Unos dicen que el mundo terminará en fuego,
otros dicen que en hielo.
Por lo que he gustado del deseo,
estoy con los partidarios del fuego.
Pero si tuviera que sucumbir dos veces,
creo saber bastante acerca del odio
como para decir que en la destrucción el hielo
también es poderoso.
Y bastaría.
Réplicas
INCENDIARIOS
Da igual, el hielo calcina tanto como el fuego.
Así como los corazones helados un día fueron
pastos de las llamas.
No existe deseo que no sucumba al fuego,
este lo convierte todo en un cementerio de cenizas,
mas ¿quién puede luchar contra un hielo inhóspito?
¿Quién soportaría el fuego frío del hielo?
No me preocupan ambos.
Las llamas más ardientes, más heladas,
viven en el interior del incendiario ser humano,
las más dolientes, las más poderosas,
las más destructivas.
Con ello, basta para sucumbir.

