Pilar Morte escribió: ↑Lun, 10 Dic 2018 2:04
El duelo cede en su tristeza,
la nube toma altura
y la niebla no cristaliza en los árboles.
Desaparece el ocre del otoño,
pero la magia del bosque regala su vibración
que pone la mía a la altura de su esperanza.
Hay pequeños deshielos que cabriolean desde la cumbre
entre la erosión de peñascos.
Acoplo mi corazón al tictac del riachuelo,
que se torna órgano revivido.
Ya late la armonía que serena
equilibrando la ansiedad de las vísceras.
ll
.oh, dolor ¡que fuiste libre en mi cuerpo
con la tintura del iris sobre el llanto!,
trajiste el color de avecillas muertas,
y la tristeza, que desnuda,
transitó por arterias sin salida.
Por fin, lentamente, como el que mira
la vida por primera vez, los ojos se abren
soñándose en futuro.
No hay eternidad en tu nido,
y el tren se detiene a recoger la plegaria desierta del sueño
y la ceniza del olvido.
Ya se alejan… y la noche despierta un poema…