Gracias por tu atenta lectura y comentario.Ramón Carballal escribió: ↑Vie, 09 Oct 2026 11:13 Unos versos duros y desesperanzados en un poema de indudable calidad. Mi felicitación y un abrazo.
Abrazos.
Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle
Gracias por tu atenta lectura y comentario.Ramón Carballal escribió: ↑Vie, 09 Oct 2026 11:13 Unos versos duros y desesperanzados en un poema de indudable calidad. Mi felicitación y un abrazo.
Tiempos malos, amiga mía.Marisa Peral escribió: ↑Vie, 09 Oct 2026 18:36 Así es a veces, Ana.
“Hay días que nacen muertos y con cristales rotos”
Enhorabuena por tan buen poema.
Un montón de besos.
Hallie Hernández Alfaro escribió: ↑Sab, 10 Oct 2026 17:56Ana García escribió: ↑Mié, 07 Oct 2026 20:44
Qué poema tan vivo y tan inteligente, querida Ana.
No es posible apartar la vista o dejar de leer; impetuoso y brillante se hace camino entre las pupilas y la borrasca de algún recuerdo...
Aplausos hasta que duelan las palmas.
Un bedo enorme.
Que comentario tan generoso, amiga mía. Ojalá salieran poemas más alegres. Cachis!!!
Gracias por estar a mi lado.
Un beso enorme.
Ana Muela Sopeña escribió: ↑Dom, 11 Oct 2026 13:55 Un poemazo, Ana, en el que el desgarro y la desesperanza lo inundan todo.
Cala hasta los huesos esa densidad de niebla que atenaza el cuerpo y el espíritu.
Felicitaciones, amiga poeta
Un beso enorme
Ana
Bellísimo poema de principio a fin con un cierre antológico. Un gusto leerte. Un abrazo grande.Ana García escribió: ↑Mié, 07 Oct 2026 20:44 Descanso, siento frio,
inquietas sombras me abrigan,
escucho gritos apagados,
desgarradas extremidades,
bocas desiertas.
Los días tienen ánima:
Transparente o brumosa
o con uniforme gris; depende.
Pero hoy no.
Hoy está el día muerto desde el inicio.
Más aún, desde la víspera.
Han muerto los teléfonos y los lugares de aparcamiento
y el verdor de los autobuses.
Observo que las obras siguen en pie.
(desde un borde del paseo
me tiende un brazo en ayuda
y lo enlazo
sin recelo)…
Hoy, miércoles, podría ser otro día cualquiera
o no ser ninguno;
y todo seguiría igual dentro de ese no ser.
El otoño florece hacia adentro,
como los callos de los pies, como la baba del silencio,
como la falsedad de las palabras que
abren túneles en las entrañas de los pueblos enmudecidos.
Y abren lirios de inversión pasando a ser arcilla agrietada.
No, definitivamente, hoy no.
Hoy es, en cualquier caso,
todos los días muertos desde la víspera.
Un erial de realidades se me asoma a los ojos.
Descanso, vibra mi cabeza,
viejas sombras inquietas destruyen fortalezas.
“Tus cosillas” querida Ana, merecen que entremos a leerte para lo bueno. Pero SIEMPRE, en los tiempos malos.Ana García escribió: ↑Dom, 18 Oct 2026 10:01Tiempos malos, amiga mía.Marisa Peral escribió: ↑Vie, 09 Oct 2026 18:36 Así es a veces, Ana.
“Hay días que nacen muertos y con cristales rotos”
Enhorabuena por tan buen poema.
Un montón de besos.
Gracias por entrar en mis cosillas.
Un beso.
Sobreviviendo a la vida, verdad? Ahí estamos.Julio Bonal escribió: ↑Dom, 11 Oct 2026 16:27 Nos morimos, sin que la que siega (por qué el femenino?) haya venido ya. Y esas son la muertes peores, las que nos matan a sabiendas (ajenas). Texto de una gran fuerza, como todos los tuyos.
Una abraçada.
Tus comentarios son la leche.Julio Arroba escribió: ↑Dom, 11 Oct 2026 17:51 Con este poema, Ana, me has hecho recordar al fantástico Saramago en Las intermitencias de la muerte.
Todo de pronto se queda mudo —que no quieto— en el país, y la gente vive allí sin morirse, sin mayores incidentes, sin tiempos perentorios por los que rizar el rizo cada cual; porque hay una Muerte allí que ya no se resigna a cumplir con su función socialmente establecida, que ha dicho en efecto «¡Basta!» y ha renunciado y se ha puesto mucho más enigmática que de costumbre, y así hasta que...
Parece que todos los días muertos te llevaron a ese día mortecino, pero su condición exánime ha hecho posible, además, este poema, esto que solo tú podrías haber escrito atravesando tu sangre y el tiempo, con tus hebras rojas desplegadas a su aire y tan descalza y en tu tierra.