La Editorial Alaire, auspiciada por la Academia de Poesía Alaire, pone gratuitamente a disposición de sus foristas registrados, varios foros de poesía, prosa literaria, debates…, para que puedan publicar sus obras e interactuar entre ellos, así como, la tienda de libros donde se muestran las publicaciones, tanto en papel como en formato digital, estos mediante descarga gratuita. La razón de ser de nuestros foros se centra en promocionar la poesía, mediante las obras de los autores que participan en la plataforma de la Academia de Poesía Alaire. La promoción de la poesía, a nivel del mundo de habla hispana, conlleva una enorme responsabilidad, por ello, pedimos la máxima implicación de todos los miembros de Alaire. Vale recordar al gran maestro Dumas: uno para todos y todos para uno. Muchas gracias por todo, queridos compañeros.
Unos dicen que el mundo terminará en fuego,
otros dicen que en hielo.
Por lo que he gustado del deseo,
estoy con los partidarios del fuego.
Pero si tuviera que sucumbir dos veces,
creo saber bastante acerca del odio
como para decir que en la destrucción el hielo
también es poderoso.
Y bastaría.
Réplicas
INCENDIARIOS
Da igual, el hielo calcina tanto como el fuego.
Así como los corazones helados un día fueron
pastos de las llamas.
No existe deseo que no sucumba al fuego,
este lo convierte todo en un cementerio de cenizas,
mas ¿quién puede luchar contra un hielo inhóspito?
¿Quién soportaría el fuego frío del hielo?
No me preocupan ambos.
Las llamas más ardientes, más heladas,
viven en el interior del incendiario ser humano,
las más dolientes, las más poderosas,
las más destructivas.
Con ello, basta para sucumbir.
Salud, paz y felicidad.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.…
Unos dicen que el mundo terminará en fuego,
otros dicen que en hielo.
Por lo que he gustado del deseo,
estoy con los partidarios del fuego.
Pero si tuviera que sucumbir dos veces,
creo saber bastante acerca del odio
como para decir que en la destrucción el hielo
también es poderoso.
Y bastaría.
Réplicas
INCENDIARIOS
Da igual, el hielo calcina tanto como el fuego.
Así como los corazones helados un día fueron
pastos de las llamas.
No existe deseo que no sucumba al fuego,
este lo convierte todo en un cementerio de cenizas,
mas ¿quién puede luchar contra un hielo inhóspito?
¿Quién soportaría el fuego frío del hielo?
No me preocupan ambos.
Las llamas más ardientes, más heladas,
viven en el interior del incendiario ser humano,
las más dolientes, las más poderosas,
las más destructivas.
Con ello, basta para sucumbir.
Wow. Alejandro este es un poema de poemas. El fuego es el estado puro. Elegir es posible despues de haber quemado todo en nuestra ignorancia o inocencia.
Un buen poema, Alejandro, hacer que dos elementos como el hielo y fuego, que al final tienen similitudes en la destrucción del cuerpo humano, es algo brillante, te felicito por tu inspiración.
Un abrazo.
Unos dicen que el mundo terminará en fuego,
otros dicen que en hielo.
Por lo que he gustado del deseo,
estoy con los partidarios del fuego.
Pero si tuviera que sucumbir dos veces,
creo saber bastante acerca del odio
como para decir que en la destrucción el hielo
también es poderoso.
Y bastaría.
Réplicas
INCENDIARIOS
Da igual, el hielo calcina tanto como el fuego.
Así como los corazones helados un día fueron
pastos de las llamas.
No existe deseo que no sucumba al fuego,
este lo convierte todo en un cementerio de cenizas,
mas ¿quién puede luchar contra un hielo inhóspito?
¿Quién soportaría el fuego frío del hielo?
No me preocupan ambos.
Las llamas más ardientes, más heladas,
viven en el interior del incendiario ser humano,
las más dolientes, las más poderosas,
las más destructivas.
Con ello, basta para sucumbir.
Mi querido Jandro maravillosa comparación con un cierre antológico.
"Las llamas más ardientes, más heladas,
viven en el interior del incendiario ser humano" Esto lo dice todo de tí . Grande muy grande.
Me ha encantado leerte en esta tarde calurosísima. Un abrazo grandísimo.
Me acostumbré a perseverar
lo que otros tenían
hasta que el azar me descubrió
Silvia Savall[/i]