El silencio de los árboles
Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle
- Silvia Savall
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El silencio de los árboles
Hubo un tiempo
en que la esperanza ardía
en el pecho de la tierra.
Era un fuego
que calentaba las madrugadas,
el que olía a leña,
a lluvia recién nacida
sobre los caminos.
Pero un día…
la esperanza
ardió de otra manera.
Y el mundo aprendió
que también existe una llama
capaz de devorar la luz.
Vi las montañas
abrirse como costillas.
Vi a los árboles
retorcerse de dolor,
con las raíces aferradas al suelo,
unas manos
que se niegan a soltar la vida.
Escuché el grito
de los animales
quebrarse por dentro.
Llevaban el incendio
clavado en las pupilas,
un horizonte
del que nadie regresa.
Los pájaros
dejaban caer el cielo
entre las alas.
Las casas se desangraban.
De sus ventanas huían fotografías,
canciones,
las voces de quienes un día
aprendieron allí
a pronunciar su primera palabra.
Cada techo derrumbado
era una infancia
sepultada bajo el humo.
Y la tierra…
La tierra respiraba
como un animal herido.
Negra.
Agrietada.
Con el corazón abierto
como una madre
a la que le arrancan
todos sus hijos
en la misma tarde.
Después llegó el silencio.
Ese silencio
que pesa más
que cualquier montaña.
Porque cuando un bosque muere,
muere la sombra
que nos protegía.
Muere el canto
que anunciaba el alba.
Muere el agua
que todavía soñaba
con ser río.
La tierra ya no sabe cómo llamarse.
Y el viento,
por primera vez,
no encuentra ningún árbol
al que contarle la mañana.
lo que otros tenían
hasta que el azar me descubrió
Silvia Savall[/i]
-
Eva Álvarez
- Mensajes: 11
- Registrado: Lun, 27 Jul 2026 18:36
Re: El silencio de los árboles
Captas a la perfección lo que se vive tras un incendio.
Gracias por compartirlo.
Un saludo.
- Alejandro Costa
- Mensajes: 7841
- Registrado: Dom, 13 Mar 2016 18:27
Re: El silencio de los árboles
Es tan bello como demoledor.
Es una preciosidad narrada a base de metáforas y sentimientos.
Una maravilla, lástima que tenga que ver con esta actualidad tan horrible.
Un besazo, corazón.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.…
Me sobra el corazón (Miguel Hernández)
-
Carmen Moro Frías
- Mensajes: 1356
- Registrado: Vie, 16 Dic 2022 17:33
Re: El silencio de los árboles
Un abrazo
- Silvia Savall
- Mensajes: 1516
- Registrado: Lun, 17 Feb 2014 20:41
- Ubicación: Valencia
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Re: El silencio de los árboles
Muchas gracias compañera, Me alegra que te guste. Un abrazo grande.Eva Álvarez escribió: ↑Mar, 28 Jul 2026 21:57 Es un poema tan doloroso como precioso.
Captas a la perfección lo que se vive tras un incendio.
Gracias por compartirlo.
Un saludo.
lo que otros tenían
hasta que el azar me descubrió
Silvia Savall[/i]
- Ricardo Linares
- Mensajes: 494
- Registrado: Mié, 24 Jun 2020 22:21
- Ubicación: Barcelona
Re: El silencio de los árboles
Un bello poema donde relatas el desastre que produce el incendio, con mucho ritmo y unas pausas que dan fuerza a la historia contada. Te felicito. Un placer haber pasado por tu arte poético.
Un abrazo.
-
E. R. Aristy
- Mensajes: 16965
- Registrado: Dom, 11 May 2008 20:04
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Re: El silencio de los árboles
Silvia este es uno de los poemas mas evocadores y de exaltada belleza que yo haya leído en mi vida. Tengo un poema que se titular "Los árboles no necesitan palabras " , es otra perspectiva a esa majestuosidad de l8s árboles que cuidan del aire.y claro, una vez que vemos al árbol, vemos l9s nidos, los pájaros, el fruto ya hecho que se nos regala. Te felicito por tu excelente plumaSilvia Savall escribió: ↑Mar, 28 Jul 2026 14:40 EL SILENCIO DE LOS ÁRBOLES
Hubo un tiempo
en que la esperanza ardía
en el pecho de la tierra.
Era un fuego
que calentaba las madrugadas,
el que olía a leña,
a lluvia recién nacida
sobre los caminos.
Pero un día…
la esperanza
ardió de otra manera.
Y el mundo aprendió
que también existe una llama
capaz de devorar la luz.
Vi las montañas
abrirse como costillas.
Vi a los árboles
retorcerse de dolor,
con las raíces aferradas al suelo,
unas manos
que se niegan a soltar la vida.
Escuché el grito
de los animales
quebrarse por dentro.
Llevaban el incendio
clavado en las pupilas,
un horizonte
del que nadie regresa.
Los pájaros
dejaban caer el cielo
entre las alas.
Las casas se desangraban.
De sus ventanas huían fotografías,
canciones,
las voces de quienes un día
aprendieron allí
a pronunciar su primera palabra.
Cada techo derrumbado
era una infancia
sepultada bajo el humo.
Y la tierra…
La tierra respiraba
como un animal herido.
Negra.
Agrietada.
Con el corazón abierto
como una madre
a la que le arrancan
todos sus hijos
en la misma tarde.
Después llegó el silencio.
Ese silencio
que pesa más
que cualquier montaña.
Porque cuando un bosque muere,
muere la sombra
que nos protegía.
Muere el canto
que anunciaba el alba.
Muere el agua
que todavía soñaba
con ser río.
La tierra ya no sabe cómo llamarse.
Y el viento,
por primera vez,
no encuentra ningún árbol
al que contarle la mañana.
Abrazo, E.R.A

