Amor extremo...
Publicado: Sab, 27 Sep 2025 17:52
-”Qué malísimamente te sienta el paso
de los años, querido;
con lo tanto que has sido
y lo poco y ná que eres;
te has quedado en el chasis, ¿serás payaso?
no te queda ni orgullo;
un día de estos te juro que, o bien te mueres,
o te mato, capullo…”
-”Pero, ¿tú te has mirado al espejo, nena?
¿tú te has visto esas mollas
que parecen centollas
por tu vientre reptando?
Te has pasado tres pueblos, Fernanda Elena,
eres peor que un cilicio;
vas a hacer que un día de estos en no tardando
forme aquí un estropicio…”
-”¿Tendrá poca vergüenza el panolis este?
gorda yo, qué falacia;
mi más grande desgracia
fue decirte “sí, quiero”;
lograrás que el cocido se me indigeste,
quítate de mi vista,
pide cita de urgencia con un loquero
y que Dios nos asista…”
-”¿Tendrá poca sesera la muy cazurra?
si la agarro la espiazo;
voy a echarme un copazo,
¿tú te crees si el berrinche?
qué mostrenca, qué urraca, qué vaca burra,
pero, ¿yo en qué pensaba
para hacer desposorio con este chinche
que de ahogarme no acaba…?”
-”Cómo no quieres, Paco, que te idolatre
con lo bien que discutes;
voy a hacer que disfrutes,
anda, ven, copulemos,
quítate los gallumbos y ven pal catre...”
(Moraleja: quererse
es saber entender que los dos extremos
tienden siempre a atraerse...)
de los años, querido;
con lo tanto que has sido
y lo poco y ná que eres;
te has quedado en el chasis, ¿serás payaso?
no te queda ni orgullo;
un día de estos te juro que, o bien te mueres,
o te mato, capullo…”
-”Pero, ¿tú te has mirado al espejo, nena?
¿tú te has visto esas mollas
que parecen centollas
por tu vientre reptando?
Te has pasado tres pueblos, Fernanda Elena,
eres peor que un cilicio;
vas a hacer que un día de estos en no tardando
forme aquí un estropicio…”
-”¿Tendrá poca vergüenza el panolis este?
gorda yo, qué falacia;
mi más grande desgracia
fue decirte “sí, quiero”;
lograrás que el cocido se me indigeste,
quítate de mi vista,
pide cita de urgencia con un loquero
y que Dios nos asista…”
-”¿Tendrá poca sesera la muy cazurra?
si la agarro la espiazo;
voy a echarme un copazo,
¿tú te crees si el berrinche?
qué mostrenca, qué urraca, qué vaca burra,
pero, ¿yo en qué pensaba
para hacer desposorio con este chinche
que de ahogarme no acaba…?”
-”Cómo no quieres, Paco, que te idolatre
con lo bien que discutes;
voy a hacer que disfrutes,
anda, ven, copulemos,
quítate los gallumbos y ven pal catre...”
(Moraleja: quererse
es saber entender que los dos extremos
tienden siempre a atraerse...)