La Editorial Alaire, auspiciada por la Academia de Poesía Alaire, pone gratuitamente a disposición de sus foristas registrados, varios foros de poesía, prosa literaria, debates…, para que puedan publicar sus obras e interactuar entre ellos, así como, la tienda de libros donde se muestran las publicaciones, tanto en papel como en formato digital, estos mediante descarga gratuita. La razón de ser de nuestros foros se centra en promocionar la poesía, mediante las obras de los autores que participan en la plataforma de la Academia de Poesía Alaire. La promoción de la poesía, a nivel del mundo de habla hispana, conlleva una enorme responsabilidad, por ello, pedimos la máxima implicación de todos los miembros de Alaire. Vale recordar al gran maestro Dumas: uno para todos y todos para uno. Muchas gracias por todo, queridos compañeros.
Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.
Réplicas SOMBRAS SIN ARCOÍRIS
Esas calles que anidan en todos lados.
Andamos envueltos en tinieblas y en silencio,
tropezando al antojo de la vida,
levantándonos una y otra vez
pisando por ciénagas húmedas de sudor,
bajo sombras sin arcoíris
de otoños perennes y alfombras crujientes.
No soy el único que las pisa
y no soy el único que siente y padece,
él también:
me paro, se para,
dudo y sé que duda, al igual que yo,
en el silencio se esconde y no le veo.
En la oscuridad guarda su secreto,
sigo caminando por parajes que ya había pisado,
calles asfaltadas de recuerdos
y bordillos repletos de sentimientos,
siempre siento ese vacío que la tristeza te evoca,
el sentir que padece al que nadie espera.
Es en ese paseo rutinario que es la vida
donde sigo tropezando y cayendo,
para levantarme de nuevo,
y mirando la noche,
buscar a ese alguien a quien sigo
bajo sombras sin arcoíris,
y la oscuridad oculta cual secreto
y me invita a conocerle.
Salud, paz y felicidad.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.…
Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.
Réplicas SOMBRAS SIN ARCOÍRIS
Esas calles que anidan en todos lados.
Andamos envueltos en tinieblas y en silencio,
tropezando al antojo de la vida,
levantándonos una y otra vez
pisando por ciénagas húmedas de sudor,
bajo sombras sin arcoíris
de otoños perennes y alfombras crujientes.
No soy el único que las pisa
y no soy el único que siente y padece,
él también:
me paro, se para,
dudo y sé que duda, al igual que yo,
en el silencio se esconde y no le veo.
En la oscuridad guarda su secreto,
sigo caminando por parajes que ya había pisado,
calles asfaltadas de recuerdos
y bordillos repletos de sentimientos,
siempre siento ese vacío que la tristeza te evoca,
el sentir que padece al que nadie espera.
Es en ese paseo rutinario que es la vida
donde sigo tropezando y cayendo,
para levantarme de nuevo,
y mirando la noche,
buscar a ese alguien a quien sigo
bajo sombras sin arcoíris,
y la oscuridad oculta cual secreto
y me invita a conocerle.
Jadro siempre te digo que tus versos me hacen sentir de una manera indescriptible. Otro poema con replica. Felicidades. Abrazo grandísimo.
Me acostumbré a perseverar
lo que otros tenían
hasta que el azar me descubrió
Silvia Savall[/i]
Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.
Réplicas SOMBRAS SIN ARCOÍRIS
Esas calles que anidan en todos lados.
Andamos envueltos en tinieblas y en silencio,
tropezando al antojo de la vida,
levantándonos una y otra vez
pisando por ciénagas húmedas de sudor,
bajo sombras sin arcoíris
de otoños perennes y alfombras crujientes.
No soy el único que las pisa
y no soy el único que siente y padece,
él también:
me paro, se para,
dudo y sé que duda, al igual que yo,
en el silencio se esconde y no le veo.
En la oscuridad guarda su secreto,
sigo caminando por parajes que ya había pisado,
calles asfaltadas de recuerdos
y bordillos repletos de sentimientos,
siempre siento ese vacío que la tristeza te evoca,
el sentir que padece al que nadie espera.
Es en ese paseo rutinario que es la vida
donde sigo tropezando y cayendo,
para levantarme de nuevo,
y mirando la noche,
buscar a ese alguien a quien sigo
bajo sombras sin arcoíris,
y la oscuridad oculta cual secreto
y me invita a conocerle.
Ciertamente eres poeta, Alejandro. Me encantan tus réplicas a los poetas que n7nca se han ido del corazón de La Poesía. Magnífico poema! Abrazos
Concha Vidal escribió: ↑Lun, 24 Ago 2026 9:41
Jandro, me encantan las réplicas que vas dando a poetas consagrados.
Tus imágenes son reales, tus metáforas oportunas.
Abrazos mediterráneos, siempre.
Pues me alegro, mi adorable Conchita mediterránea.
Gracias, corazón.
Un beso.
Salud, paz y felicidad.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.…