La Editorial Alaire, auspiciada por la Academia de Poesía Alaire, pone gratuitamente a disposición de sus foristas registrados, varios foros de poesía, prosa literaria, debates…, para que puedan publicar sus obras e interactuar entre ellos, así como, la tienda de libros donde se muestran las publicaciones, tanto en papel como en formato digital, estos mediante descarga gratuita. La razón de ser de nuestros foros se centra en promocionar la poesía, mediante las obras de los autores que participan en la plataforma de la Academia de Poesía Alaire. La promoción de la poesía, a nivel del mundo de habla hispana, conlleva una enorme responsabilidad, por ello, pedimos la máxima implicación de todos los miembros de Alaire. Vale recordar al gran maestro Dumas: uno para todos y todos para uno. Muchas gracias por todo, queridos compañeros.
La manta noctámbula
cae silenciosa
en la pradera de cartón piedra
de una ciudad cualquiera.
Envuelta en nieblas,
la luz de una farola
parece tibia suplica
a la flor de piedra desierta
que serpenteando besa
los diques del viejo puerto.
Hay en él,
mástiles que al cielo
preguntan ondulaciones,
mientras un marino
erguido de ron
desafina Rigoletto...
... La donna è mobile...
Mientras,
en el paraninfo celeste,
una lunilla taciturna,
bosteza en los ojos
de un gato célibe del parque,
donde dos enamorados
se confiesan con los ojos
y se perdonan con los labios.
Una vieja melodía,
me llega envuelta en ayeres.
Desde Rick’s Café Américain
se escapan las notas de
«As Time Goes By».
Parece que fue ayer...
La manta noctámbula
cae silenciosa
en la pradera de cartón piedra
de una ciudad cualquiera.
Envuelta en nieblas,
la luz de una farola
parece tibia suplica
a la flor de piedra desierta
que serpenteando besa
los diques del viejo puerto.
Hay en él,
mástiles que al cielo
preguntan ondulaciones,
mientras un marino
erguido de ron
desafina Rigoletto...
... La donna è mobile...
Mientras,
en el paraninfo celeste,
una lunilla taciturna,
bosteza en los ojos
de un gato célibe del parque,
donde dos enamorados
se confiesan con los ojos
y se perdonan con los labios.
Una vieja melodía,
me llega envuelta en ayeres.
Desde Rick’s Café Américain
se escapan las notas de
«As Time Goes By».
Parece que fue ayer...
Javier, Javier, que de modesta tengo nada y me asombra que se me pueda dedicar un poema. Y un poema como éste Javier, de imágenes plenas, de gatos y Rigolettos, dulce y alegre, limpio, claro y lleno de luz.
Llego ahora con mi mochila de mi acostumbrada ruta senderista y dominical, llena de kilómetros (hoy 17) por estas montañas alicantinas y te encuentro. Al fondo, como el mar, hace ya tantos años, tantos que no son ninguno. Paradojas.
Estoy tan contenta de y con este poema Javier...
Mil gracias siempre. Por supuesto no voy a hablar de si la composición, de si la métrica de si blablabla. Es perfecto, porque es mío y para mí. Para Concha Vidal Otero. Porque además, ,todo cuaja, todo es perfecto, la armonía al leerse, la armonía de Sam..
Un fortísimo abrazo de mar compartido. y mil gracias de nuevo.
La manta noctámbula
cae silenciosa
en la pradera de cartón piedra
de una ciudad cualquiera.
Envuelta en nieblas,
la luz de una farola
parece tibia suplica
a la flor de piedra desierta
que serpenteando besa
los diques del viejo puerto.
Hay en él,
mástiles que al cielo
preguntan ondulaciones,
mientras un marino
erguido de ron
desafina Rigoletto...
... La donna è mobile...
Mientras,
en el paraninfo celeste,
una lunilla taciturna,
bosteza en los ojos
de un gato célibe del parque,
donde dos enamorados
se confiesan con los ojos
y se perdonan con los labios.
Una vieja melodía,
me llega envuelta en ayeres.
Desde Rick’s Café Américain
se escapan las notas de
«As Time Goes By».
Parece que fue ayer...
Javier, Javier, que de modesta tengo nada y me asombra que se me pueda dedicar un poema. Y un poema como éste Javier, de imágenes plenas, de gatos y Rigolettos, dulce y alegre, limpio, claro y lleno de luz.
Llego ahora con mi mochila de mi acostumbrada ruta senderista y dominical, llena de kilómetros (hoy 17) por estas montañas alicantinas y te encuentro. Al fondo, como el mar, hace ya tantos años, tantos que no son ninguno. Paradojas.
Estoy tan contenta de y con este poema Javier...
Mil gracias siempre. Por supuesto no voy a hablar de si la composición, de si la métrica de si blablabla. Es perfecto, porque es mío y para mí. Para Concha Vidal Otero. Porque además, ,todo cuaja, todo es perfecto, la armonía al leerse, la armonía de Sam..
Un fortísimo abrazo de mar compartido. y mil gracias de nuevo.
A veces, quizá de tarde en tarde, las personas, obtenemos inesperadamente el reconocimiento de otras a las que nos une un hilo invisible pero fuerte como el acero. Y ello, se cumple ahora, en este momento, como un pequeño homenaje a las cualidades innatas de tu persona y tras una reflexiva y sabia frase de tu mensaje «... hace ya tantos años, tantos que no son ninguno. Paradojas.»
Cuanta certeza hay en esa frase, casi lapidaria, pero de indudable efecto emocional, porque, nunca se olvida lo que con el paso del tiempo se convirtió en un nexo de unión, que no solo unió personas, unió la fantasía de unos momentos mágicos e irrepetibles.
Considera por tanto esta dedicatoria como un merecido recuerdo a aquellos años felices y a un símbolo que tú creaste con tu portentosa imaginación. No lo he olvidado, ni lo olvidaré y como prueba, bien vale una imagen.
Seguro que tu cercano Mediterráneo, se estremecerá con tu recuerdo.
El dedicárselo a nuestra adorable Conchita es un plus que no se ha de valorar, porque no es necesario.
Lo he llamado inteligente, y es que ciertamente hay que tener una mente fresca y una pluma bien dirigida para crear una maravilla como esta, tomando una escena de una película mítica como es Casablanca.
Que luego se lo dediques a Concha, aún le da más valor.
Saludos.
Salud, paz y felicidad.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.…
Simplemente, me ha encantado. Se lo has dedicado a Concha, que se lo merece por la frescura de sus versos y, por lo que veo, por la amistad que os une. Ha sido un placer leerte.
Un abrazo grande y salud
Un paisaje romántico, descrito con una pericia poética de primer nivel. Escenas de gran poderío visual con las que confeccionar un bellísimo corto que yo me imagino en vaporoso blanco y negro.
Felicidades por esta maravilla tanto a ti como a Concha, su propietaria.
Alejandro Costa escribió: ↑Lun, 09 Feb 2026 18:34
Muy buen poema, dulce, inteligente y original.
El dedicárselo a nuestra adorable Conchita es un plus que no se ha de valorar, porque no es necesario.
Lo he llamado inteligente, y es que ciertamente hay que tener una mente fresca y una pluma bien dirigida para crear una maravilla como esta, tomando una escena de una película mítica como es Casablanca.
Que luego se lo dediques a Concha, aún le da más valor.
Saludos.
Tú que conoces detalles de nuestra amistad con Concha, no te sorprenderá que dedique este sencillo poema con tintes melodramáticos y brisa marina, a quien afirma universalmente su vocación mediterránea utilizando su primigenio azul como seña de identidad.
Es un sencillo ofrecimiento, de las muchas posibilidades que ella ofrece para este fin. A su gran amistad, se une un pulso poético que ha creado un estilo bien definido que pudiera catalogarla, según mi modesta opinión, como poeta de la luz mediterránea.
Sus versos siempre traen una aroma distendido que recrea el alma, a la que a veces confinamos.