Melodía obediente
Publicado: Dom, 26 Nov 2017 17:28
De qué nos va a servir la dieta blanda
cuando no haya domingos, cuando todo lo nuestro precipite
en un cuento ignorado por el mundo.
Es ridículo
mantener encendida la cadena de música
si no existe la música,
hablar con las paredes si todo se ha quemado,
esperar a que pase el 40, cuando hasta un niño sabe
que la gente mayor
ya no tiene ciudades donde resucitar.
No parece juicioso conservar almanaques
que solo se compongan de la última hoja
y no se reproduzcan,
como hacen los veranos
cuando aún pienso en ti.
Cada nueva belleza, cada mirada enfática, alguien cuida del hombre,
y las pericias puras de los pájaros
son panteras lentísimas.
Hoy quisiera saber
con qué remordimiento se envenenan las tardes,
de qué melancolía se mueren las estatuas.
cuando no haya domingos, cuando todo lo nuestro precipite
en un cuento ignorado por el mundo.
Es ridículo
mantener encendida la cadena de música
si no existe la música,
hablar con las paredes si todo se ha quemado,
esperar a que pase el 40, cuando hasta un niño sabe
que la gente mayor
ya no tiene ciudades donde resucitar.
No parece juicioso conservar almanaques
que solo se compongan de la última hoja
y no se reproduzcan,
como hacen los veranos
cuando aún pienso en ti.
Cada nueva belleza, cada mirada enfática, alguien cuida del hombre,
y las pericias puras de los pájaros
son panteras lentísimas.
Hoy quisiera saber
con qué remordimiento se envenenan las tardes,
de qué melancolía se mueren las estatuas.