Re: Bienvenido, por favor
Publicado: Mar, 06 Ene 2026 17:05
Estimado colega José Manuel:
Este poema entra con una sonrisa y se queda con una mueca pensativa. Hay mucha agudeza en la manera de traducir el lenguaje digital al lenguaje humano y, sobre todo, una ironía muy bien medida, que no va a la ocurrencia fácil sino a algo más hondo: la confusión entre lo íntimo y lo tecnológico, entre lo que elegimos y lo que se nos asigna “de oficio”.
Me gusta especialmente el avance del poema como una navegación real —errores, avisos, contraseñas, bandejas— para acabar derivando hacia una inquietud muy reconocible, casi doméstica, sobre la vigilancia, la identidad y esa falsa cercanía que promete la IA.
A todo esto, la IA no es una entelequia ni un discurso teórico: es algo que ya está cambiando la manera de trabajar, de producir y de organizar el tiempo: tareas que antes exigían varias personas ahora se resuelven con una herramienta bien usada, en menos tiempo y con menos desgaste. Eso, nos guste o no, es un hecho. Es verdad que puede haber una cierta despersonalización, sobre todo si se usa sin criterio o como sustituto de la mirada humana. Pero también es verdad que libera de trabajos mecánicos, repetitivos o puramente técnicos, y abre espacio —si sabemos aprovecharlo— para lo creativo, lo reflexivo, lo verdaderamente humano. La clave quizá no esté en oponer personas e IA, sino en decidir para qué la usamos y hasta dónde.
Volviendo al poema, juegas con mucha inteligencia a ese tira y afloja entre lo humano y lo digital, entre lo que creemos controlar y lo que ya nos sobrepasa, como una sensación de que la máquina sabe demasiado y se nos acerca más de la cuenta.
El remate final, abrupto y visceral, no desentona: es un gesto de humanidad pura frente a la máquina.
En fin, una obra inteligente, con sentido del humor y con fondo crítico, que además dice mucho de tu manera de estar en el foro: atento, cercano y con una mirada solidaria que, claro está, se agradece y mucho.
Ha sido un placer leerte, felicidades por el poema, compañero.
Abrazos.
Este poema entra con una sonrisa y se queda con una mueca pensativa. Hay mucha agudeza en la manera de traducir el lenguaje digital al lenguaje humano y, sobre todo, una ironía muy bien medida, que no va a la ocurrencia fácil sino a algo más hondo: la confusión entre lo íntimo y lo tecnológico, entre lo que elegimos y lo que se nos asigna “de oficio”.
Me gusta especialmente el avance del poema como una navegación real —errores, avisos, contraseñas, bandejas— para acabar derivando hacia una inquietud muy reconocible, casi doméstica, sobre la vigilancia, la identidad y esa falsa cercanía que promete la IA.
A todo esto, la IA no es una entelequia ni un discurso teórico: es algo que ya está cambiando la manera de trabajar, de producir y de organizar el tiempo: tareas que antes exigían varias personas ahora se resuelven con una herramienta bien usada, en menos tiempo y con menos desgaste. Eso, nos guste o no, es un hecho. Es verdad que puede haber una cierta despersonalización, sobre todo si se usa sin criterio o como sustituto de la mirada humana. Pero también es verdad que libera de trabajos mecánicos, repetitivos o puramente técnicos, y abre espacio —si sabemos aprovecharlo— para lo creativo, lo reflexivo, lo verdaderamente humano. La clave quizá no esté en oponer personas e IA, sino en decidir para qué la usamos y hasta dónde.
Volviendo al poema, juegas con mucha inteligencia a ese tira y afloja entre lo humano y lo digital, entre lo que creemos controlar y lo que ya nos sobrepasa, como una sensación de que la máquina sabe demasiado y se nos acerca más de la cuenta.
El remate final, abrupto y visceral, no desentona: es un gesto de humanidad pura frente a la máquina.
En fin, una obra inteligente, con sentido del humor y con fondo crítico, que además dice mucho de tu manera de estar en el foro: atento, cercano y con una mirada solidaria que, claro está, se agradece y mucho.
Ha sido un placer leerte, felicidades por el poema, compañero.
Abrazos.