Vicente Fernández-Cortés escribió:Excelente poema que araña la fibra sensible del lector más impasible.
Versos para leer y releer.
Mi abrazo
Gracias por tus generosas palabras. Me alegra que te gustase el poema
Un abrazo
Pilar
Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle
Antonio Justel escribió:... amiga, defines muy bien de lo que pretendes hablar en la primera estrofa o punto, lo desarrollas en el intermedio y los 4/6 versos finales son verdaderamente buenos, estupendos; es decir, rematas al poema de primera; te felicito, Pilar; un abrazo; Orión
Diego Javier Oruña escribió:Si ya con el miedo nacemos, con la inseguridad arropando nuestros primeros pasos, figúrate con la experiencia que los años nos van concediendo, cómo se va acumulando el temor, la paz débil y qubradiza, el amor que buscamos como abrigo..., la proximidad, cada vez más cercana del último adiós, la soledad mordiendo todo nuestro espacio vital... En fn, Pilar, un conjunto de sensaciones magníficas, impregnadas de humanidad, las que tu bello poma me evoca y sugiere.
Un abrazo cordial
javier
Gracias por tus palabras generosas. Me alegra que te gustase el poemaÓscar Distéfano escribió:No podía perderme este exquisito poema. Lo he disfrutado.
Qué bies has descrito ese sentimiento, amiga.
Un abrazo.
Óscar
Gracias Concha por emplear tu tiempo en recuperar este poema.Concha Vidal escribió: ↑Dom, 16 Ago 2026 17:11 Sin miedo subo este poema donde la paz de tu palabra brilla.
Abrazos mediterráneos.
Mi querida compañera a mi este poema me parece un poemazo. Me ha encantado . Un abrazo grande.Pilar Morte escribió: ↑Jue, 25 Jun 2009 20:55 Por los poros, cuerpo adentro,
dejando una estela de frío,
vienes tú, palabra circulando en mi vientre,
orientándome sombra.
Así te encuentro, exacta,
fiel al sonido, sin confuso abecedario
que cambie la señal de tu destino,
y talle ojos claros en los surcos.
Vienes dispuesta a prenderme,
para esculpir el gesto que gime,
y agrandar la herida en los pies.
Vienes amenazando, y te leo,
interpretando en la piel tu acidez
que ciega las señales del futuro.
Vienes tras la retina, apresando la vida,
dejando el amparo a la intemperie
y la ansiedad colgada en mi pecho.
Riego, indefensa, tu raíz briosa
y tú vences los tallos del sosiego.
Habla la carencia, como habla el olvido,
para acercarme la paz, los vidrios de la luz.
Mientras.... mendigo el silencio al miedo
Y fragmento sus ecos.