Página 3 de 3

Re: El áspid

Publicado: Sab, 24 Ene 2026 19:34
por J. J. Martínez Ferreiro
Julio Gonzalez Alonso escribió: Sab, 23 Mar 2024 23:28 No te andas con remilgos; las imágenes son crudas y descarnados los símbolos que adornan la pasión, la muerte, la vida y el amor. Te abres el pecho y sales poema adelante desafiando todos los cuchillos. Muy tuyo, amigo Ferreiro. Y muy nuestro. Salud y godello.
Gracias, Julio, por tan entrañble comentario.

Un fuerte abrazo.

Re: El áspid

Publicado: Sab, 24 Ene 2026 21:24
por J. J. Martínez Ferreiro
Marisa Peral escribió: Dom, 24 Mar 2024 9:15 Vida y Muerte en contraposición.

Cada estrofa un mazazo, un describir dos realidades con las que convivimos de una forma natural.
Es un grandísimo trabajo que nos obliga a recapacitar.
Felicidades, Ferreiriño, gracias por compartir y felices días de descanso y reflexión.

Bicos.
Gracias, Marisiña, por tan generosos comentarios.

Un bico grande.

Re: El áspid

Publicado: Mié, 28 Ene 2026 19:01
por J. J. Martínez Ferreiro
Ventura Morón escribió: Dom, 24 Mar 2024 11:02 Me encanta como vas desgranando este poema amigo. Eres un gran contador de historias a través de tus poemas, eso está claro. Nos conduces a estados oníricos que pertenecen a una simbología que toma tintes de aventura, épicos. No puedo dejar de imaginar todo este mundo influido por tus paisajes de siempre, tus realidades que se funden y aparecen en medio de esta ensoñación.
Un placer grande leerte, un fuerte abrazo
Gracias, Ventura, por tu paso y tan profundos y generosos comentarios. Celebro que hayas disfrutado de estos versos.

Un abrazo.

Re: El áspid

Publicado: Mié, 28 Ene 2026 20:20
por Mar G. Romero
¡Qué poema tan hermoso...!
Las imágenes son impactantes, hasta crudas,pero ¿Acaso no lo es la muerte?
Me ha encantado, te felicito.
Un abrazo.
Mar

Re: El áspid

Publicado: Mié, 28 Ene 2026 21:49
por Francisco Javier Costa
J. J. Martínez Ferreiro escribió: Sab, 09 Mar 2024 20:00 Hoy goza la muerte del nombre
de todos y cada uno de nosotros.
¿Y quién nos ha elegido para morir?
¿Por qué nosotros?

Con cuatro líneas negras dibujé la ceniza
y tracé la ceguera de la muerte,
con toda su pacífica inquietud.
Después caminé a través del fulgor de los grillos
y la hierba soñando.

A medida que me acercaba
presentía la ausencia adentro del castillo,
todo su tacto polvoriento.

Entré por una ventana baja.
Dentro, las sombras habían sido zanjadas.

Yacía la princesa retozando en la cama.
El áspid trazó una espiral sobre sus pechos
y en una sarcástica mueca
se le corrió el maquillaje.
Al poco tiempo, ya se pudrían y oxidaban
los vestidos y todas las cosas de su muerte:
papeles, joyas, zapatos, relojes parados…

La muerte
no es nada, es casi un no ser
—un turbio no pensar.

Salí al jardín.
Y de repente observé
la fachada inclinarse a punto de caer.
Debajo, enterramos, hace ya tiempo,
un pájaro que se estrelló contra los ventanales;
dentro se puede oír aún el roce sordo de su vuelo.

Me senté a una mesa y escribí este verso:
“Te beso y te doy la muerte”.

Preguntándome: ¿Acaso también soy yo, la muerte?

Poema de misterioso y gótico contenido, donde no faltan ninguno de los elementos que le confieren dicho contenido: muerte, castillo, princesa, áspid...
Me ha recordado su lectura, algunos de los pasajes de «Manfred» de Lord Byron.

Me ha gustado.

Saludos.