xaime oroza carballo escribió:Hermosa danza que se vela de tristeza como alguna vez la luna...
Un abrazo, Carmen
Como alguna vez...Xaime, pero suficiente para eternizarlo.
Gracias por tus amables palabras.
Un abrazo
Moderadores: J. J. Martínez Ferreiro, Rafel Calle
xaime oroza carballo escribió:Hermosa danza que se vela de tristeza como alguna vez la luna...
Un abrazo, Carmen
Un hermoso y profundo poema de amor, se dice que amor es darlo todo sin esperar nada a cambio, disfrutar el momento, el ahora, bellas metáforas, hermosas imágenes, pleno de sentimiento, todo un placer leerte mi querida Carmen, un fuerte abrazo.Carmen Pla escribió:Siempre fue poca cosa y me acostumbré a ello.
Sin echarle la culpa a nadie.
Sin abrir la boca instalando frenéticas ilusiones
en la punta de cada pelo.
Siempre fue un nuevo laberinto de lino
agujereando el mundo,
caminos irremediables e impacientes
de un pesado vaivén,
que se encuentran y se buscan
tropezando de nuevo.
Necesitaba estar sola para salir del infierno,
para jugar con tus manos largas
y bailar desmadejada por la música,
dar vueltas atada a ti, arrullada de aire
y girar y girar.
Ser el centro del mundo, tu peso en contrapeso del mío
donde empiezas tú y acaba donde acabo yo;
con los ojos cerrados, sin darle importancia a los obstáculos.
Vayámonos a bailar, a dar vueltas sin hablar del futuro
que lo borra y se lo lleva todo por delante.
Como el amor que se tiene y a nada se parece.
Como la esperanza que se dobla por el tiempo y pisa
los diversos azares de la vida.
Como las colinas, los valles de siempre y los caminos estrechos
que son de hule y dejan paso donde no lo había.
Vayámonos a bailar, a dar vueltas
que bendito sea el oxigeno y quien lo inventó.
Me pondré el vestido negro y el collar de plata
y las medias de luz que me regalaste.
- tú - moreno de ojos claros,
apasionado y seguro de ti.
No me cansaría de ir hacía tu meta
y descubrirte en mi horizonte
para demostrar que se acaba el mundo.
No olvido el tiempo hermoso ni la existencia fresca
que hace un lugar de desembarco.
Sin sentir a trozos entre sueño y sueño
sin mirar...
y no reconocerte.
Me encantó tu comentario, Guillermo.Guillermo Cuesta escribió:Espléndida reflexion sobre el baile de la vida. Qué bien se movió tu inspiración y qué bien se adaptó tu pluma a esa realidad
que baila y se defiende según suene la música que se necesita.
Un abrazo
Muchas gracias, Ramón.Ramón Carballal escribió:Hay un sentimiento profundo en esta exaltación del amor. Me gustó mucho el poema. Enhorabuena y un abrazo.
Cecilia Martos escribió:Un hermoso y profundo poema de amor, se dice que amor es darlo todo sin esperar nada a cambio, disfrutar el momento, el ahora, bellas metáforas, hermosas imágenes, pleno de sentimiento, todo un placer leerte mi querida Carmen, un fuerte abrazo.Carmen Pla escribió:Siempre fue poca cosa y me acostumbré a ello.
Sin echarle la culpa a nadie.
Sin abrir la boca instalando frenéticas ilusiones
en la punta de cada pelo.
Siempre fue un nuevo laberinto de lino
agujereando el mundo,
caminos irremediables e impacientes
de un pesado vaivén,
que se encuentran y se buscan
tropezando de nuevo.
Necesitaba estar sola para salir del infierno,
para jugar con tus manos largas
y bailar desmadejada por la música,
dar vueltas atada a ti, arrullada de aire
y girar y girar.
Ser el centro del mundo, tu peso en contrapeso del mío
donde empiezas tú y acaba donde acabo yo;
con los ojos cerrados, sin darle importancia a los obstáculos.
Vayámonos a bailar, a dar vueltas sin hablar del futuro
que lo borra y se lo lleva todo por delante.
Como el amor que se tiene y a nada se parece.
Como la esperanza que se dobla por el tiempo y pisa
los diversos azares de la vida.
Como las colinas, los valles de siempre y los caminos estrechos
que son de hule y dejan paso donde no lo había.
Vayámonos a bailar, a dar vueltas
que bendito sea el oxigeno y quien lo inventó.
Me pondré el vestido negro y el collar de plata
y las medias de luz que me regalaste.
- tú - moreno de ojos claros,
apasionado y seguro de ti.
No me cansaría de ir hacía tu meta
y descubrirte en mi horizonte
para demostrar que se acaba el mundo.
No olvido el tiempo hermoso ni la existencia fresca
que hace un lugar de desembarco.
Sin sentir a trozos entre sueño y sueño
sin mirar...
y no reconocerte.
Cecilia