La Editorial Alaire, auspiciada por la Academia de Poesía Alaire, pone gratuitamente a disposición de sus foristas registrados, varios foros de poesía, prosa literaria, debates…, para que puedan publicar sus obras e interactuar entre ellos, así como, la tienda de libros donde se muestran las publicaciones, tanto en papel como en formato digital, estos mediante descarga gratuita. La razón de ser de nuestros foros se centra en promocionar la poesía, mediante las obras de los autores que participan en la plataforma de la Academia de Poesía Alaire. La promoción de la poesía, a nivel del mundo de habla hispana, conlleva una enorme responsabilidad, por ello, pedimos la máxima implicación de todos los miembros de Alaire. Vale recordar al gran maestro Dumas: uno para todos y todos para uno. Muchas gracias por todo, queridos compañeros.
Viene la luz aullando con los muertos, siempre en la desazón del tiempo único. Estamos en otoño y no se nota. El calor es fantasma de la nada. Crepúsculos vacíos, puntos suaves. En el aire flotando las particulas de la evanescencia de la noche. Aparecen las sombras en el muelle y sonidos de mundos en los barcos. La ilusión del instinto en los pretiles. Octubre es el momento de mirar la contemplación en el azogue. Es la alquimia del alma que nos tienta con ángeles que saben de las máscaras y de soñar despiertos sin heridas. Muy pronto habrá en las tiendas los huesitos de santo que me encantan. Y los dulces de Halloween con truco. El mes de octubre es siempre transición entre el calor y el frío. No sabes qué ponerte. Es difícil lograr esa certeza. Las nubes acompañan la nostalgia y la lluvia sonora es una imagen de una visión remota en la distancia. En la melancolía de la tarde hay pájaros que cuentan sus historias y arrastran la belleza en su plumaje. Gorriones en aceras y conjuros de una ciudad sumida en el letargo. Un sortilegio lleno de sorpresas en los bancos del parque con los niños. Ancianos caminando sin la prisa por las rutas amadas de la infancia. El tren de los deseos en el desván perdido de los años. Y una muñeca rota en un armario esperando las manos de una niña que la hagan revivir en su delirio.
Ana Muela Sopeña
La Luz y la Tierra, explosión que abre el corazón del espacio.