Aylan

Poemas en verso y/o en prosa de cualquier estructura y/o combinación.

Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle

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John Garlic
Mensajes: 497
Registrado: Lun, 24 Jun 2019 18:03

Aylan

Mensaje sin leer por John Garlic »

I
De lo sonoro nace el día y yo,
sombra recién huyendo con los ojos que se cierran,
busco la madriguera del murciélago
mientras un reloj descuartizado canta las horas locamente.
Hoy no me importa que el silencio me susurre
las canciones de cuna más tristes.
Conozco su juego y lo prefiero a la luz que cada día crea un mundo
de acontecimientos funerarios
y aguas desencadenadas por lamentos y sollozos,
que aún sigo escuchando como un eco podrido por el tiempo;
pues tras la esquina, rota a conciencia por manadas genocidas,
se vislumbra un decorado inhóspito de sombras como espadas,
que acechan mi vago deseo de llegar a alguna parte,
bajo un cielo de minas donde yo, un ángel desahuciado
de mirada polvorienta y olor a miedo,
aguardo a que la fría noche me devore para alimentarme de camino.
Indefenso, sueño que he estado muchas veces
en la inmensa soledad de un mar profundo
hablando sin parar con los muertos.
Quizás, cuando caiga la noche no note el frío que ahora siento
ni se desplome el silencio como un estómago vacío sobre mis ojos.

II
Violentamente arrancado, echo a faltar un suelo amigo,
un horizonte abierto, un río que apague el fuego que seca mi boca
y pido perdón a mi corazón por los escalofríos
y el abismo que de tanto en tanto me alcanzan.
Atrás quedaron las manos protectoras
que me alejaban de los acantilados,
desaparecidas tal vez al doblar la esquina. Estoy solo
y solo he recorrido más de mil leguas
entre montañas de cadáveres y puertas con cerrojos
y alambres como cuchillos, buscando la palabra sin miedo
y la luz completa y el aire envuelto en música;
mas únicamente he hallado un país inmóvil,
cerrado y terriblemente frío
donde la mugre se adhiere al corazón de los hombres
y al aire que respiran y a las palabras que dicen
y a los objetos que tocan.
Las agujas de mis ojos -yo, locamente herido-
persisten con su labor de lágrima tejiendo sueños en el vacío.
No hay tregua cuando las abyectas sombras
de la historia siguen devorando el vuelo de las mariposas
y apagando de la palabra su júbilo.
Los hombres de las terribles ganancias
ya están diseñando con los cuerpos esparcidos
y la sangre aún sin coagular
la nueva ciudad, destruida al doblar la esquina.

III
En plena canción de cuna o arrastrando nombres a la arena
el mar siempre sale bien en las fotografías
y como un sueño se cuela en las conversaciones
abarcando todos los ojos.
Solo me queda el mar, pero un mar sin niños dorados
en su playa es negro como una boca que engulle los gritos.
Sueño que todo es nuevo y yo soy un niño dorado
en una playa amable sin gente esquiva ni coleccionistas de muros,
que saben de mi piel y de mis labios dibujando otro idioma
y quieren conocerme a mí,
residuo de mar que huele a frío de sal y olvido.

IV
Indefenso, desde los márgenes borrascosos
de un espacio fronterizo llegué con el único deseo
de alcanzar una playa amiga para seguir siendo un niño,
aunque ya nadie se acuerda de mi fama repentina
como resto sin vida de un naufragio.
Última edición por John Garlic el Mié, 19 May 2021 10:22, editado 5 veces en total.
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Carmen López
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Registrado: Jue, 27 Jun 2013 9:35
Ubicación: Barcelona

Re: Aylan

Mensaje sin leer por Carmen López »

Jhon, el poema es aterrador...cruel y real en su denuncia, Aylan Kurdi está muy presente en mi memoria y valoro mucho el último verso del poema, pq el pensar que 6 años después alguien no se olvide de tan tremenda tragedia me ofrece algún tipo de esperanza en la raza humana.

Quisiera remarcar la importancia de las primeras estrofas que relatan la espeluznante masacre de Kobane, entre el DAESH y las Unidades de Protección Populares kurdas en Siria...pq son importantes para entender de lo que huye la gente que viene en un bote inflable o una falucha y las que le preceden donde se describe el desprecio que reciben por nuestra parte, en su intento de sobrevivir en nuestra sociedad, la falta de ayuda de una sociedad que ha perdido totalmente los valores por la vida humana.

El poema es largo, pero se me hizo corto, pq has relatado de forma soberbia su historia desde una guerra cruenta hasta su naufragio en las costas de Turquia y la falta de ayudas de un mundo deshumanizado por completo.

Poesía necesaria, amigo, te felicito.

Un abrazo
La primera tarea del poeta es desanclar en nosotros una materia que quiere soñar.
Gastón Bachelar.
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Gustavo Cavicchia
Mensajes: 596
Registrado: Lun, 28 Ene 2008 15:50
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Re: Aylan

Mensaje sin leer por Gustavo Cavicchia »

Carezco del conocimiento para hacerte una critica profunda sobre este poema, pero la manera en la que esta escrito es estupenda, mis felicitaciones por ello.
Imagen
No Sé qUé CosA apReté
QuE sE hiZo la NocHE.

?

eL aRpA TaRtAmUdA.
Blog de poesía.

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E. R. Aristy
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Re: Aylan

Mensaje sin leer por E. R. Aristy »

John Garlic escribió:I
Todo el rencor del mundo anidó en el aire de la ciudad tranquila
y un dios infecto como una epidemia
lo inoculó en los hombres que cortaban lenguas.
Asesinada la palabra, solo quedaron el polvo, los cuervos
y una juventud envuelta en ataúdes fluyendo hacia un mar angosto y glotón.

II
Un estruendo de metal aéreo quebró para siempre
el paisaje tranquilo de los días
y al doblar la esquina
una garra feroz de escombro
hizo tambalear mi niñez. Lo sé,
porque el corazón se agotaba en cada latido
siguiendo el curso púrpura de las calzadas,
mientras rebotaban disparos por las paredes del aire
donde a la misma hora del recreo
se derrumbaba el edificio de los niños
y el llanto se transformaba en campana de silencio
entre las piedras de una ciudad desolada
que no sabe lo que es un sueño y sí, en cambio,
la fría mano de las balas o las rosas esparcidas de una bomba
o la risa congelada de la muerte.

III
Después del loco frenesí de fuego y polvo,
todo se detuvo como un aliento desaparecido
tras la esquina rota de cuyos balcones
colgaban esos muertos terribles.
Las piezas de mi vida anterior
se esparcieron como animales deshechos
y solo quedó la turbia espera del silencio expandiéndose
como un jardín de rosas carnívoras
y de los días levantándose con los párpados desplomados
hasta que mis ojos se hicieron a una noche sonando
a derrumbe y a paisaje desenfocado.
Ya no quiero recordar la casa y la calle,
el color de sus ojos cálidos y sus cabellos
como brazos amorosos, la esquina de los besos,
los números todos y los teléfonos.
Es tan grande el dolor,
que he abolido el pasado y olvidado mi nombre.

IV
De lo sonoro nace el día y yo,
sombra recién huyendo con los ojos que se cierran,
busco la madriguera del murciélago
mientras un reloj descuartizado, que ha perdido la noción del tiempo,
canta las horas locamente.
Hoy no me importa que el silencio me susurre
las canciones de cuna más tristes.
Conozco su juego y lo prefiero a la luz que cada día crea un mundo
que ha dejado de existir,
presidido ahora por acontecimientos funerarios
y un agua desencadenada por lamentos y sollozos,
que aún sigo escuchando como un eco podrido por el tiempo;
pues tras la esquina, rota a conciencia por manadas genocidas,
se vislumbra un decorado inhóspito y pétreo
bajo un cielo de minas donde yo, su desolado habitante,
espero a que la fría noche me devore
para alimentarme de camino.
Un silencio fiel me acompaña avisándome
de las sombras como espadas
que acechan mi vago deseo de llegar a alguna parte.

V
Cuando la noche vuelva a caer sobre las ruinas del mundo
vigilará el mar de los naufragios como un ladrón,
pues sabe que los barcos están secuestrados
y no hay pañuelos ondeando alegres
ni cristales en las ventanas.
Indefenso, sueño que he estado muchas veces
en la inmensa soledad de un mar profundo
hablando sin parar con los muertos.
Quizás, cuando caiga la noche no note el frío que ahora siento
ni se desplome el silencio como un estómago vacío sobre mis ojos.

VI
Violentamente arrancado, echo a faltar un suelo amigo,
un horizonte abierto, un río que apague el fuego que seca mi boca
y pido perdón a mi corazón
por los escalofríos y el abismo que de tanto en tanto me alcanzan.
Atrás quedaron las manos protectoras
que me alejaban de los acantilados,
desaparecidas tal vez al doblar la esquina.
Estoy solo y solo he recorrido más de mil leguas,
entre montañas de cadáveres y puertas con cerrojos
y alambres como cuchillos,
buscando la palabra sin miedo y la luz completa
y el aire envuelto en música;
mas únicamente he hallado un país inmóvil,
cerrado y terriblemente frío
donde la mugre se adhiere al corazón de los hombres
y al aire que respiran y a las palabras que dicen y a los objetos que tocan.
Las agujas de mis ojos -yo, locamente herido-
persisten con su labor de lágrima tejiendo sueños en el vacío.
No hay tregua cuando las abyectas sombras
de la historia siguen devorando el vuelo de las mariposas
y apagando de la palabra su júbilo.
Los hombres turbios de las terribles ganancias
ya están diseñando con los cuerpos esparcidos y la sangre aún sin coagular
la nueva ciudad, destruida al doblar la esquina.

VII
En plena canción de cuna o arrastrando nombres a la arena
el mar siempre sale bien en las fotografías
y como un sueño se cuela en las conversaciones
abarcando todos los ojos.
Solo me queda el mar, pero un mar sin niños dorados
en su playa es negro como una boca que engulle los gritos.
Sueño que todo es nuevo y yo soy un niño dorado
en una playa amable sin gente esquiva ni coleccionistas de muros,
que saben de mi piel y de mis labios dibujando otro idioma
y quieren conocerme a mí,
residuo de mar que huele a frío de sal y olvido.

VIII
Indefenso, desde los márgenes borrascosos
de un espacio fronterizo llegué con el único deseo
de alcanzar una playa amiga para seguir siendo un niño,
aunque ya nadie se acuerda de mi fama repentina
como resto sin vida de un naufragio.

Un poema para llorar. Un poema de tal hondura tiene que ser como un mar. Logras conmover y expresar lo inexpresable, John Garlic. Un abrazo, ERA
Simon Abadia
Mensajes: 1587
Registrado: Mié, 03 Sep 2014 18:10

Re: Aylan

Mensaje sin leer por Simon Abadia »

EL nombre de Aylan me ha hecho entrar para leerte, pues sufrí un revolcón en mi conciencia
cuando lo vi en la paya. He de decirte que me ha encantado tu gran poema con su magistral exposición.

"Indefenso, desde los márgenes borrascosos
de un espacio fronterizo llegué con el único deseo
de alcanzar una playa amiga para seguir siendo un niño,
aunque ya nadie se acuerda de mi fama repentina
como resto sin vida de un naufragio"

Abrazos amigo
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Rafel Calle
Mensajes: 22208
Registrado: Dom, 18 Nov 2007 18:27
Ubicación: Palma de Mallorca

Re: Aylan

Mensaje sin leer por Rafel Calle »

Tan bello como interesante trabajo, amigo John.
Felicidades.
Abrazos.
Pilar Morte
Mensajes: 26966
Registrado: Mié, 09 Abr 2008 10:21

Re: Aylan

Mensaje sin leer por Pilar Morte »

Inmenso poema !!!!! Duele profundamente y nos hace reflexionar. Felicidades por estos magníficos versos.
Abrazos
Pilar
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Marisa Peral
Mensajes: 8035
Registrado: Mié, 30 Jun 2010 19:06
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Re: Aylan

Mensaje sin leer por Marisa Peral »

John, todo el poema es para reseñar, cualquiera de sus versos duele y se clava en el alma.
Aquel niño fue el toque de atención sobre una tragedia que aún hoy continua.
Felicidades por expresarlo como lo has hecho, con el alma y las entrañas.
Tanto dolor, tanta maldad no son humanas.
Felicidades, amigo, por hacernos recordar que siguen necesitando ayuda.
Un abrazo

P.D,
Yo escribí un poema que fue leído en un evento solidario, lo puedes encontrar aquí, este es el título.

Este otoño #entupielRefugiado -

http://foro.editorialalaire.es///viewto ... =1&t=25706
“Por muy larga que sea la tormenta, el Sol siempre vuelve a brillar en las nubes.”

© Khalil Gibran - (1883/01/06 - 1931/04/10)
Poeta, filósofo y pintor libanés
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John Garlic
Mensajes: 497
Registrado: Lun, 24 Jun 2019 18:03

Re: Aylan

Mensaje sin leer por John Garlic »

Carmen López escribió:Jhon, el poema es aterrador...cruel y real en su denuncia, Aylan Kurdi está muy presente en mi memoria y valoro mucho el último verso del poema, pq el pensar que 6 años después alguien no se olvide de tan tremenda tragedia me ofrece algún tipo de esperanza en la raza humana.

Quisiera remarcar la importancia de las primeras estrofas que relatan la espeluznante masacre de Kobane, entre el DAESH y las Unidades de Protección Populares kurdas en Siria...pq son importantes para entender de lo que huye la gente que viene en un bote inflable o una falucha y las que le preceden donde se describe el desprecio que reciben por nuestra parte, en su intento de sobrevivir en nuestra sociedad, la falta de ayuda de una sociedad que ha perdido totalmente los valores por la vida humana.

El poema es largo, pero se me hizo corto, pq has relatado de forma soberbia su historia desde una guerra cruenta hasta su naufragio en las costas de Turquia y la falta de ayudas de un mundo deshumanizado por completo.

Poesía necesaria, amigo, te felicito.

Un abrazo
Muchas gracias, amiga Carmen, por tu admirable y emotivo comentario, en el que despliegas sabiduría y solidaridad a borbotones.
Un abrazo afectuoso y mucha salud, admirada poetisa.
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John Garlic
Mensajes: 497
Registrado: Lun, 24 Jun 2019 18:03

Re: Aylan

Mensaje sin leer por John Garlic »

Gustavo Cavicchia escribió:Carezco del conocimiento para hacerte una critica profunda sobre este poema, pero la manera en la que esta escrito es estupenda, mis felicitaciones por ello.
Gracias, amigo poeta, por tus amables palabras.
Saludos cordiales
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John Garlic
Mensajes: 497
Registrado: Lun, 24 Jun 2019 18:03

Re: Aylan

Mensaje sin leer por John Garlic »

E. R. Aristy escribió:
John Garlic escribió:I
Todo el rencor del mundo anidó en el aire de la ciudad tranquila
y un dios infecto como una epidemia
lo inoculó en los hombres que cortaban lenguas.
Asesinada la palabra, solo quedaron el polvo, los cuervos
y una juventud envuelta en ataúdes fluyendo hacia un mar angosto y glotón.

II
Un estruendo de metal aéreo quebró para siempre
el paisaje tranquilo de los días
y al doblar la esquina
una garra feroz de escombro
hizo tambalear mi niñez. Lo sé,
porque el corazón se agotaba en cada latido
siguiendo el curso púrpura de las calzadas,
mientras rebotaban disparos por las paredes del aire
donde a la misma hora del recreo
se derrumbaba el edificio de los niños
y el llanto se transformaba en campana de silencio
entre las piedras de una ciudad desolada
que no sabe lo que es un sueño y sí, en cambio,
la fría mano de las balas o las rosas esparcidas de una bomba
o la risa congelada de la muerte.

III
Después del loco frenesí de fuego y polvo,
todo se detuvo como un aliento desaparecido
tras la esquina rota de cuyos balcones
colgaban esos muertos terribles.
Las piezas de mi vida anterior
se esparcieron como animales deshechos
y solo quedó la turbia espera del silencio expandiéndose
como un jardín de rosas carnívoras
y de los días levantándose con los párpados desplomados
hasta que mis ojos se hicieron a una noche sonando
a derrumbe y a paisaje desenfocado.
Ya no quiero recordar la casa y la calle,
el color de sus ojos cálidos y sus cabellos
como brazos amorosos, la esquina de los besos,
los números todos y los teléfonos.
Es tan grande el dolor,
que he abolido el pasado y olvidado mi nombre.

IV
De lo sonoro nace el día y yo,
sombra recién huyendo con los ojos que se cierran,
busco la madriguera del murciélago
mientras un reloj descuartizado, que ha perdido la noción del tiempo,
canta las horas locamente.
Hoy no me importa que el silencio me susurre
las canciones de cuna más tristes.
Conozco su juego y lo prefiero a la luz que cada día crea un mundo
que ha dejado de existir,
presidido ahora por acontecimientos funerarios
y un agua desencadenada por lamentos y sollozos,
que aún sigo escuchando como un eco podrido por el tiempo;
pues tras la esquina, rota a conciencia por manadas genocidas,
se vislumbra un decorado inhóspito y pétreo
bajo un cielo de minas donde yo, su desolado habitante,
espero a que la fría noche me devore
para alimentarme de camino.
Un silencio fiel me acompaña avisándome
de las sombras como espadas
que acechan mi vago deseo de llegar a alguna parte.

V
Cuando la noche vuelva a caer sobre las ruinas del mundo
vigilará el mar de los naufragios como un ladrón,
pues sabe que los barcos están secuestrados
y no hay pañuelos ondeando alegres
ni cristales en las ventanas.
Indefenso, sueño que he estado muchas veces
en la inmensa soledad de un mar profundo
hablando sin parar con los muertos.
Quizás, cuando caiga la noche no note el frío que ahora siento
ni se desplome el silencio como un estómago vacío sobre mis ojos.

VI
Violentamente arrancado, echo a faltar un suelo amigo,
un horizonte abierto, un río que apague el fuego que seca mi boca
y pido perdón a mi corazón
por los escalofríos y el abismo que de tanto en tanto me alcanzan.
Atrás quedaron las manos protectoras
que me alejaban de los acantilados,
desaparecidas tal vez al doblar la esquina.
Estoy solo y solo he recorrido más de mil leguas,
entre montañas de cadáveres y puertas con cerrojos
y alambres como cuchillos,
buscando la palabra sin miedo y la luz completa
y el aire envuelto en música;
mas únicamente he hallado un país inmóvil,
cerrado y terriblemente frío
donde la mugre se adhiere al corazón de los hombres
y al aire que respiran y a las palabras que dicen y a los objetos que tocan.
Las agujas de mis ojos -yo, locamente herido-
persisten con su labor de lágrima tejiendo sueños en el vacío.
No hay tregua cuando las abyectas sombras
de la historia siguen devorando el vuelo de las mariposas
y apagando de la palabra su júbilo.
Los hombres turbios de las terribles ganancias
ya están diseñando con los cuerpos esparcidos y la sangre aún sin coagular
la nueva ciudad, destruida al doblar la esquina.

VII
En plena canción de cuna o arrastrando nombres a la arena
el mar siempre sale bien en las fotografías
y como un sueño se cuela en las conversaciones
abarcando todos los ojos.
Solo me queda el mar, pero un mar sin niños dorados
en su playa es negro como una boca que engulle los gritos.
Sueño que todo es nuevo y yo soy un niño dorado
en una playa amable sin gente esquiva ni coleccionistas de muros,
que saben de mi piel y de mis labios dibujando otro idioma
y quieren conocerme a mí,
residuo de mar que huele a frío de sal y olvido.

VIII
Indefenso, desde los márgenes borrascosos
de un espacio fronterizo llegué con el único deseo
de alcanzar una playa amiga para seguir siendo un niño,
aunque ya nadie se acuerda de mi fama repentina
como resto sin vida de un naufragio.

Un poema para llorar. Un poema de tal hondura tiene que ser como un mar. Logras conmover y expresar lo inexpresable, John Garlic. Un abrazo, ERA
Gracias, amiga y admirada poetisa, por tus sensibles, conmovedoras, poéticas y bellísimas palabras.
Saludos afectuosos
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