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Re: Hálito de vida

Publicado: Jue, 05 Feb 2026 12:08
por Raul Muñoz
Bellísimo poema, donde rezuma la sabiduría, una profunda comprensión de la realidad. Muy sugerente la plasticidad reservada al cerebro como órgano que también puede ser entendido en su potencialidad, ejercitándonos para aprender a amar. Me gustó mucho.

Abrazos.

Re: Hálito de vida

Publicado: Jue, 05 Feb 2026 12:30
por Ricardo Linares
Un poema lleno de positividad Pilar, que se contagia, me alegro de estar en tus letras y disfrutarlas.
Un abrazo con un buen café.

Re: Hálito de vida

Publicado: Jue, 05 Feb 2026 21:37
por J. J. Martínez Ferreiro
”Quién dice que no hay corazones
abrazando al mundo, cercenando el dogma
y desplegando alas sin miedo al azote del tiempo?
Conservan las raíces del bien y se mantienen unidos
a corazones ajenos.
Sí, quedan miradas de valor cegando el ruido de muerte,
y calientan de ternura las manos
que enfrió el miedo. Hermanan los caminos
para hacer de la autopista
un peaje sin precio”.


¡Qué falta hacen poemas como estos para estos tiempos que corren!

Estás en racha, Pilariña. Poemazos como estos, así lo demuestran.

Un bico grande.

Re: Hálito de vida

Publicado: Vie, 06 Feb 2026 12:26
por Pilar Morte
Carmela Viñas escribió: Lun, 02 Feb 2026 15:28 Bellísimo tu poema, querida Pilar, como un canto renovado de vida, donde la mirada es de luz y de confianza en el corazón del ser humano.
Las almas buenas como tú, hacen posible un mundo mejor.
Felicidades!
Un fuerte abrazo.
Has sido muy generosa, querida Carmela, con mis versos, y te lo agradezco muchísimo.
Un abrazo grande y salud

Re: Hálito de vida

Publicado: Vie, 06 Feb 2026 19:48
por Rafel Calle
Querida amiga y admirada colega Pilar:
Hálito de vida me ha resultado un poema que al leerlo casi puedo verte sentada frente a mí con el café humeando, hablándome de esa necesidad tan humana —tan tuya— de salir, de mezclarte con el pulso de la calle para recordarte que sigues aquí, respirando mundo. Ese paraguas comprado al paso o ese café con “sabor a compañía” no son gestos cotidianos sin más: son pequeñas ceremonias de resistencia íntima. Como quien dice: sigo andando, aunque el cuerpo proteste.

Me gusta mucho cómo conviertes el acto de caminar en una negociación con el cerebro, casi una charla entre viejos conocidos. Sonreírle para que no despiste a la alegría es una imagen preciosa y profundamente honesta. Hay en esos versos una conciencia clara del peso —del dolor, del ruido, del miedo—, pero también una voluntad de no rendir el territorio interior. Cuando hablas de corazones que abrazan el mundo y de miradas que ciegan la muerte, no suena a consigna: suena a experiencia, a alguien que ha tenido que aprender a defender la ternura como quien protege una llama en medio del viento.

Y, sin embargo, bajo la respiración serena de esta obra late una habitación con la ventana entreabierta. Entra luz, sí, pero también una corriente que recuerda que hay paisajes que se intuyen más que se pisan. Está en la manera en que nombras la compañía, como quien pone una silla frente a otra aunque todavía no se haya sentado nadie; en ese traducir ausencias que suena a carta escrita a un destinatario invisible. El poema camina por ese borde fértil donde el deseo no es herida, sino horizonte: una sed que no se queja, sino que dibuja mapas. Y esa cartografía interior —hecha de símbolos, de vibraciones apenas dichas— le da al texto una profundidad muy humana, como si cada verso abriera una puerta hacia un cuarto que siempre está a punto de ser habitado, bueno, sí, a punto…

El segundo café del poema —porque hay un segundo café, aunque sea simbólico— trae reconciliación. Aparece esa mujer que dibuja huellas en color, que intenta descifrar las ausencias como quien traduce un idioma antiguo. Aquí el texto se vuelve muy corporal y muy mental a la vez: neuronas que dialogan, retina que acoge luz… todo respira una búsqueda de equilibrio entre lo que duele y lo que ilumina. Y ahí está, quizá, uno de los grandes logros del poema: convertir la fragilidad (y otras yerbas) en espacio de conciencia, no de derrota, algo que siempre has sabido hacer a la perfección, tal vez porque no has tenido más remedio, pero ahí está para siempre.

El cierre tiene algo de confesión serena, casi de conclusión compartida entre sorbo y sorbo: nadie nos enseña a amar, dices, y sin embargo es el amor —vivido, aprendido, soñado— el que ensancha el mundo. No hay moralina, hay experiencia decantada (que conste que no he dicho desencantada…). Y eso se siente.

En fin, tu poema transmite una vitalidad tranquila, muy coherente con esa manera tuya de habitar el tiempo: sin estridencias, pero con una firme decisión de seguir encontrando sentido en lo pequeño… y también en esos cuartos iluminados que todavía esperan pasos y estoy casi seguro de que los esperarán para los restos. Ay, compañera, Hálito de vida es, precisamente, eso: una respiración consciente que transforma lo cotidiano —y sus silencios— en territorio poético. Y mientras lo leía, Pilar, tuve la sensación de que ese café no era solo un pretexto: era una forma de decir que la vida, incluso cuando deja puertas entreabiertas, todavía sabe a compañía.

Vaya mi enhorabuena por esta obra que, como bien dicen los compañeros que me han precedido, es un poema pero que muy hermoso.

Un fuerte abrazo

Re: Hálito de vida

Publicado: Vie, 06 Feb 2026 22:11
por Hallie Hernández Alfaro
Pilar Morte escribió: Lun, 02 Feb 2026 10:18 Necesito salir,
comprar un paraguas en almacenes chinos
o tomar un café con sabor a compañía.
Perderme en la respiración de transeúntes
que aparcaron noticias en trasteros ajenos.
Andar sin rumbo con la libertad
amarrada al cuerpo.

Con los primeros pasos, sonrío al cerebro
para que no despiste a la alegría.
Me pregunta: ¿Quién dice que no hay corazones
abrazando al mundo, cercenando el dogma
y desplegando alas sin miedo al azote del tiempo?
Conservan las raíces del bien y se mantienen unidos
a corazones ajenos.
Sí, quedan miradas de valor cegando el ruido de muerte,
y calientan de ternura las manos
que enfrió el miedo. Hermanan los caminos
para hacer de la autopista
un peaje sin precio.

Me reconfortó el café.
Ya soy la que dibuja huellas en color
e intenta traducir el vocabulario
que esconden las ausencias.
Las neuronas dialogan
y una alta vibración se funde en el pensamiento.
La retina acoge la luz interior
mientras expulso el aire con la paz del dormido.

Me digo:
No nos enseñan a amar.
Solo la experiencia en el amor
puede hacer crecer alas al mundo.

Un magnifico poema, querida Pilar.
Se abre paso con ingenio, elegancia y belleza.

Celebro muchísimo su lectura.
Abrazo enorme.

Re: Hálito de vida

Publicado: Vie, 06 Feb 2026 23:13
por E. R. Aristy
Pilar Morte escribió: Lun, 02 Feb 2026 10:18 Necesito salir,
comprar un paraguas en almacenes chinos
o tomar un café con sabor a compañía.
Perderme en la respiración de transeúntes
que aparcaron noticias en trasteros ajenos.
Andar sin rumbo con la libertad
amarrada al cuerpo.

Con los primeros pasos, sonrío al cerebro
para que no despiste a la alegría.
Me pregunta: ¿Quién dice que no hay corazones
abrazando al mundo, cercenando el dogma
y desplegando alas sin miedo al azote del tiempo?
Conservan las raíces del bien y se mantienen unidos
a corazones ajenos.
Sí, quedan miradas de valor cegando el ruido de muerte,
y calientan de ternura las manos
que enfrió el miedo. Hermanan los caminos
para hacer de la autopista
un peaje sin precio.

Me reconfortó el café.
Ya soy la que dibuja huellas en color
e intenta traducir el vocabulario
que esconden las ausencias.
Las neuronas dialogan
y una alta vibración se funde en el pensamiento.
La retina acoge la luz interior
mientras expulso el aire con la paz del dormido.

Me digo:
No nos enseñan a amar.
Solo la experiencia en el amor
puede hacer crecer alas al mundo.
Es un poema para visitar la idea del otro. La compañía y la vida misma depende del calor humano. Tu poesía vuela alto, Pilar. Te felicito.

Re: Hálito de vida

Publicado: Sab, 07 Feb 2026 11:46
por Fernando Marcos Rentero
Que las alas del amor, crezcan sin parar, y su aleteo haga desaparecer los negros nubarrones de maldad que se ciernen sobre este mundo loco. Me ha en encantado tu poema amiga pilar. Gracias por compartirlo. Un abrazo.

Re: Hálito de vida

Publicado: Sab, 07 Feb 2026 21:30
por Pilar Morte
Ana Muela Sopeña escribió: Mar, 03 Feb 2026 6:49 Un poema lleno de energía que anima la jornada, Pilar:

Me ha encantado transitar por tus momentos estelares.

Enhorabuena
Un abrazo
Ana
Muchas gracias, querida amiga, por leer y dejar tus gratas palabras.
Un abrazo grande y salud

Re: Hálito de vida

Publicado: Dom, 08 Feb 2026 9:55
por Pilar Morte
Ramón Carballal escribió: Mar, 03 Feb 2026 16:56 Me encanta la positividad de este poema. Excelentes versos, Pilar. Un lujo leerte. Abrazos.
Muchas gracias, querido amigo, por la generosidad con la que tratas el poema.
Un abrazo grande y salud

Re: Hálito de vida

Publicado: Lun, 09 Feb 2026 9:44
por Pilar Morte
Mar G. Romero escribió: Mar, 03 Feb 2026 19:18 Qué hermoso, Pilar, tu "Halito de Vida".
Necesito salir, que es salir a la vida con la libertad sobre el cuerpo, la ropa más bella.
Que no se despiste la alegría, hay corazones que abrazan al mundo y hermanan los caminos, para hacer que la autopista carezca de peaje innecesario.
Incluso, conociendo el vocabulario que traduce las ausencias, la retina acoge la luz interior.
Amar produce el milagro: al orbe le crecen alas.
Imágenes y metáforas bellísimas hacen verso a verso un canto solidario y una oda a la esperanza.
Te felicito.
Un abrazo.
Mar
Muchas gracias, Mar, por dejar un comentario tan gratificante.
Un abrazo grande y salud

Re: Hálito de vida

Publicado: Lun, 09 Feb 2026 20:02
por Pilar Morte
Francisco Javier Costa escribió: Mar, 03 Feb 2026 22:44
Pilar Morte escribió: Lun, 02 Feb 2026 10:18 Necesito salir,
comprar un paraguas en almacenes chinos
o tomar un café con sabor a compañía.
Perderme en la respiración de transeúntes
que aparcaron noticias en trasteros ajenos.
Andar sin rumbo con la libertad
amarrada al cuerpo.

Con los primeros pasos, sonrío al cerebro
para que no despiste a la alegría.
Me pregunta: ¿Quién dice que no hay corazones
abrazando al mundo, cercenando el dogma
y desplegando alas sin miedo al azote del tiempo?
Conservan las raíces del bien y se mantienen unidos
a corazones ajenos.
Sí, quedan miradas de valor cegando el ruido de muerte,
y calientan de ternura las manos
que enfrió el miedo. Hermanan los caminos
para hacer de la autopista
un peaje sin precio.

Me reconfortó el café.
Ya soy la que dibuja huellas en color
e intenta traducir el vocabulario
que esconden las ausencias.
Las neuronas dialogan
y una alta vibración se funde en el pensamiento.
La retina acoge la luz interior
mientras expulso el aire con la paz del dormido.

Me digo:
No nos enseñan a amar.
Solo la experiencia en el amor
puede hacer crecer alas al mundo.
Estimada Pilar:
Vivir, respirar, soñar, amar, son factores imprescindibles para conseguir una vida satisfactoria, con el aporte de un buen café.
Un poema que desprende libertad y ánimo.
Y como la vida es, sobre todo, filosofía, te dejo con un café aderezado con ella. Espero te guste.

Saludos.

Te agradezco infinito tus palabras tan gratas.
Un abrazo grande y salud

Re: Hálito de vida

Publicado: Lun, 09 Feb 2026 21:37
por Ulises C.J.
Que bonito Pilar.
Realmente nos has traído un café con sabor a compañía y aroma a amor. Es curioso a amor y aroma son un anagrama.
Hay un hechizo en tu poema.
Gracias.

Re: Hálito de vida

Publicado: Mar, 10 Feb 2026 13:07
por Pilar Morte
Alejandro Costa escribió: Mié, 04 Feb 2026 9:35 Qué maravilla, Pilar.

Cuanta alegría, cuanta luz encierran tus versos.

Y, para finalizar, esa estrofa con un broche de oro al poema.

Un beso.
Me alegra mucho que te haya gustado el poema, y me lo digas con tanta generosidad.
Un abrazo grande y salud