Lo animálico
Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle
Lo animálico
Aquí yace lo primitivo,
los alejados del vientre;
acá caminan los rechazados,
los que olvidaron comer el fruto,
los que soportamos lo telúrico
cuando todo caía.
Corren por nuestros cuerpos
las derrotas.
Sembramos, bajo cielo nocturno,
serpientes escamadas,
cuando llovían ojos de caballos,
cuando el diluvio se llevaba
nuestros pies de cigarra,
donde la tarde era de cuero mojado,
hambre y tabaco caliente.
Somos ánimas, viejo amigo,
una pulsión que nos devora.
Somos el temor del otro lado del cristal,
pero no donde estamos.
Me sigue una pantera dondequiera,
pero no temo.
Los huesos de las rosas
no creen en el cementerio.
El cuervo del atardecer devora la luna,
escupe su brillo sobre el estero
donde pescábamos,
donde bebíamos la sangre de los peces.
No pueden acusarme de nada,
todo fue con mi consentimiento.
Lo hice porque me mordían los lobos de la bruma,
porque me partí los pies cruzando el río.
Aún me sangra la mano con la que maté aquella tórtola.
Era un niño jugando,
no pueden acusarme de nada,
no sabía que dolería tanto:
décadas, quizá siglos,
esta cuncuna negra que me crece en la palma,
un recordatorio,
una apertura carnal como una emboscada,
grieta atemporal,
como una mantis interna
que se carcome a si misma.
se me empezó a morir como un niño en la noche,
y yo mismo era un niño con mis años a cuestas por las calles, un ángel
ciego, terrestre, oscuro,
con mi pecado adentro, con tu belleza cruel, y la justicia
sacándome los ojos por haberte mirado." Gonzalo Rojas
- Alejandro Costa
- Mensajes: 7805
- Registrado: Dom, 13 Mar 2016 18:27
Re: Lo animálico
Lo pongo a volar.
Me ha encantado, sobre todo las metáforas, son muy buenas.
Un abrazo.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.…
Me sobra el corazón (Miguel Hernández)
-
E. R. Aristy
- Mensajes: 16914
- Registrado: Dom, 11 May 2008 20:04
- Ubicación: Estados Unidos
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Re: Lo animálico
Un poema excelso. Muy cargado de simbolos y un desarrollo simple pero lleno de espinas en complejidad y verdades. Me gusta porque en forma satirica asume toda la responsabilidad, no culpa, no llora, no se quejaA. Satír escribió: ↑Mié, 01 Jul 2026 22:33 Este es el nuevo mundo.
Aquí yace lo primitivo,
los alejados del vientre;
acá caminan los rechazados,
los que olvidaron comer el fruto,
los que soportamos lo telúrico
cuando todo caía.
Corren por nuestros cuerpos
las derrotas.
Sembramos, bajo cielo nocturno,
serpientes escamadas,
cuando llovían ojos de caballos,
cuando el diluvio se llevaba
nuestros pies de cigarra,
donde la tarde era de cuero mojado,
hambre y tabaco caliente.
Somos ánimas, viejo amigo,
una pulsión que nos devora.
Somos el temor del otro lado del cristal,
pero no donde estamos.
Me sigue una pantera dondequiera,
pero no temo.
Los huesos de las rosas
no creen en el cementerio.
El cuervo del atardecer devora la luna,
escupe su brillo sobre el estero
donde pescábamos,
donde bebíamos la sangre de los peces.
No pueden acusarme de nada,
todo fue con mi consentimiento.
Lo hice porque me mordían los lobos de la bruma,
porque me partí los pies cruzando el río.
Aún me sangra la mano con la que maté aquella tórtola.
Era un niño jugando,
no pueden acusarme de nada,
no sabía que dolería tanto:
décadas, quizá siglos,
esta cuncuna negra que me crece en la palma,
un recordatorio,
una apertura carnal como una emboscada,
grieta atemporal,
como una mantis interna
que se carcome a si misma.
Es un poema para leer o no leer porque es impactante su desquicio y su razonamiento
Es la verdad que algunos no se atreven a contemplar. Abrazos, Satir.
-
Diego Martin Galvez
- Mensajes: 39
- Registrado: Mar, 09 Jun 2026 2:11
Re: Lo animálico
Destaca especialmente la tensión entre culpa y desresponsabilización: “No pueden acusarme de nada / todo fue con mi consentimiento”, que introduce un quiebre ético interesante dentro del flujo imagético. Allí el poema pasa de lo visionario a lo confesional, sin perder del todo su registro simbólico.
También es fuerte la insistencia en la corporalidad degradada (sangre, huesos, heridas, mordida, grieta), que funciona como eje unificador del discurso, aunque por momentos la acumulación de imágenes tiende a saturar y diluir el foco emocional de ciertas secuencias.
El cierre citado refuerza una deriva más íntima y biográfica dentro de un texto que, en su mayor parte, opera en clave más mitológica. Esa transición es uno de los puntos más interesantes del poema, porque tensiona lo universal con lo personal.
Un trabajo intenso, con imágenes muy logradas y una voz reconocible.
Un saludo.E. R. Aristy escribió: ↑Dom, 05 Jul 2026 15:22Un poema excelso. Muy cargado de simbolos y un desarrollo simple pero lleno de espinas en complejidad y verdades. Me gusta porque en forma satirica asume toda la responsabilidad, no culpa, no llora, no se quejaA. Satír escribió: ↑Mié, 01 Jul 2026 22:33 Este es el nuevo mundo.
Aquí yace lo primitivo,
los alejados del vientre;
acá caminan los rechazados,
los que olvidaron comer el fruto,
los que soportamos lo telúrico
cuando todo caía.
Corren por nuestros cuerpos
las derrotas.
Sembramos, bajo cielo nocturno,
serpientes escamadas,
cuando llovían ojos de caballos,
cuando el diluvio se llevaba
nuestros pies de cigarra,
donde la tarde era de cuero mojado,
hambre y tabaco caliente.
Somos ánimas, viejo amigo,
una pulsión que nos devora.
Somos el temor del otro lado del cristal,
pero no donde estamos.
Me sigue una pantera dondequiera,
pero no temo.
Los huesos de las rosas
no creen en el cementerio.
El cuervo del atardecer devora la luna,
escupe su brillo sobre el estero
donde pescábamos,
donde bebíamos la sangre de los peces.
No pueden acusarme de nada,
todo fue con mi consentimiento.
Lo hice porque me mordían los lobos de la bruma,
porque me partí los pies cruzando el río.
Aún me sangra la mano con la que maté aquella tórtola.
Era un niño jugando,
no pueden acusarme de nada,
no sabía que dolería tanto:
décadas, quizá siglos,
esta cuncuna negra que me crece en la palma,
un recordatorio,
una apertura carnal como una emboscada,
grieta atemporal,
como una mantis interna
que se carcome a si misma.
Es un poema para leer o no leer porque es impactante su desquicio y su razonamiento
Es la verdad que algunos no se atreven a contemplar. Abrazos, Satir.
Tu texto construye una imaginería potente y sostenida desde lo telúrico y lo arcaico, con una voz que oscila entre lo confesional y lo mítico. Hay una densidad simbólica constante (vientre, diluvio, pantera, cuervo, huesos, serpientes) que va generando un universo cerrado, casi de origen o post-catástrofe, donde el sujeto lírico aparece como sobreviviente de una violencia anterior no del todo explicada.
Destaca especialmente la tensión entre culpa y desresponsabilización: “No pueden acusarme de nada / todo fue con mi consentimiento”, que introduce un quiebre ético interesante dentro del flujo imagético. Allí el poema pasa de lo visionario a lo confesional, sin perder del todo su registro simbólico.
También es fuerte la insistencia en la corporalidad degradada (sangre, huesos, heridas, mordida, grieta), que funciona como eje unificador del discurso, aunque por momentos la acumulación de imágenes tiende a saturar y diluir el foco emocional de ciertas secuencias.
El cierre citado refuerza una deriva más íntima y biográfica dentro de un texto que, en su mayor parte, opera en clave más mitológica. Esa transición es uno de los puntos más interesantes del poema, porque tensiona lo universal con lo personal.
Un trabajo intenso, con imágenes muy logradas y una voz reconocible.
Un saludo.
- Silvia Savall
- Mensajes: 1500
- Registrado: Lun, 17 Feb 2014 20:41
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Re: Lo animálico
Me quito el sombrero compañero. Qué preciosidad de poema. Las metáforas son increibles. Me ha gustado muchísimo. Felicidades. Un abrazo grande.A. Satír escribió: ↑Mié, 01 Jul 2026 22:33 Este es el nuevo mundo.
Aquí yace lo primitivo,
los alejados del vientre;
acá caminan los rechazados,
los que olvidaron comer el fruto,
los que soportamos lo telúrico
cuando todo caía.
Corren por nuestros cuerpos
las derrotas.
Sembramos, bajo cielo nocturno,
serpientes escamadas,
cuando llovían ojos de caballos,
cuando el diluvio se llevaba
nuestros pies de cigarra,
donde la tarde era de cuero mojado,
hambre y tabaco caliente.
Somos ánimas, viejo amigo,
una pulsión que nos devora.
Somos el temor del otro lado del cristal,
pero no donde estamos.
Me sigue una pantera dondequiera,
pero no temo.
Los huesos de las rosas
no creen en el cementerio.
El cuervo del atardecer devora la luna,
escupe su brillo sobre el estero
donde pescábamos,
donde bebíamos la sangre de los peces.
No pueden acusarme de nada,
todo fue con mi consentimiento.
Lo hice porque me mordían los lobos de la bruma,
porque me partí los pies cruzando el río.
Aún me sangra la mano con la que maté aquella tórtola.
Era un niño jugando,
no pueden acusarme de nada,
no sabía que dolería tanto:
décadas, quizá siglos,
esta cuncuna negra que me crece en la palma,
un recordatorio,
una apertura carnal como una emboscada,
grieta atemporal,
como una mantis interna
que se carcome a si misma.
lo que otros tenían
hasta que el azar me descubrió
Silvia Savall[/i]
-
Julio Bonal
- Mensajes: 556
- Registrado: Mié, 16 Mar 2011 16:36
Re: Lo animálico
Una abraçada.,
Re: Lo animálico
Un abrazo a todos
Satír.
se me empezó a morir como un niño en la noche,
y yo mismo era un niño con mis años a cuestas por las calles, un ángel
ciego, terrestre, oscuro,
con mi pecado adentro, con tu belleza cruel, y la justicia
sacándome los ojos por haberte mirado." Gonzalo Rojas

