El ocaso de los dioses (III y último)
Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle
- Rafel Calle
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El ocaso de los dioses (III y último)
lo que promete y duele, lo que daña.
He sido fiel al miedo, infiel a la ternura,
sin saber vertebrar un sueño y su locura.
Y, sin embargo, sigo: me respiro,
me invento en cada duda, me retiro.
Soy quien escribe y borra su alborada,
en la historia cansina, fea, inacabada.
Tiento un latido vago en la simpleza
de cuanto abruma el pulso o la certeza
de ser apenas nada entre las cosas,
de florecer sabiendo que no hay rosas.
Camino entre papeles desvaídos,
entre versiones mías, solo paja.
Cada paso corrige otro recuerdo,
cada silencio inventa una esperanza.
Mi cuerpo es un proyecto de presencia,
mi alma, un manuscrito que respira.
No hay dios que me concluya ni me absuelva:
soy el tipo que duda mientras vive
del soplo que se forja de una piedra.
- Alejandro Costa
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Re: El ocaso de los dioses (III y último)
soy el tipo que duda mientras vive
del soplo que se forja de una piedra.
Estos versos ya dicen mucho del valor del poema.
Son un cierre perfecto, una maravilla poética.
El poema en sí, en tu línea. Inmejorable.
Siento no poder ayudar más. La situación actual no mejora.
Gracias por la compresión.
Un fuerte abrazo, amigo.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.…
Me sobra el corazón (Miguel Hernández)
-
E. R. Aristy
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Re: El ocaso de los dioses (III y último)
Admirado Rafel: de todo cuanto se pudiera decir de esta obra excepcional y bella, ese manuscrito que es el alma, para mi es el gran misterio.Rafel Calle escribió: ↑Lun, 27 Jul 2026 9:46 He amado lo que huye y lo que engaña,
lo que promete y duele, lo que daña.
He sido fiel al miedo, infiel a la ternura,
sin saber vertebrar un sueño y su locura.
Y, sin embargo, sigo: me respiro,
me invento en cada duda, me retiro.
Soy quien escribe y borra su alborada,
en la historia cansina, fea, inacabada.
Tiento un latido vago en la simpleza
de cuanto abruma el pulso o la certeza
de ser apenas nada entre las cosas,
de florecer sabiendo que no hay rosas.
Camino entre papeles desvaídos,
entre versiones mías, solo paja.
Cada paso corrige otro recuerdo,
cada silencio inventa una esperanza.
Mi cuerpo es un proyecto de presencia,
mi alma, un manuscrito que respira.
No hay dios que me concluya ni me absuelva:
soy el tipo que duda mientras vive
del soplo que se forja de una piedra.
«El ocaso de los dioses» destaca por una alta densidad de figuras retóricas que intensifican el tono melancólico, contradictorio y existencial del texto.
Se detalla un análisis profundo de los recursos estilemas más importantes organizados por su impacto en el texto:
1. Figuras de contradicción y oposición. Utilizas estos recursos para reflejar el conflicto interno y la dualidad del ser humano.
Antítesis: Consiste en contraponer dos ideas de significados opuestos en oraciones cercanas.«He sido fiel al miedo, infiel a la ternura»: Opone la fidelidad a una emoción negativa (miedo) con la infidelidad a una positiva (ternura).«Soy quien escribe y borra su alborada»: Contrapones los verbos de creación y destrucción (escribir / borrar).
Paradoja: Unión de dos ideas que parecen irreconciliables pero que encierran una verdad profunda.«de florecer sabiendo que no hay rosas»: Expresas la acción de crecer o prosperar vitalmente en la absoluta conciencia de la nada o de la falta de belleza/recompensa.«cada silencio inventas una esperanza»: El vacío o la ausencia de sonido (silencio) se convierte en el motor de una creación (esperanza).
2. Figuras de repetición y ritmo. Estas estructuras generan insistencia, musicalidad y refuerzan la monotonía de la rutina existencial descrita.
Anáfora: Repetición de una o varias palabras al comienzo de versos consecutivos o cercanos.«lo que promete y duele, lo que daña» (con la estructura implícita «lo que...» que viene desde el verso anterior: «lo que huye y lo que engaña»).«entre versiones mías... / entre papeles desvaídos».«cada paso corrige... / cada silencio inventa...».
Polisíndeton: Uso reiterado de conjunciones (en este caso «y») para ralentizar el ritmo y acumular peso emocional.«He amado lo que huye y lo que engaña, / lo que promete y duele...».
Paralelismo: Repetición de una misma estructura sintáctica.«Mi cuerpo es un proyecto de presencia, / mi alma, un manuscrito que respira» (Sustantivo posesivo + Sustantivo + Verbo copulativo/elíptico + Atributo).3.
Figuras de significación (Tropos)Aportan una carga simbólica abstracta, transformando elementos físicos en conceptos existenciales.
Metáfora: Identificación de un término real con uno imaginario.«Mi cuerpo es un proyecto de presencia»: Define el físico no como algo acabado, sino como una simple intención o boceto de existir.«mi alma, un manuscrito que respira»: El interior del poeta se asimila a una obra literaria inacabada, viva y en constante corrección.«versiones mías, solo paja»: Las identidades pasadas carecen de valor real, reducidas a desechos o material insustancial (paja).
Personificación / Prosopopeya: Atribución de cualidades humanas a seres inanimados o conceptos abstractos.«un manuscrito que respira»: El objeto literario (el alma-manuscrito) adopta la función biológica de respirar.«la historia cansina, fea, inacabada»: La vida o el tiempo histórico recibe adjetivos humanos de fatiga y falta de estética.
- Silvia Savall
- Mensajes: 1507
- Registrado: Lun, 17 Feb 2014 20:41
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Re: El ocaso de los dioses (III y último)
Un poema bellísimo con un broche de oro como cierre. Me ha encantado leerte en mi tarde. Un abrazo grande.Rafel Calle escribió: ↑Lun, 27 Jul 2026 9:46 He amado lo que huye y lo que engaña,
lo que promete y duele, lo que daña.
He sido fiel al miedo, infiel a la ternura,
sin saber vertebrar un sueño y su locura.
Y, sin embargo, sigo: me respiro,
me invento en cada duda, me retiro.
Soy quien escribe y borra su alborada,
en la historia cansina, fea, inacabada.
Tiento un latido vago en la simpleza
de cuanto abruma el pulso o la certeza
de ser apenas nada entre las cosas,
de florecer sabiendo que no hay rosas.
Camino entre papeles desvaídos,
entre versiones mías, solo paja.
Cada paso corrige otro recuerdo,
cada silencio inventa una esperanza.
Mi cuerpo es un proyecto de presencia,
mi alma, un manuscrito que respira.
No hay dios que me concluya ni me absuelva:
soy el tipo que duda mientras vive
del soplo que se forja de una piedra.
lo que otros tenían
hasta que el azar me descubrió
Silvia Savall[/i]
-
Ana García
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- Registrado: Lun, 08 Abr 2019 22:58
Re: El ocaso de los dioses (III y último)
Muy original la expresión de florecer sabiendo que no crecerán rosas. Vivir a pesar de todo conocimiento que te indica lo contrario.
Buena lectura, muy buena.
Un fuerte abrazo.

