
La realidad es una corona de espinas.
Su realidad es una chaqueta imposible.
Todo lo que inventa su paso existe,
como existe todo lo que puede escucharse con el alma.
Existe, el silencio existe,
hasta los pájaros lo saben y, como es lógico, se rebelan.
Quién lo dejó caer como al azar…
…igual hay una razón,
¿será que de él brotan las palabras?