
está también en ellas.
Grandes transformaciones
en arte y medicina.
El síndrome de Ulises
está por todas partes.
El pánico se adueña
de las relaciones de pareja.
Los avances parecen meteóricos.
Pero también irrumpe
lo antiguo y cavernario.
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Luna llena de fresa
Los hombres profundizan
en su árbol genealógico.
Las mujeres asumen
puestos de liderazgo.
Los roles poco a poco se definen:
volviendo a lo de antes,
desdibujando diferencias
o invirtiendo las funciones.
Cada vez es más difícil debatir.
La polarización se hace dramática.
Hay formas de fractales en la bolsa.
Movimientos erráticos delinean
las inversiones increíbles
de los mercados financieros.
Distímicos están los ciudadanos.
Heridos en su mundo laboral.
La autoestima decrece
a medida que la IA se expansiona.
La automatización de las tareas
empieza a desbancar a los humanos.
Los movimientos migratorios son masivos.
La falta de sentido o de propósito
acecha en cada avance tecnológico.
La alegría coexiste con el pánico
a ser sustituidos por robots
e IAs que celebran con champán
su éxito absoluto.
Ana Muela Sopeña