¿ más tierno que el amor de la ciempiesa poniendo calcetines a sus hijos ?
¿ más tonto que los minutos de silencio ?
¿ más erótico que los dondiegos abrochando la madrugada ?
A veces,
la belleza se detiene y pasa de largo la vida,
mientras lo sutil,
dibuja rayajos de ternura.
( Estoy completamente segura que es cierto lo que escribo, esta vez sí. El mar y yo andamos con gripe y estornudos )