
AHORA, UN HOMBRE
Ahora, un hombre
está pensando en ti. Rasura
su barba con calma; en el brillo
de sus ojos
resplandece una sonrisa;
una canción se hace murmullo
entre los labios, y el agua es
melodía
sobre su piel desnuda.
Ha escogido con cuidado el color
azul de su camisa, el cinturón de hebilla,
los pantalones claros, la chaqueta,
los zapatos cerrados,
y unas gotas de colonia
fresca tocan sus mejillas.
No se pondrá corbata.
Ahora, un hombre espera
y piensa y siente. Seguro
y tranquilo se acerca despacio
mirándote
a los ojos
y deja entre tus dedos
un ramo
de pequeñas flores.
Un hombre, ahora,
te escucha
y te observa; le gustan tus pendientes,
tu blusa abierta y tus manos
jugando nerviosas sobre el mantel blanco;
no esconde su mirada ni pierde la atención
mientras hablas y pasan
los platos y las risas.
Ahora, un hombre
con el torso desnudo
te estrecha contra el pecho, sus labios tocan
con un beso
la piel suave de tu cuello; sus dedos
acarician tu espalda y sueltan suavemente
el cierre
de tu sujetador.
González Alonso